Normas de calidad en manzana y pera Caracteristicas minimas

Normas de calidad en manzana y pera Caracteristicas minimas

La presente norma tiene por objeto definir las características de calidad, envasado y presentación que deben reunir las manzanas después de su acondicionamiento y manipulación, para su adecuada comercialización en el mercado.

CARACTERÍSTICAS MÍNIMAS.

Las características mínimas, se aplican a todos los frutos, independientemente de la categoría en que estén clasificados.

Los frutos deben ser:

a) Enteros, es decir, exentos de toda ablación o ataque, que tenga por efecto alterar su integridad.

b) Sanos, es decir, exentos de ataques de insectos o de enfermedades, que los hagan impropios para el consumo.

Manzana agusanada Manzana con podredumbre
Frutos agusanados Frutos deteriorados: frutos atacados por podredumbres

Los frutos agusanados o deteriorados, quedan admitidos dentro de un máximo del 2 por 100, en número o en peso, según las tolerancias previstas, para la categoría II. Esta disposición, que tiene por objeto, tener en cuenta la imposibilidad práctica, de obtener una selección rigurosamente perfecta, no se aplica, más que a frutos, que no estén atacados manifiestamente, estando excluidos, los frutos visiblemente atacados:

 

Bitter Pit interno Manzana Plara Manzana
Bitter Pit Interno Plara
Frutos con lesiones no cicatrizadas Manzana Frutos con lesiones no cicatrizadas Manzana
Frutos con lesiones no cicatrizadas Manzana Frutos con lesiones no cicatrizadas Manzana

c) Limpios: Los frutos deben estar desprovistos, de residuos aparentes de tierra, impurezas y otras materias extrañas, tales como indicios visibles, de productos de tratamientos.

En los casos, en que se comprueben residuos o indicios, sobre los frutos, éstos entrarán en el cuadro de tolerancias.

d) Desprovistos de humedad exterior anormal. Esta disposición, excluye los frutos netamente mojados. Se admiten los frutos, que a la salida de la cámara frigorífica o del vehículo de transporte, estén recubiertos de una ligera condensación, debido a la diferencia de temperatura.

e) Desprovistos de olor y de sabor extraños. Se trata, en especial, de frutos, que hayan permanecido, en un local de almacenamiento, mal atendido o no apropiado y que, en particular, hayan absorbido, el olor emanado, de otros productos almacenados, en el mismo local.

Por otra parte, sólo deben utilizarse, materiales inodoros, como elementos de protección en el envase.

 Frutos atacados de vitrosidad - Manzana  Frutos con grietas no cicatrizadas - Manzana
 Frutos atacados de vitrosidad  Frutos con grietas no cicatrizadas

f) Prácticamente exentas de plagas y daños debidos a éstas.

g) Recolección. Los frutos, deben haber sido recogidos cuidadosamente.

Esta obligación, ligada a las operaciones de pre-normalización, tiene por objeto, evitar que los frutos, sufran magulladuras, debidas al contacto con el suelo y a manipulación poco delicada.

Las precauciones impuestas en la recolección, deben observarse, en las siguientes fases de la preparación: transporte a la estación de acondicionamiento, operaciones de selección, calibrado y envasado.

h) Desarrollo y estado de madurez. El desarrollo de los frutos, debe ser tal, que les permita alcanzar su estado de madurez (en función de la variedad), en el lugar de consumo. Por otra parte, no deben presentar una madurez excesiva, que los haga impropios para la alimentación.

La madurez comercial, debe ser apreciada en el momento de la recolección, en función:

  • De la duración del transporte.
  • De las condiciones del transporte (por ejemplo: utilización de un vehículo refrigerante, que retarde el proceso de evolución o de un vehículo ordinario).
  • De la duración eventual del almacenamiento.

Así, se pueden distinguir, los siguientes tipos de frutos.

