Recolección física de fruta de pepita

Recoleccion fisica de la fruta de pepita, manzanas y peras

Prácticamente, en todo tipo de frutos, pero especialmente en la fruta de pepita, la recolección cuando es necesario hacerla a mano, es la operación más costosa, de la cadena de producción.

En los frutos de pepita, la recolección manual, hoy por hoy es insustituible. La recolección ideal, de los frutos teniendo en cuenta su posición en el árbol, el calibre, el color, separando los frutos de un árbol más cargado que otro, la cantidad de nutrientes y la fecha en que se han aplicado etc.… es imposible llevarla a cabo, por los costes que representaría.

Una vez que el fruto, está en condiciones de recolección, es conveniente realizarla en 2 ó 3 “pasadas” o incluso más, según las variedades, estas “pasadas” deben tener entre 5 y 7 días de intervalo, recolectando en la primera, los frutos fisiológicamente más adelantados y una vez comenzada la recolección, los frutos pueden estar en el árbol, como máximo dos semanas dentro de las cuales se debe recolectar toda la cosecha.

La recolección, debe hacerse con todo cuidado, tanto si se realiza en cajas de campo, como en palets box, evitando en todo momento, los golpes entre los propios frutos ya que todas las variedades de peras y manzanas, son muy sensibles a los golpes.

Para evitar los golpes, se utilizan con buenos resultados, unas bolsas tipo canguro, que llevan los recolectores en “bandolera”, estas bolsas, son normalmente el doble de largas de lo que aparentan , para acompañar a la fruta en su descarga a la caja o al palot, minimizando los golpes.

Los frutos deben de recolectarse secos, sin gotas de lluvia o de rocío, por lo que deben dejarse secar en el árbol, hasta que el aire y el sol eliminen, cualquier vestigio de agua, en la superficie del fruto.

No deben presionarse al recolectarlos, ya que la presión ejercida con los dedos “marca” los frutos, hasta su consumo, sobre todo si están maduros.

Los pedúnculos, deben estar enteros, buscando, al recolectar los frutos, su zona de abscisión, para evitar roturas, que se convierten en puertas abiertas, para la penetración de patógenos, que afectarán al propio fruto (Ej.: hongos del tipo Penicillium).

  • Nunca deben recolectarse frutos a tirón o recogerlos del suelo.
  • Si es posible, utilizar los mismos envases para conservación, que para recolección.
  • Controlar las heridas producidas por las uñas.
  • Debe buscarse, la forma de reducir manipulaciones innecesarias de los frutos.
  • La recolección, debe plantearse como una primera selección.

Para el transporte de los frutos a la central, hay que elegir vehículos con buena suspensión, ya que los caminos o carreteras comarcales, no son precisamente autopistas, reducir la velocidad de estos vehículos, para aminorar las vibraciones de los frutos en las cajas, lo cual nos minimizará los roces entre ellos, no hay que olvidar, que los roces, como mínimo, son posteriormente manchas, que deprecian el fruto.

Los envases en los que se transporta la fruta, son también importantes y si pueden ocasionar algún daño, deben protegerse los fondos, los laterales y la parte superior de los mismos.

El objetivo de todo esto, es llegar a la Central, con los frutos en las mejores condiciones posibles.

En el transporte debemos considerar:

  • 1. Transporte en el campo
  • 2. Transporte del campo a la Central
  • 3. Transporte de los frutos en la Central
  • 4. Transporte desde la Central hasta su destino.

Todos ellos, tienen una influencia marcada, en la calidad de los frutos.

1. Transporte de los frutos desde el árbol hasta el camión.

Durante este corto viaje, que normalmente se hace de forma manual (a hombros del recolector) se debe procurar, si se hace en cajas:

  •  – Que las cajas no estén excesivamente llenas, para evitar caída de fruta al suelo, ya que todos los frutos que caen son destrío.
  •  – Las cajas deben depositarse sobre palet o sobre el camión.
  •  – No deben transportarse en los envases de campo, frutos:
  • Recogidos del suelo.
  • Con muestras evidentes de ataques de insectos.
  • Podridos, ya que son fuente de contaminación de los frutos sanos.
  • Con defectos visibles, porque transportamos frutos para destrío.
  • Demasiado pequeños, fuera de los calibres comerciales, ya que también son destríos.

Es necesario reflexionar que todos los frutos que llegan a una Central cuestan lo mismo, hasta el momento de su selección y los que hemos señalado anteriormente, se convierten necesariamente en destrío, pero se ha pagado por ellos:

  • La recolección.
  • El transporte hasta el almacén.
  • Los tratamientos de drencher o en línea.
  • La conservación.
  • Y cualquier manipulación hasta su comercialización.

