Recubrimientos postcosecha para fruta de hueso

Recubrimientos postcosecha para fruta de hueso

NUEVO RECUBRIMIENTO NATURAL PARA FRUTA DE HUESO

María Bernardita Pérez Gago
Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias-Fundación AGROALIMED.
46113 Moncada, Valencia.

Decco Ibérica Post-cosecha en colaboración con el Centro de Tecnología Poscosecha del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) ha desarrollado un nuevo recubrimiento natural para fruta de hueso dentro de la línea DeccoNatur. El recubrimiento NATURCOVER reduce la pérdida de peso por deshidratación y la pérdida de firmeza durante toda la vida comercial de la fruta, ofreciendo productos de máxima calidad y frescura.

En general la fruta de hueso, como la ciruela, nectarina, melocotón, es altamente perecedera y presenta una vida poscosecha muy corta. Históricamente, en estos frutos el almacenamiento prolongado no ha sido un requerimiento debido a la rápida comercialización de los mismos. Sin embargo, el potencial de exportación y el deseo de alargar el periodo de comercialización está incrementando el interés por tecnologías que permitan extender la vida poscosecha.

El manejo de la temperatura es la herramienta más efectiva para extender la vida de los productos hortofrutícolas. El almacenamiento de las frutas a su temperatura óptima permite reducir la actividad fisiológica, la pérdida de peso por transpiración y ayuda a controlar el crecimiento de patógenos. En el caso de la fruta de hueso, numerosa bibliografía muestra como temperatura óptima de almacenamiento durante la poscosecha el rango entre (-0,5) – 0 ºC (Crisosto y Mitchel, 2007).

El periodo de almacenamiento a esta temperatura puede variar entre una y cuatro semanas, dependiendo del cultivar (Crisosto y col., 2009). En fruta de hueso, la principal causa de deterioro durante el almacenamiento es debido a la manifestación de daños por frío (degradación interna o ‘internal breakdown’), que se manifiestan con la aparición de pigmentación roja en la pulpa, harinosidad del tejido, acorchado, pardeamiento interno de la pulpa, vitrescencia, pérdida de jugosidad, incapacidad de maduración y pérdida de sabor.

Estos síntomasse desarrollan durante la maduración, tras un período de almacenamiento de la fruta en frío, por lo que usualmente son detectados por el consumidor. La fruta más susceptible a este problema es la que se almacena dentro de un rango de temperaturas de 2,2 a 7,6 °C, que suele ser en muchos casos la temperatura que se alcanza durante el transporte (Crisosto y col., 2009).

El almacenamiento de los frutos en atmósferas controladas y/o modificadas han resultado efectivas reduciendo los daños por frío de los frutos (Crisosto y Mitchell, 2007). Sin embargo, la aplicación de atmósferas controladas es cara por los costos adicionales que ha de soportar el producto en su comercialización. Por otra parte, el uso de plásticos para crear una atmósfera modificada cada día presenta más objeciones debido a la cantidad de residuos que generan y una mala aplicación de los mismos puede también dar lugar a problemas de anaerobiosis en el fruto.

La aplicación de recubrimientos o “encerado” es una práctica habitual para reducir los problemas de deterioro durante el almacenamiento poscosecha de algunas frutas y hortalizas, como cítricos, manzana, pera, melón, aguacate, mango, etc. Con la aplicación de estos recubrimientos o “ceras” se crea una barrera al vapor de agua y al oxígeno, reduciendo así la intensidad respiratoria y la pérdida de peso por deshidratación (Baldwin y col., 1997).

Además, estas “ceras comerciales” aportan brillo a los frutos durante el período de comercialización haciendo el producto más atractivo al consumidor y permiten incorporar fungicidas de síntesis con el objetivo de controlar las enfermedades de poscosecha. Actualmente el tipo de recubrimientos comerciales más empleados industrialmente son “ceras al agua” formuladas con aditivos recogidos en el Real Decreto 142/2002 que consisten en disoluciones/dispersiones de una o más resinas y/o ceras emulsionadas. Estas formulaciones requieren generalmente medios alcalinos para la emulsión de la cera y la disolución de la resina, por lo que está extendido el uso de álcalis como el hidróxido potásico y el amoníaco en su formulación.