1. Duros: cuya pulpa es consistente y presenta un sabor amiláceo, pero que no han alcanzado todavía, la madurez de consumo; en este estado, los frutos son adecuados para almacenamiento y para expedición, a larga distancia.

2. Firmes: cuya pulpa es un poco resistente, con tendencia a volverse crujiente y que presentan, un sabor ligeramente amiláceo; en este estado, los frutos son igualmente aptos, para almacenamiento y expedición a larga distancia.

3. Firmes-maduros: cuya pulpa es crujiente y de madurez normal; estos frutos son aptos, para su almacenamiento a corto o medio plazo y para el transporte a larga distancia, en buenas condiciones de protección.

4. En viraje: cuyo estado es intermedio entre «firme» y «maduro», pero que son aptos, para exportación a larga distancia.

5. Maduros: cuya carne es crujiente y fundente; estos frutos, pueden soportar el transporte, pero deben ser consumidos rápidamente.

En función de las consideraciones anteriores, se excluyen en todas las categorías:

a) Los frutos insuficientemente desarrollados y no maduros, que se mustian durante el almacenamiento y que no son aptos para el consumo, por su sabor ácido y la dureza de su pulpa.

b) Los frutos que, a la salida de almacén, presentan enfermedades específicas tales como:

  1. Pardeamiento interno. Los tejidos afectados quedan firmes, con desarrollo más pronunciado de la enfermedad, alrededor del corazón.
  2. Escaldadura. Constituye una de las alteraciones fisiológicas más graves de las manzanas. Afecta a la epidermis del fruto, en forma de pardeamiento.
  3. Enfermedad común del frío. Se manifiesta, para algunas variedades, por la aparición de zonas pardas claras en la pulpa, que pueden extenderse, a una gran parte del fruto en forma de manchas pardas y de un anillo del mismo color que rodea totalmente la manzana. En su última fase, la coloración parda se hace visible bajo la epidermis.
Pardeamiento interno - Manzana Escaldadura - Manzana Enfermedad del frio - Manzana

Pardeamiento interno

Escaldadura

Enfermedad del frío

 

Condiciones optimas para recoleccion de manzana y pera

Condiciones optimas para recoleccion de manzana y pera

Almidón
Valores (1-5)
BRAEBURN 2,6 2,8
ELSTAR 2,5 2,8
FUJI ** 3,5 5
GLOSTER 2 2,5
GOLDEN DELICIOUS 2,8 3,5
GRANNY SMITH 2,3 2,8
IDARED 2,5 3
JONAGOLD 3,5 4,5
JONATHAN 2,2 3
MERAN 2,8 3,5
MORGENDUFT 3,5 4
RED DELICIOUS 2 2,8
RED GALA 2,5 3
SUMMERED 2,8 3
WINESAP 2,3 2,8
Penetrometría
Kg/cm2
BRAEBURN 7,8 9,5
ELSTAR 6,3 6,6
FUJI ** 7,2 7,6
GLOSTER 6,3 6,8
GOLDEN DELICIOUS 6,6 7
GRANNY SMITH 6,8 7,7
IDARED 5,9 6,8
JONAGOLD 5,9 6,6
JONATHAN 5,9 6,6
MERAN 7,1 8
MORGENDUFT 6,3 7,3
RED DELICIOUS 6,6 7,5
RED GALA 6,8 7
SUMMERED 6,3 6,6
WINESAP 6,6 7,3
Refractómetro
º Brix
BRAEBURN 11,5 12,5
ELSTAR 11,5 12,5
FUJI ** 12 15
GLOSTER 11 11,5
GOLDEN DELICIOUS 11,5 13
GRANNY SMITH 10 11
IDARED 10,5 11,5
JONAGOLD 12 13,5
JONATHAN 11,5 12,5
MERAN 11,8 13
MORGENDUFT 11 11,5
RED DELICIOUS 11 12
RED GALA 11,5 12,5
SUMMERED 10,6 11
WINESAP 11 12,5
Acidez
gr/L
BRAEBURN 5,3 6,5
ELSTAR 5,8 6,8
FUJI ** 3,5 4,3
GLOSTER 4,7 6
GOLDEN DELICIOUS 3,8 5,1
GRANNY SMITH 6,4 8
IDARED 5,5 6,5
JONAGOLD 3,8 5,1
JONATHAN 5 6,8
MERAN 4 5,2
MORGENDUFT 3,7 6
RED DELICIOUS 2,6 3,8
RED GALA 3,1 4,2
SUMMERED 6,8 8
WINESAP 5,7 6,2
Días recolección
floración-cosecha
BRAEBURN 168
ELSTAR 132
FUJI ** 178
GLOSTER 148
GOLDEN DELICIOUS 140
GRANNY SMITH 170
IDARED 155
JONAGOLD 144
JONATHAN 137
MERAN 165
MORGENDUFT 167
RED DELICIOUS 145
RED GALA 129
SUMMERED 116
WINESAP 173