En el caso de los frutos podridos, los costes se multiplican, en función del tiempo que se mantengan en el almacén, del tipo de podrido y de los tratamientos que deben realizarse para su control y el de los frutos sanos que hayan contaminado.

 2. Transporte de los frutos desde el campo a la central.

Los responsables de la carga no deben permitir:

  •  – Cajas o palots en las que la altura de la fruta sobrepasa la del propio envase, ya que al apilarlos, la fruta soporta el peso de los envases superiores, con las consiguientes magulladuras de la mayoría de los frutos que contiene el envase.
  •  – Camiones cargados de envases con fruta, con alturas superiores a los laterales del vehículo de transporte, sin la debida sujeción, que NUNCA debe apoyarse sobre la propia fruta.
  •  – La circulación de los vehículos de transporte a velocidades inadecuadas para el terreno en el que se mueven. Las prisas por llegar antes a la Central, en el mejor de los supuestos, origina como mínimo, roces entre las frutas transportadas que lo único que ocasionan son problemas posteriores.

 3. Transporte de los frutos dentro de la central.

Sin contar, el uso y abuso, que se hace de las carretillas que circulan por el interior de los almacenes, con palets o palots de fruta, con el consiguiente riesgo físico de los empleados y de los frutos, nos centraremos en el transporte de los mismos por las líneas de confección o de selección.

En ellas distinguiremos varios puntos.

3.1. Volcado de los frutos o despaletizado.

Tanto el volcador como el despaletizador, deben depositar la fruta, sobre una zona suficientemente protegida, para evitar los golpes entre los frutos y la máquina. Deben producir, un flujo continuo de fruta y no pequeños montones intermitentes.

3.2. Cintas de extracción o transporte.

Todas estas cintas, principalmente al comenzar la campaña y cuando los frutos se amontonan en cualquier punto de las mismas, pueden producir problemas por roces excesivos.

Este problema puede minimizarse, aplicando una pequeña cantidad de silicona, hasta que las cintas, se humedezcan con el trabajo diario.

4. Transporte de los frutos confeccionados desde la central hasta el destino.

Los frutos una vez confeccionados y paletizados, deben de preenfriarse antes de ser cargados a los camiones o contenedores, que actualmente, casi todos disponen de sistema de refrigeración.

El preenfriamiento, debe hacerse lo antes posible después de la confección, ya que de esta forma, se alarga la vida del producto, reduciendo:

  • – El calor del fruto.
  • – La tasa de respiración.
  • – La pérdida de humedad.
  • – El ritmo de maduración.

El conseguir un buen preenfriamiento de los frutos depende de:

  • – El tiempo entre la confección y el pre-enfriamiento.
  • – El tiempo y la capacidad de equipo utilizado.
  • – La velocidad o cantidad del aire frío.
  • – Las temperaturas inicial y final de los frutos.

En general, el transporte frigorífico, debe tener el equipo de frío, en perfectas condiciones de funcionamiento, ya que es crítico para mantener la CALIDAD, de los productos transportados. Además deben estar:

  • – Limpios en lo que se refiere al compartimento de carga.
  • – Libres de olores de cargas anteriores.
  • – Libres de residuos químicos tóxicos.
  • – Libres de insectos.
  • – Limpios de productos agrícolas.
  • – Los termostatos deben funcionar correctamente.

La carga, debe realizarse de forma, que el aire pueda circular por debajo, alrededor y a través de la misma, para proteger los productos de:

  • – El aumento de calor interno.
  • – El calor generado por la respiración de los productos.
  • – Las pérdidas de calor interno debidas a las bajas temperaturas exteriores.
  • – Las concentraciones de etileno.
  • – Los daños por congelación, debidos al funcionamiento, de la unidad de refrigeración.

4.1. Factores que condicionan el transporte de los frutos.

  • – Destino.
  • – Valor del producto.
  • – Grado de pericibilidad.
  • – Cantidad a transportar.
  • – Temperatura y humedad relativa del transporte.
  • – Condiciones de temperatura entre origen y destino.
  • – Tiempo hasta destino.

4.2. Condiciones de los envases para el mantenimiento de la calidad;

Los envases del tipo que sean, deben:

  • – Satisfacer las exigencias requeridas por la mercancía.
  • – Estar normalizados.
  • – Permitir una paletización óptima.
  • – Proteger al producto de daños mecánicos.
  • – Permitir el intercambio de calor.
  • – Soportar el manejo manual.
  • – Permitir el máximo apilamiento.

 Recepción en la Central.

Una vez recolectado del fruto, se transporta a la Central, donde se descarga y en función, de unos objetivos determinados por las características del fruto, se destinan a un fin o a otro.