Las ceras mayoritariamente empleadas son ceras sintéticas del tipo polietileno oxidado, empleándose en mucha menor medida las ceras como la cera carnaúba y cera de abeja, a pesar de tratarse de ceras naturales reconocidas como seguras o sustancias GRAS (‘generally recognized as safe’) (Palou et al., 2011). Teniendo en cuenta el creciente interés por parte de los consumidores de productos naturales, más sanos, seguros y respetuosos con el medio ambiente, en los últimos años se están desarrollando recubrimientos naturales que eviten el uso de ceras sintéticas y que reduzcan el uso del amoníaco en su formulación.

La aplicación de estos recubrimientos, formulados a partir de sustancias GRAS, como hidrocoloides y ceras naturales, cobran mayor importancia en los frutos que se consumen o pueden consumirse con piel, como la fruta de hueso, hacia los que el consumidor es más sensible.

Los principales componentes utilizados en la formulación de estos recubrimientos son lípidos, proteínas y polisacáridos. Además de estos componentes básicos, se añaden otros aditivos como plastificantes, emulsificantes, surfactantes, conservantes, etc. de uso alimentario que ayudan a mejorar la integridad mecánica, la calidad y seguridad de los alimentos (Krochta, 1997). En frutas y hortalizas, el uso de hidrocoloides (polisacáridos y proteínas) ha estado siempre acompañado de lípidos.

Las ventajas de estos recubrimientos están en la barrera selectiva que ofrecen los hidrocoloides al intercambio de gases y en actuar como matriz para el lípido mejorando la integridad del recubrimiento (Pérez-Gago y col., 2010). En general, en la bibliografía científica se ha descrito que la aplicación de recubrimientos a fruta de hueso tiene un efecto beneficioso en el fruto, principalmente relacionada con una reducción en daños por frío al crear una atmósfera modificada y con una reducción en pérdida de peso. Así, en nectarinas la aplicación de un recubrimiento de gel de Aloe vera redujo la tasa de respiración, la producción de etileno y la pérdida de firmeza y peso durante almacenamiento tanto a 20 ºC como a 1 ºC (Ahmed et al., 2009; Navarro et al., 2011).

En el caso de ciruela, recubrimientos a base de hidroxipropilmetilcelulosa redujeron los daños por frío y extendieron la vida útil a 20 ºC tras un almacenamiento prolongado en frío (Pérez-Gago et al., 2003; Navarro-Tarazaga et al., 2008, 2011). A nivel comercial, Decco Ibérica Post-cosecha ha desarrollado una gama de recubrimientos para frutas dentro de la línea DeccoNatur formulados con aditivos alimentarios autorizados en la Unión Europea, América y Asia, lo que facilita la exportación de las frutas a otros países, ofreciendo productos de máxima calidad y frescura.

Dentro de esta línea, en colaboración con el Centro de Tecnología Poscosecha del IVIA se ha desarrollado un recubrimiento para fruta de hueso (ciruela, melocotón y nectarina), peras y manzanas, que se empezó a comercializar en la pasada campaña con el nombre comercial NATURCOVER. Este recubrimiento reduce la pérdida de peso por deshidratación y la pérdida de firmeza durante toda la vida comercial de la fruta, llegando a alcanzar reducciones de hasta un 30-40% dependiendo del fruto, la variedad y el periodo de almacenamiento. Así por ejemplo, en la tabla 1 se muestra la pérdida de peso y la firmeza de ciruela recubierta y sin recubrir tras 15 días de almacenamiento a 1 ºC más 4 días de almacenamiento a 20 ºC, simulando un periodo de comercialización directa. Al final del almacenamiento, los frutos recubiertos con ‘Naturcover’ presentan un aspecto fresco y turgente, mientras que en los frutos sin recubrir se observa una mayor senescencia (Figuras 1 y 2).

A nivel práctico, la aplicación de ‘Naturcover’ se puede realizar en drencher o por baño, lo cual facilita su aplicación no necesitando ninguna modificación en las líneas de confección, y también permite su aplicación mediante spray y cepillos con un secado posterior.

Factores de calidad en la recoleccion de frutos del melocotonero

Factores de calidad en la recoleccion de frutos del melocotonero

Si en todos los frutos, es fundamental la recoleccion, para su calidad y conservación, pero los factores de calidad en la recoleccion de frutos del melocotonero son esenciales ya que la gran mayoría de los frutos se consumen en fresco y en un periodo corto de tiempo, aquella pues debe ser extremadamente cuidadosa, ya que cualquier lesión o magulladura puede significar la destrucción de los frutos.