Este destino, depende de la clasificación que se haga, basada en la calidad comercial de la fruta, determinada por una serie de parámetros, exigidos normalmente en todas las Centrales, como:

  • – Calibre.
  • – Estado de madurez.
  • – Penetromía.
  • – Azúcares.
  • – Acidez.
  • – Color.

que determinan si los frutos se destinan a:

  • – Uso industrial.
  • – Frío normal.
  • – Conservación en atmósfera controlada.
  • – Conservación en U.L.O.
  • – Premaduración.
  • – Venta inmediata etc.…

El tiempo, que debe transcurrir entre la recolección y la entrada de la fruta en la Central debe ser menor de 6 horas.

A la llegada a la Central, normalmente se “baña” la fruta, que consiste en pasarla por el “Drencher” donde una mezcla de agua, fungicidas, compuestos de calcio, productos antiescaldado, etc.… duchan los palots o cajas de campo (cuidado con las incompatibilidades).

Estos “Drenchers” deberían estar:

  • – Limpios continuamente, para evitar reacciones indeseadas, con los productos que estamos aplicando.
  • – Todos los sistemas de seguridad, deben funcionar perfectamente.
  • – Los sistemas de medición deben estar visibles.
  • – Si se utilizan sistemas de dosificación automáticos, se debe, controlar su correcto funcionamiento.
  • – Revisar las partes mecánicas, que pueden sufrir desgaste como:
  • Cadenas, que deben estar lubricadas.
  • Poleas.
  • Motores, etc.

Es muy importante controlar, la incorporación de materia orgánica al agua del Drencher, por el duchado y el arrastre normal de los envases, hasta el Drencher y cambiarla, cuado veamos que está sucia, puede observarse a través de los sistemas de medición del agua del tanque.

Una vez “bañada” la fruta, debe preenfriarse lo más pronto posible, hasta 4-5ºC en un máximo de 24 horas, a ello ayudará el “bañado”, ya que la temperatura del agua del Drencher, suele tener varios grados de diferencia respecto a la temperatura ambiente.

Una vez preenfriada la fruta, puede procederse a su selección y calibrado, si es necesario.

Creemos, que la selección, debe ser rápida en la Central, para no retrasar la entrada en frío de los frutos y que, la mejor selección se debe hacer en el campo, a la hora de la recolección, dejando aparte, los frutos fuera de calibres comerciales, por gruesos o por menudos, aquellos que presenten heridas, debido a problemas climatológicos, mota, picaduras de insectos etc.…

La selección y calibrado, se puede realizar con diferentes tipos de máquinas, en cuyo detalle no vamos a entrar (consultar Web, Fomesa maquinaria, Fomesa ingeniería), lo necesario en este proceso, es que se produzcan el mínimo número de golpes y rozaduras.

Para analizar fruta de pepita, producción y calidad por campaña, puedes consultar Avances de Superficies y Rendimientos.

Transporte de cítricos confeccionados

Transporte de citricos confeccionados

Los frutos una vez confeccionados y paletizados, deben de preenfriarse antes de ser cargados a los camiones o contenedores que, actualmente, casi todos disponen de sistemas de refrigeración.

El preenfriamiento, debe realizarse lo antes posible después de la confección, ya que es un excelente sistema, para alargar la vida comercial de los frutos. El preenfriamiento reduce:

  • – el calor del fruto
  • – el índice de respiración
  • – la producción de etileno
  • – la pérdida de humedad
  • – el ritmo de maduración
  • – y las posibles reinfecciones de patógenos

Son numerosos los sistemas que se utilizan, para el preenfriamiento de los diversos frutos y hortalizas. El sistema a elegir depende de: la naturaleza del producto, valor, cantidad y costes de manipulación y de los equipos necesarios.

El sistema más utilizado, en el caso que nos ocupa, los cítricos, es el preenfriamiento por aire forzado. Este sistema tiene la ventaja, de poder ser instalado en cualquier cámara de frío, con bajos costes, ya que se compone fundamentalmente de una cabina, a cuya entrada se sitúan los palets confeccionados que deseamos preenfriar. Un potente aspirador, se sitúa en el techo de la misma, con el objeto de absorber el aire frío de la cámara y hacerlo pasar a través de los palets, envases y frutos.

Para evitar que el aire pierda presión, por la parte superior de los palets, se cubre con una lona, extensible, a lo largo de la hilera de palets a preenfriar, colaborando con ello, a incrementar la presión del aire frío, sobre los frutos. De esta forma, puede realizarse el preenfriamiento, mucho más rápido.

En función del número de palets a preenfriar y del tiempo que deseemos que dure el enfriamiento, debe ser la temperatura del aire de la cámara y la potencia de aspirador de la cabina.

Normalmente, en las cámaras queda espacio suficiente, para ir acumulando en ella los palets ya preenfriados, listos para la carga, manteniendo la temperatura.

El conseguir un buen preenfriamiento, depende de:

  • – el tiempo entre la confección y el preenfriamiento debe ser lo más corto posible
  • – la temperatura inicial y final de los frutos
  • – la velocidad y cantidad del aire frío
  • – la capacidad del equipo utilizado
  • – el mantenimiento de la temperatura recomendada después del preenfriamiento

Una vez los frutos preenfriados, ya puede procederse, a su carga y transporte.

La carga, debe realizarse de forma, que el aire pueda circular por debajo, alrededor y a través de la misma, para proteger los frutos de:

  • – el aumento de calor interno
  • – el calor generado por la respiración de los mismos
  • – las perdidas de calor interno debidas a las bajas temperaturas exteriores
  • – las concentraciones de etileno
  • – los daños por congelación, debidos al incorrecto funcionamiento, de la unidad de refrigeración

En general, el transporte frigorífico, debe tener el equipo de frío, en perfectas condiciones de funcionamiento, ya que son críticas, para mantener la CALIDAD de los productos transportados. Además deben estar:

  • – limpios, en lo que se refiere al compartimento de carga
  • – libres de olores de cargas anteriores
  • – libres de residuos químicos tóxicos
  • – libres de insectos
  • – limpios de productos agrícolas
  • – y los termostatos deben funcionar correctamente

Los factores que condicionan el transporte de los frutos son:

  • – destino
  • – valor del producto
  • – grado de perecibilidad
  • – cantidad a transportar
  • – temperatura y humedad relativa del transporte
  • – condiciones de temperatura entre origen y destino
  • – tiempo hasta destino

Tabla 7. Temperaturas y humedad relativa de carga y transporte para un viaje de 4 – 5 días.

Temperatura de carga Temperatura de transporte Humedad relativa
Naranjas 2 – 10ºC 3 – 10ºC 85 – 90%
Mandarinas 4 – 10ºC 8 – 10ºC 90 – 95%
Limones 12 – 15ºC 15ºC 85 – 90%
Pomelos 14 – 15ºC 15ºC 85 – 90%

Las temperaturas óptimas en cítricos oscilan entre 2 y 15ºC.

En el transporte frigorífico, las condiciones de los envases, juegan un papel importante, en la calidad en destino, ya que dichos envases deben:

  • – satisfacer las exigencias requeridas por la mercancía
  • – estar normalizados
  • – permitir una paletización óptima
  • – proteger al producto de daños mecánicos
  • – permitir el intercambio de calor
  • – soportar el manejo manual
  • – permitir el máximo apilamiento

 

Para analizar logística, calidad y resultados por campaña, puedes revisar los servicios de inteligencia agrícola.

Tratamientos cuarentenarios a bajas temperaturas en cítricos

Tratamientos cuarentenarios a bajas temperaturas en citricos

En el Departamento de Postcosecha del IVIA, se han realizado experiencias de simulación de transporte a USA y Japón con tratamiento de cuarentena por frío en tránsito. En algunos casos, se ha realizado también, y en paralelo, simulación a escala industrial en contenedores de 10 ó 20 Tm. Los frutos objeto de estudio han sido, mandarinas (Clemenules, Marisol, Mioro, Clemenpons, Fortune, Ortanique y Nova), naranjas (Navelina, Navelate, Washington, Navel, Lanelate, Salustiana y Valencia) y limones (Fino, Verna). Se ha trabajado, con frutos recolectados en distintos estados de madurez y se han aplicado diferentes tipos de preacondicionamiento, como almacenamiento a 16ºC, curado a 35ºC o inmersión en agua a 53ºC. También se han ensayado diferentes fungicidas y recubrimientos.

La sensibilidad al frío, tras los tratamientos cuarentenarios, se ha manifestado hasta el momento en mandarina Fortune, limones Fino tardíos, naranjas Valencia de recolección temprana, naranjas Navelina de media temporada y limones Verna cosechados en plena actividad vegetativa (Abril – Mayo). En otras naranjas, como Lanelate, no se ha registrado ningún daño por frío.

NORMATIVA PARA TRATAMIENTOS DE CUARENTENA POR FRÍO A EEUU (2003)

En tránsito en bodegas frigoríficas o contenedores

Mandarinas y naranjas

  • 1.1ºC 14 días
  • 1.6ºC 16 días
  • 2.2ºC 18 días

Si se sobrepasa una de estas temperaturas,se pasa a la escala siguiente.

Limones

  • No se exige tratamiento.