Además sólo los frutos recolectados en el momento adecuado, tienen buenas condiciones organolépticas y de conservación.

No es fácil, en la práctica, determinar el momento de la recoleccion, incluso se utilizan guías de colores para ajustar la madurez de cada variedad.

La fecha de la cosecha, se determina, por los cambios de color en el fondo de la piel, de verde a amarillo. Se han establecido tres grados de madurez.:

  • Madurez mínima
  • Madurez de consumo
  • Madurez en árbol

La madurez, implica una serie de cambios fisiológicos que marcan la pauta, para iniciar la recoleccion y éstos podemos resumirlos en los siguientes puntos.

  • Cambio de color en el fondo de la piel, y la consiguiente desaparición de la clorofila, que da lugar, a la formación de antocianos y carotenos.
  • Firmeza de la pulpa. Se consideran frutos «listos para comer», aquellos que tienen una firmeza de pulpa entre 2-3 libras de presión. Los que tengan menos de 6-8 libras de presión, medidos en la zona lateral del fruto son los más apreciados por el consumidor. La firmeza de la pulpa, se evalúa con un penetrómetro, que tenga un pistón de 8 mm de calibre.
  • Acumulación de azúcares, que se traduce, en un aumento de los sólidos solubles, que son medibles mediante un refractómetro, que los expresa como °Brix.
  • La relación sólidos solubles / acidez, nos da el índice de madurez de los frutos. No se ha establecido un índice de madurez para melocotones, porque son muchas las variedades y las condiciones de cultivo.
  • Emisión y desarrollo de sustancias volátiles, que determinan el aroma de los frutos.

 Con todos estos parámetros se puede llegar a una madurez adecuada, que podemos llamar «madurez de recoleccion», y corresponde a una firmeza de pulpa, en la que la fruta, se puede manipular, sin daños por magullamiento

Variedades de melocotonero y Nectarina

Las variedades de melocotonero y nectarina son muchísimas, os facilito algunas direcciones donde consultar las principales de ellas con sus características.

Colección de variedades de ITGA

  • Alvaro Benito Calvo
  • Enrique Díaz Gómara
  • José Miguel Bozal Yanguas

Variedades de Melocotón y Nectarina tempranas (IVIA)

  • Mª Luisa Badenes Catalá
  • Mariano Lorente Solanas
  • José Martínez Calvo
  • Gerardo Llácer Ill

Nuevas variedades de nectarina de carne blanca

  • Iglesias
  • Carbó
  • Bonany
  • Montserrat

Innovacion varietal en nectarina y melocoton plano o paraguayo

  • Iglesias

 

Mas variedades en función de la dureza de su carne

Algunas variedades de melocotonero de carne dura

  • – Catherina
  • – Vesuvio
  • – Baby gold 5
  • – Baby gold 6
  • – Baby gold 7
  • – Jungerman
  • – Sudanell-2
  • – Baby-gold 9
  • – Corona
  • – Miraflores
  • – Calanda
  • – María Serena
  • – Cherry Red
  • – Roya April
  • – Starcrest
  • – Royal Gold
  • – Spring time
  • – Early May Crest
  • – Spring Crest
  • – Spring lady
  • – Red haven
  • – Red top
  • – Suncrest
  • – Firered
  • – Merril Sudance

 

Variedades de nectarina

  • – Maybelle
  • – Armking
  • – Armking 2
  • – Armking 3
  • – May Grand
  • – Red Diamond
  • – Flavor top
  • – Fantasin
  • – Fairlane

Variedades extratempranas de melocotón y nectarina

La característica general es su poca necesidad de horas-frío, unas 300.

Problemas del meloctón y nectarina:

  • – Florecen muy pronto y les pueden coger las heladas.
  • – Sufren fuertes aclareos.
  • – Las extratempranas no consiguen un gran tamaño. Las variedades, cuanto más tardías, más tamaño.
  • – Zincal-5
  • – Maybelle
  • – Arking
  • – Early diamond
  • – Red diamond
  • – Snow Queen
  • – Early Sungrand

 

Mas variedades en función del color de su carne

Melocoton Rojo

top Elegant Lady
top Merril O’Henry
top Rich Lady
top Rojo de Albesa
top Rome Star
top Royal Glory
top Ruby Rich
top Ryan Sun
top Summer Lady
top Summer Rich
top Tardibelle

 

Melocotón Amarillo

top 58 – GC – 76
top Andross
top Baby Gold
top Calanda
top Carson
top Catherine
top Embolsado
top Jesca
top Placido

 

Melocotón Blanco

top Fidelia
top Gladys

 

Nectarina Amarilla

top Big Bang
top Big Nectared
top Big Top
top Fairlane
top Fantasia
top Gardeta
top Luciana
top Nectagala
top Nectalady
top Nectaprima
top Nectareine
top Nectariane
top Orion
top Red Jim
top Venus

 

Nectarina Blanca

top Caldesi
top Emeraude
top Jade
top Magique
top Nectaperle
top Zephyr

 

Paraguayos

top Flat Pretty
top Sweet Cap
top UFO 3
top UFO 4

 

Enfermedades y plagas del melocotonero

Enfermedades y plagas del melocotonero

ENFERMEDADES

Abolladura (Taphrina deformans)

Descripción:

Aparecen durante la primavera desde que comienza la brotación y desaparecen en verano. Se inicia el ataque con el inicio del movimiento de savia del árbol.

Consisten en el abullonamiento de las hojas, con deformaciones de color verde-blanco y rosa brillante o rojo.

La hoja se vuelve quebradiza y se recubre con polvo blanco al aparecer las ascas del hongo.

Estos síntomas también pueden verse en los tallos de los brotes jóvenes e incluso en los frutos.

Las infecciones primarias en las hojas comienzan cuando aparecen los primeros órganos verdes en las yemas vegetativas terminales de los ramos mixtos y continúan después en el resto de yemas vegetativas.

Las infecciones secundarias se prolongan durante la primavera y cesan por completo con las altas temperaturas.

Daños:

Esta enfermedad puede causar daños muy importantes en melocotonero y nectarina, en menor cuantía en almendro.

Los daños consisten en la caída de las hojas y la deformación de frutos y de brotes.

Por otra parte, las hojas deformadas constituyen un refugio para colonias de pulgones.

Dificultando el normal desarrollo de las plantas.

Medidas preventivas/culturales:

Tratamientos tempranos, en estado fenológico B (yema hinchada).

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Monilia (Monilia laxa, M. frutigena, M. fructicola)

Descripción:

Es una de las enfermedades más problemáticas de los frutales de hueso.

Afecta principalmente a melocotón y nectarina, pera también a albaricoquero ciruelo y cerezo.

Se suele manifestar en dos épocas: floración y maduración de los frutos. Durante la época de floración la especie que se detecta con más facilidad es Monilia laxa. Al manifiestarse durante la época de maduración y también durante la comercialización crea verdaderos problemas en destino.

El hongo pasa el invierno en chancros de ramas, brotes o bien en frutos del año anterior «momias».

En condiciones favorables se inicia la contaminación sobre flores y brotes en primavera.

En la época de maduración suelen ser atacados los frutos a partir de envero, siendo más sensible cuando más avanzada esta la maduración prolongándose durante el periodo de comercialización.

Daños:

En general mermando la producción y la calidad de esta.

Puede producir defoliación.

Los ataques sobre frutos jóvenes pueden producir caídas prematuras.

La fruta afectada se conserva peor y se pudre muy fácilmente durante el período de comercialización.

Monilia laxa al colonizar ramas da origen a chancros y exudados gomosos sobre las partes vivas.

Medidas preventivas/culturales:

Aquellas encaminadas a reducir el inoculo invernante, como eliminación brotes y frutos afectados.

Podas de verano para aumentar la aireación y penetración de la luz en el centro del árbol.

Evitar heridas durante la recolección.

Evitar desequilibrio nutricionales.

Atentos a las condiciones climáticas, a 25 ºC se necesitan 5 horas de humedad a partir de la inoculación para desarrollar la infección en flores, a 10ºC son necesaria 18 horas.

Oídio (Sphaerotheca pannosa, Podosphaera tridactyla)

Descripción:

Es una de las enfermedades clásicas de los frutales de hueso.

Afecta principalmente a melocotón y nectarina, pera también a albaricoquero ciruelo y cerezo.

Se manifiesta en forma de manchas de polvillo blanco sobre frutos o brotes y hojas.

Al afectar brotes y fruto como resultado el periodo de colonización va desde la caída de pétalos hasta el endurecimiento del hueso, a partir de este momento la sintomatología se detecta principalmente en brotes.