 

NORMATIVA PARA TRATAMIENTOS DE CUARENTENA POR FRÍO A JAPÓN (2003)

Cuarentena en origen, en instalaciones fijas o en tránsito en contenedores frigoríficos

Limones

16 días con temperatura en pulpa inferior a 2ºC.

Si se sobrepasa una de estas temperaturas, se pasa a la escala siguiente.

Naranjas

17 días con temperatura en pulpa inferior a 2ºC.

Se inicia el tratamiento con temperatura inferior a 1.5ºC

Mandarinas

18 días con temperatura en pulpa inferior a 2.2ºC.

Fig. 1 – Esquema de manipulación de cítricos, con destino a países que exigen tratamiento de cuarentena por frío, en tránsito.

Esquema de manipulación de cítricos, con destino a países que exigen tratamiento de cuarentena por frío, en tránsito.
Esquema de manipulación de cítricos, con destino a países que exigen tratamiento de cuarentena por frío, en tránsito.

 

PARÁMETROS DE CALIDAD RECOMENDADOS PARA LA RECOLECCIÓN

Mandarinas Naranjas Limones
Índice de color > 6 > 6 < -1.5
1000 a / L b
% Deformación 10 Nw < 5 < 2 < 1
º Brix / g cítrico / 100 ml < 14 < 11 1.3 – 1.5

Recomendaciones para el tratamiento de desverdización de mandarinas y naranjas de España exportadas a UE, EEUU o Japón.

Índice de color inicial UE USA-JAPÓN
IC=1000.a/L.b Mandarinas Naranjas Mandarinas Naranjas
IC < -13 No conveniente No conveniente No conveniente No conveniente
-13 > IC < -5 72 h con Et No conveniente 48-72 h con Et No conveniente
-5 > IC < +3 48 h con Et 72 h con Et 48-72 h sin Et 48-72 h sin Et
72 h sin Et
IC > +3* 24 h con Et 24 h con Et 24 h sin Et 48 h con Et
48 h sin Et 48 h sin Et 72 h sin Et
* No se requiere tratamiento de Desverdización para IC > +7.

En el caso de limones, el índice de color 1000·a / L·b previo a la cuarentena, no debe ser superior a -1,5 para evitar sobre coloración en destino. El índice de madurez en la recolección, no debe ser superior a 11 en naranjas ni a 14 en mandarinas, para evitar que el aumento previsible del mismo durante el transporte y comercialización, conlleve sabores insípidos. Para asegurar una buena firmeza final, la textura inicial en la cosecha, medida como porcentaje de deformación ecuatorial al aplicar 10 Nw de fuerza, no debe ser superior a 2% en naranjas, 1% en limones y 5% en mandarinas.

 

TRATAMIENTOS QUÍMICOS RECOMENDADOS

Duchadora……………………………Imazalil 500-700 ppm

TBZ 1200-2000 ppm

Cera el agua…………………………(Polietileno, abeja, carnauba, candelilla)

+ 2 – 4% goma laca

El contenido total en sólidos totales no debe sobrepasar el 10-12%.

Fungicida incorporado a la cera……Imazalil 2000-4000 ppm

TBZ 5000-7000 ppm

 

NORMATIVA PARA TRATAMIENTOS DE CUARENTENA POR FRÍO A EEUU (2003)

En tránsito en bodegas frigoríficas o contenedores

Mandarinas y naranjas

  • 1.1ºC 14 días
  • 1.6ºC 16 días
  • 2.2ºC 18 días

Si se sobrepasa una de estas temperaturas,se pasa a la escala siguiente.

Limones

No se exige tratamiento.

 

OTRAS RECOMENDACIONES PARA LA MANIPULACIÓN

Calibres comerciales Envases
Mandarinas 54-78 mm (1, 2, 3) Cajas de madera de 10 y 2,3 kg
Naranjas 70-96 mm(2, 3, 4, 5, 6) Cajas abiertas de cartón de 16 kg
Limones

53-78 mm

(2, 3, 4, 5)

Cajas abiertas de cartón de 16 kg

Palets exentos de microorganismos

Preenfriamiento hasta 1ºC en menos de 48 horas

Renovación de aire: 1 renovación / hora

 

 

Para ordenar datos de conservación, tratamiento y calidad por destino, puedes revisar los servicios de inteligencia agrícola.

La recolección y el transporte de los cítricos

La recoleccion y el transporte de los citricos

A partir del momento de la recolección, los frutos, son separados de su medio natural, para pasar, hasta su consumo, por circunstancias adversas, que van a influir de forma crítica, en la calidad final de los mismos.

El momento más decisivo para los frutos, es precisamente la recolección y actualmente, por la forma en que se hace, el mayor peligro físico para ellos.

Es necesario reflexionar, sobre los frutos que llegan al almacén, ya que todos, cuestan lo mismo y por desgracia, un porcentaje elevado, cuando pasan por las mesas de selección, se convierten en destrío.

La recolección puede realizarse:

– Demasiado precoz

    • Menor cantidad de cosecha: ya que los frutos, en su última fase, hasta la maduración, continúan aumentando su calibre y peso, y cuanto más temprana sea la recolección más bajos serán ambos.
    • Desarrollo deficiente de la calidad: cuanto más precoz sea la recolección, menor será el contenido en azúcares y por consiguiente el índice de madurez, la consistencia del fruto es más elevada y el desarrollo de los aromas propios, con inexistentes.
    • Presencia de alteraciones fisiológicas: la recolección precoz, favorece la aparición de determinadas fisiopatías en los frutos.
    • Mayor pérdida de peso: durante el proceso de conservación frigorífica, desverdizado o stock, la pérdida de peso, por deshidratación, es un factor importante de calidad y en los frutos recolectados precozmente, la incidencia de este factor se acentúa siempre.
    • Mayor resistencia a las podredumbres: a mayor consistencia de la corteza, mayor dureza de la pulpa, mayor acidez y menor contenido de azúcares, corresponde una mayor resistencia a los ataques de hongos. Por otra parte, los frutos verdes tienen sus propios mecanismos de resistencia a los hongos.
    • La existencia de compuestos fenólicos y tánicos, que desactivan los enzimas hidrolíticos del parásito, impidiendo la germinación y crecimiento de los mismos.
    • La falta de sustrato alimenticio (los carbohidratos no se han transformado en azúcares).
    • Los enzimas del hongo no pueden degradar la propectina.
    • La producción de fitoalexinas, después de una infección, provoca la resistencia a la enfermedad.
    • La capacidad del fruto de producir lignina, como reacción del mismo a las pequeñas lesiones, en condiciones de humedad alta.

Todo ello, nos conduce a realizar una recolección, aprovechando las ventajas de los frutos verdes, minimizando sus inconvenientes.

– Demasiado tardía

    • Menor capacidad de conservación: como consecuencia del estado de madurez del fruto, hay una mayor susceptibilidad a los ataques de hongos, hay mayor sensibilidad al frío y al contenido de CO2 de la atmósfera de las cámaras.
    • Posible caída de frutos: conforme va madurando el fruto, es más fácil que se desprenda del árbol, con la consiguiente pérdida de cosecha.
    • Acción sobre la calidad: en principio mejora, el color, los azúcares y el aroma y se debilitan la dureza, el contenido en ácidos y la resistencia de la corteza, a los agentes atmosféricos.
    • Se dificulta la manipulación: los frutos, al estar más débiles, tienen menos resistencia mecánica a la manipulación, con lo cual se reduce su valor comercial.

– En el período adecuado y con madurez suficiente.

Hay que recordar, que los daños producidos a los frutos durante la recolección y el transporte a los almacenes, son el origen, de la mayor parte de los podridos, que pueden verse a diario en los almacenes, ya que dichos podridos tienen su origen, en las heridas producidas en la corteza de los cítricos, durante las operaciones mencionadas, aproximadamente el 80%.

Para realizar una recolección adecuada de los frutos, hay que tener en cuenta: Que los frutos no estén, ni mojados ni húmedos.

  1. Alicatarlos
  2. Evitar producir heridas.
  3. No recolectar frutos podridos o del suelo
  4. No recolectar frutos con signos evidentes de ataques de insectos
  5. No recolectar frutos demasiado pequeños
  6. Cuidar el transporte hasta el almacén
  7. El índice de madurez
  8. El porcentaje de zumo
  9. El índice de color

Los frutos no deben estar mojados ni húmedos

Los frutos, después de lluvias o cuando tienen rocío, no deben recolectarse hasta que el sol y el aire eliminen el agua de la corteza, ya que sobre frutos mojados o con rocío se llegan a marcar los dedos del recolector sobre la superficie del fruto.

Si la lluvia, ha sido intensa y se prolonga dos o tres días, si es posible, hay que retrasar la recolección, para poder detectar en árbol, el podrido debido a Phytophthora ya que en su inicio, es prácticamente imposible detectarlo en las mesas de selección y es el que con más facilidad se transmite a otros frutos por contacto, no necesita heridas para instalarse en el fruto.

Si los frutos están húmedos, la cantidad de agua absorbida por la corteza, provoca que las glándulas oleíferas de la misma, estén más turgentes de los normal, por lo cual, durante su manipulación, por cualquier roce se rompen y se provoca la salida del aceite esencial, que debemos recordar, es fitotóxico para el propio fruto.