Daños:

Manchas en la fruta, con depreciación comercial.

Con ataques graves produce un debilitamiento general, puede atacar a yemas y frutos recién formados, afectando directamente a la producción.

Medidas preventivas/culturales:

Tratamientos preventivos. En especial con climatología favorable a la enfermedad.

PLAGAS

Ácaros (Panonychus ulmi ,Tetranychus urticae)

Descripción:

Panonychus ulmi:

Las hembras son pequeñas, de unos 0,5 mm de longitud; son de color rojo con unos abultamientos blanquecinos en la parte posterior, que se corresponden con el punto de inserción de las cerdas dorsales.

Los abultamientos son unos órganos que permiten la diferenciación de estas arañas de otras.

Pasa los inviernos en forma de huevo normalmente protegido en hendiduras de la corteza de los árboles y puede tener de 7 a 8 generaciones anuales.

Tetranychus urticae:

Es menos importante en frutales. Es un ácaro muy polífago.

Los adultos miden alrededor de 0,5 mm., extienden una pequeña telaraña sobre y debajo de las hojas.

Tiene una coloración marrón verdosa con dos manchas más oscuras en los laterales, pero cuando se aproxima el invierno, su coloración se aproxima al rojo intenso.

Daños:

El daño que causan las picaduras de esta araña, es muy característico en los brotes y también en las hojas; pierden el brillo, se decoloran y aparecen manchas bronceadas, si el ataque es intenso las hojas y brotes se secan y caen de la planta.

La producción de las plantas se puede ver grandemente afectada debido al debilitamiento y defoliación que produce en las plantas.

Medidas preventivas/culturales:

Orientar las intervenciones a la utilización de m.a. lo más respetuosas posible con los fitoseidos.

Organismos de control biológico:

  • Amblyseius andersonii
  • Neoseius
  • Orius.
  • Aeolothrips intermedius
  • Phytoseiulus persimilis
  • Amblyseius californicus
  • Stethorus punctillum

Lepidópteros (Cydia molesta y Anarsia lineatella)

Descripción:

Huevo ligeramente elíptico. Son depositados en forma aislada sobre hojas, frutos y brotes tiernos.

Larvas pasan por 5 estadios y miden entre 10 y 12 mm de largo.

Adulto con alas anteriores de color gris y posteriores de color pardo grisáceo. Mide alrededor de 6 mm de largo.

De las 5 generaciones que suele presentar en España, la primera suele desarrollarla en brotes y ramillas tiernas y las otras cuatro en ramillas y frutos.

Daños:

Los daños son producidos por las larvas que normalmente en su primera generación se al alimentarse de brotes, los cuales se deshidratan y marchitan.

Las larvas también atacan a los frutos penetrando en él y haciendo unas galerías, lo que provoca una depreciación del fruto.

Medidas preventivas/culturales:

En las ultimas décadas se ha puesto a punto el método de confusión sexual, tanto si se aplica este método como si no lo más importante es establecer sistemas que permitan determinar si la plaga está bajo control o de lo contrario hay que intervenir. Para ello hay que determinar el nivel de plaga mediante trampas de monitoreo y el recuento de brotes o frutos atacados.

Umbral de tolerancia:

Cydia: 15 captura/trampa/ semana; 3% brotes atacados y/o 1 % frutos. (Fuente SSV Lleida)

Mosca de la fruta (Ceratitis capitata)

Descripción:

La mosca de la fruta o del Mediterráneo, es un insecto holometábolo (se refiere al proceso en el cual un insecto pasa en su desarrollo por una metamorfosis completa de cuatro estados: huevo, larva, pupa y adulto) originario de África.

La actividad de Ceratitis capitata aumenta en primavera llegando a máximos de actividad en verano, pudiendo permanecer inactivas las pupas durante el invierno si las condiciones climatológicas no le son favorables.

El ciclo tarda en completarse de 21 a 30 días en condiciones óptimas. Dependiendo de las condiciones climáticas concretas de cada zona y cada año, Ceratitis capitata puede llegar a tener hasta 7 u 8 generaciones anuales.

Daños:

Directos

Daño producido por el efecto de la picadura de la hembra sobre el fruto, para realizar la ovoposición, que es una vía de entrada de hongos y bacterias que descomponen la pulpa; y a las galerías generadas por las larvas durante su alimentación. Todo esto produce una maduración precoz y caída del fruto, y la consiguiente pérdida de cosecha.