Los frutos deben ser alicatados

El alicatado de los frutos, es necesario para poder tener en los almacenes, frutos con un mínimo de calidad.

Es una práctica habitual, en muchas zonas y países, recolectar los frutos a tirón. Hay necesariamente, que arbitrar algún sistema para evitarlo. El recolectar los frutos de este modo, supone siempre, la rotura de los tejidos del albedo, más próximos al pedúnculo, convirtiendo dicha zona en un punto débil, que facilita la instalación de los hongos que habitualmente aparecen en la misma como Botrytis, Phomopsis, Diplodia, Phytophthora, etc.

Citricos recolectados a "tirón"

En frutos como Valencias, que se pueden conservar 5 ó 6 meses, es difícil mantenerlos más de un mes en condiciones, si se han cogido a tirón.

Todo ello, suponiendo que los frutos sólo pierdan el cáliz o «roseta», porque hay casos, que pueden verse a diario en los almacenes, en los que les falta a los frutos, un trozo de corteza del entorno del pedúnculo, lo cual convierte a los mismos en destrío de «peladora».

En otros casos, los frutos recolectados a tirón, conservan una porción de tejido leñoso del pedúnculo. Este tejido leñoso, solo puede producir heridas a los frutos contiguos, tanto en el transporte hasta el almacén como durante su manipulación.

Existe el problema añadido, de que este pedúnculo debe cortarse en las mesas de selección para la exportación o venta al mercado interior. No es difícil ver a las «triadoras» cortando pedúnculos en lugar de seleccionar.

La utilización de alicates, debiera ser una norma obligatoria, impuesta por los propios almacenes, que conocen perfectamente, porque los padecen y los pagan, los problemas que originan estos frutos recolectados a tirón.

Los alicates a utilizar, no deben tener punta, para evitar los daños por pinchazos, que podrían producirse en la corteza del fruto y el corte debe ser curvo.

Tijeras recomendadas para el corte de fruta

Tijeras de alicatar cítricosHay que advertir, que cualquier herida producida por los alicates sobre el fruto, es un podrido asegurado, más pronto o más tarde.

Es además, necesario cortar los pedúnculos lo más cortos posible, para evitar heridas sobre otros frutos con los que estén en contacto, durante el transporte.

Evitar producir heridas

Tirar los frutos, desde el árbol donde se recolectan hasta las cajas de recolección y volcar estas de cualquier forma a las de transporte, solo origina, heridas y magulladuras en los mismos, con los consiguientes problemas para la calidad de los frutos.

En algunas zonas se utilizan para la recolección recipientes recubiertos interiormente o bolsas tipo «canguro» con el objeto de minimizar estos problemas.

No recolectar frutos podridos ni del suelo

Nunca, deben recolectarse frutos, que estén afectados por algún tipo de podredumbre, por el efecto multiplicador, que provoca este problema sobre los frutos sanos. Sobre todo, si se trata de frutos con problemas de Phytophthora.

Los frutos que haya en el suelo, deben dejarse donde están, ya que como mínimo, has sufrido el golpe producido por la caída, los tejidos están más débiles, son más propensos al podrido y tienen contacto directo con los hongos de suelo.

No recolectar frutos con signos evidentes de ataques de insectos

Hay insectos que, salvo excepciones, los daños que producen en los frutos, como ya comentamos, no influyen ni en la calidad de los mismos, ni en la conservación, ni en la comercialización.

La mosca mediterránea (Ceratitis capitata) es la que más daños produce y hay que eliminarla en la recolección, separando los frutos afectados, para después destruirlos, no sirve de nada tirarlos al suelo ya que, de esta forma, estamos multiplicando el número de insectos.

En los frutos verdosos, se distingue perfectamente, porque puede verse, un punto negro y en su contorno, una zona color beige, perfectamente diferenciada del resto del fruto y en los maduros, es más difícil su detección, pero al coger los frutos uno a uno, se puede observar con más facilidad, los frutos afectados por este insecto.

No recolectar frutos pequeños

Estos frutos, originan una serie de problemas que enumeramos:

      • Ocupan en las cajas el espacio que debieran ocupar frutos comerciales.
      • Se paga el transporte, tratamientos, etc.… como si fueran frutos comerciales, hasta el precalibrador o el calibrador, si no se dispone del primero
      • Al final, van a la «peladora» o al destrío.

Cuidar el transporte hasta el almacén

Los responsables de la carga no deben permitir:

    • Cajas en las que la altura de la fruta sobrepasa la de la propia caja, ya que al apilarlas, se producen magulladuras, de la mayoría de los frutos que contiene el envase.
    • Frutos que al ser recolectados a tirón, conserven un trozo de madera de la zona peduncular, ya que los caminos y los camiones de transporte, no son los más adecuados, para evitar, que esa porción leñosa, no produzca heridas innecesarias en los frutos contiguos.
    • Camiones cargados de cajas con fruta, con alturas superiores a los laterales del vehículo de transporte, sin la debida sujeción, que NUNCA debe apoyarse sobre la propia fruta.
    • La circulación de los vehículos de transporte, a velocidades inadecuadas para el terreno en el que se mueven. Las prisas por llegar antes al almacén, en el mejor de los supuestos, origina como mínimo, roces entre las frutas transportadas, que lo único que ocasionan son problemas en el propio almacén.

Índice de madurez

Los cítricos, son frutos en los que predominan en su composición, los glúcidos (glucosa y sacarosa). Al no contener almidón, no cabe la posibilidad, de que se transforme en azúcares más simples durante el estocaje o la conservación, por lo cual no pueden mejorar su calidad interna. Tal como se recolectan llegan al consumidor. Únicamente los limones, una vez recolectados, aumentan con el tiempo la cantidad de zumo.

La forma más habitual, de medir la madurez interna de un fruto cítrico, es mediante el índice de madurez (IM):

IM = E / A

Donde E, corresponde a la mayor parte de sólidos solubles del zumo, compuesto por azúcares mayoritariamente. Se mide con un refractómetro y se expresa en grados Brix.

El parámetro A, corresponde a la mayor parte de acidez del zumo, expresado en gramos de ácido cítrico por litro de zumo. Se mide mediante la valoración con NaOH (0,1 N), utilizando fenoltaleína como indicador.

Es un sistema rápido para conocer, con bastante precisión, la madurez interna de los cítricos.

Indicamos a continuación, para las distintas variedades, el IM mínimo exigidos para su comercialización:

    • – Satsumas, naranjas (tempranas y de media campaña) → E/A = 6.0
    • – Clementinas y naranjas tardías → E/A = 6.5
    • – Mandarina Fortune → E/A = 8.0

Porcentaje de zumo

La cantidad de zumo en los frutos cítricos, para su comercialización, vienen determinada por los siguientes parámetros:

  • – Clementinas → 40%
  • – Satsumas, naranjas y mandarinas híbridas → 33%
  • – Limones → 20%

Índice de color en cítricos (ICC)

El hecho de que el consumidor, asocie la madurez de los frutos, con el color de los mismos, ha dado lugar a que comercialmente, se haya fijado, un IC mínimo para cada variedad

Sin embargo, la coloración de los cítricos, es independiente de su madurez interna, ya que en ella influyen factores geográficos, climáticos y prácticas culturales, que afectan no sólo al color sino también al IM.

Por otra parte, la sensación de color, depende de numerosos factores: intensidad de la iluminación, forma geométrica del objeto y factores subjetivos como la capacidad de visión, estado de ánimo, poder de fijación del observador, etc.

En realidad, en el color externo de los cítricos, coexisten clorofilas y carotenoides. En los frutos verdes, los carotenoides se hallan enmascarados por el verde intenso de las clorofilas y a medida que avanza la maduración, se van degradando las clorofilas y se incrementa la síntesis de carotenoides, estos procesos son simultáneos, pero a la vez independientes.

¿Cómo puede medirse el color?

– Por apreciación visual directa, que para llevarla a cabo, se realiza con la colaboración de varias personas, para corregir los factores subjetivos que hemos comentado.

– Mediante colorímetros, que se basan en:

      • o Sistemas de coordenadas básicas (X Y Z)
      • o Sistemas CIE de cromaticidad
      • o Sistemas basados en colores opuestos
        • » Sistema CIELAB
        • » Sistemas HUNTER Lab

– Escalas basadas en los sistemas colorímetros. Uno de los sistemas más utilizados es el de HUNTER Lab.

De todas las formas, el sistema más práctico, es la comparación de los frutos con escalas preestablecidas, que corresponden a tonos de color aceptados generalmente, ya que los colorímetros no están, en la mayoría de los casos, al alcance técnico ni económico de los almacenes.

Referencias de índices de color (Fuente: IVIA)

Cítricos Limones
Verde intenso IC < -7 IC ≤ -10
Predomina el verde -7 < IC < 0 -5 < IC < 0
Predomina el amarillo 0 < IC < +7 IC ≈ 0
Color comercial IC ≥ 6 0 < IC < +5

* Valores medidos con un colorímetro Minolta y aplicando IC = 1000·a / L·b

Para analizar logística, calidad y resultados por campaña, puedes revisar los servicios de inteligencia agrícola.