Indirectos

Restricción impuesta por otros países a la exportación de fruta con riesgo de haber sido atacada por Ceratitis capitata. Así como al destrío por pudrición en almacén.

Medidas preventivas/culturales:

Utilizar trampas alimenticias y sexuales para el seguimiento de la plaga y determinar el momento de tratamiento.

Eliminar restos de fruta del campo una vez cosechado, intentar bajar nivel poblacional.

Controlar los árboles frutales diseminados, con trampas o tratamientos.

Organismos de control biológico:

  • Pachycreppoideus vindemmiae
  • Spalangia cameroni Perkins
  • Pardosa cribata
  • Pseudophonus rufipes

Piojo de San José (Quadraspidiotus perniciosus)

Descripción:

Presenta un acusado dimorfismo sexual.

Las hembras son siempre ápteras, en los primeros estadios son móviles, después se fijan y en estado ninfal está recubierta de un caparazón grisáceo, que al final del desarrollo puede alcanzar un tamaño de 1,8-2 mm, debajo del cual se encuentra la hembra, de un color amarillo.

Los machos son alados y protegidos por caparazón alargado en su estado ninfal.

Hibernan la mayoría de individuos en estado de ninfa y una pequeña parte en estado de hembra.

Al final del invierno retoma su desarrollo.

La primera generación suele darse entre mitad y finales mayo, la 2ª primera quincena de Agosto y la 3ª segunda de Septiembre.

Daños:

Directos

Se fija sobre la fruta o madera, clava su estilete para succionar al mismo tiempo que inyecta una sustancia toxica creando una aureola roja alrededor de la picada.

Esto y la presencia de caparazones son el principal daño en fruto. Con la consiguiente depreciación comercial.

Indirectos

Disminución vigor, y seca de ramas, en especial en árboles jóvenes ya que los debilita por la succión de savia.

Medidas preventivas/culturales:

Control sobre formas invernantes.

Organismos de control biológico:

  • Prospaltella pernicios
  • Hemisercoptes malus
  • Chilocorus bipostulatus

Pulgones (Myzus persicae, Brachycaudus swchartzi)

Descripción:

El pulgón más importante es Myzus persicae; la hembra adulta áptera: Es de forma generalmente ovalada, mayor longitud que la hembra alada (entre 1.5 y 2.5 mm).

Su cuerpo es de color verde pálido o verde amarillento, con manchas longitudinales oscuras, Tiene antenas largas, claras en su base, pero se oscurecen gradualmente hacia el ápice.

No posee tórax y abdomen separados.

Daños:

Directos

Picadura del estilete.

Disminución vigor.

Enrollamiento de hojas, también causan daños en yemas, flores y frutos.

Dificulta el crecimiento.

Indirectos

Secreción de melaza: negrilla, que dificulta la actividad de la planta.

Trasmisión de virosis.

Medidas preventivas/culturales:

Control sobre huevos de invierno y hembras fundatrices.

Seguimiento plaga «umbral de tratamiento» en caso de reinfestaciones.

Tratar a inicio de ataque, antes enrollamiento de hojas, evitar daños irreversibles.

Calidad en la aplicación, respetar dosis, reparto homogéneo del caldo.

Organismos de control biológico:

  • Adalia bipunctata
  • Coccinella septempunctata
  • Coccinella decempunctata
  • Orius
  • Anthocoris
  • Chrysopa y Chrysoperla
  • Syrphus
  • Scaeva y Episyrphus
  • Aphidoletes
  • Lysiphlebus

Abonado en el cultivo de melocotonero

Abonado en el cultivo de melocotonero

El abonado en el cultivo del melocotonero debe variar en función de la edad de la planta. En plantas jóvenes, debe predominar  el nitrógeno (N) para que su desarrollo sea rápido y vigoroso.

En árboles adultos, la fertilización debe ir dirigida, al aporte de los macro y microelementos necesarios, para una buena fructificación.

Los macroelementos, están compuestos en todos los casos por nitrógeno, fósforo y potasio (N, P, K).

El N, es elemento básico para el crecimiento y la fructificación. Su deficiencia provoca, entre otras cosas, el anticipo de la maduración. Si el contenido de N a nivel foliar está entre 2,6-3% del peso de hojas, el color de los frutos s