 

Calidad y factores asociados al arbol en manzana y pera

Calidad y factores asociados al arbol en manzana y pera

Entendemos por factores de calidad asociados al árbol:

  • La posición de los frutos en el mismo.
  • La poda, la edad de los árboles.
  • Los porta-injertos.
  • La polinización.

1. Posición en el árbol.

Las diferencias de comportamiento de frutos provenientes de distintas partes del árbol, son el resultado de numerosas interacciones, como el sombreado del fruto, su temperatura, su inclinación respecto a la luz, la edad de la madera en la que se encuentra, zona del árbol, etc.

Estudios experimentales han demostrado esta influencia de la posición de los frutos, sobre las alteraciones después de la conservación.

Se ha constatado, que los frutos de la corona del árbol, son más gruesos, más coloreados y de madurez más rápida y después de la conservación, parecen menos sensibles al oscurecimiento del corazón y más al desarrollo de “Bitter Pit” y podredumbres.

De forma general, los frutos mejor expuestos a la radiación solar, son más gruesos, con mejores colores y menos sensibles al marchitamiento, que los frutos situados en la sombra. El contenido en materia seca y en potasio es más elevado y su contenido en calcio y nitrógeno, es más débil.

2. La poda.

La poda incide, sobre el crecimiento vegetativo, la fructificación provocando además una modificación en la relación de nº hojas / nº frutos. Con 40 hojas/fruto en Golden, se considera que el fruto, alcanza una calidad organoléptica de buena a superior.

Entre el brote vegetativo y los frutos, existe una competición, por la alimentación, tanto en agua como en elementos minerales, y ello puede conducir a incidencias como la aparición de “Bitter Pit” o la “vitrescencia”.

La poda, es la operación, con mayor influencia en la calidad de la fruta, con una poda racional, se mejora la iluminación, se incrementa el color y el contenido en materia seca. La poda excesivamente enérgica, reduce sensiblemente el número de frutos y vigoriza la vegetación provocando:

  • Un efecto negativo sobre la calidad y la conservación,
  • Aumento de la caída de frutos,
  • Disminución de dureza de la pulpa,
  • Aparición de “vitrescencia”,
  • Arrugamiento precoz, de la piel del fruto,
  • Mayor facilidad a la descomposición,
  • Mayor manifestación de “Bitter Pit”.

La poda puede realizarse en parada vegetativa (invierno) o en verde (verano), también puede realizarse en un mismo árbol, los dos tipos. La poda en verde favorece el “Bitter Pit”.

3. La edad del árbol.

Los árboles jóvenes, se caracterizan por un fuerte crecimiento vegetativo y una producción débil, que normalmente está sujeta, a diversas enfermedades durante el almacenamiento. A medida que la producción aumenta y se hace más regular, el vigor disminuye, lo cual contribuye a una mejor aptitud para la conservación.

Los árboles viejos, por el contrario, tienen más problemas de podredumbres lenticelares, debidas al desarrollo de chancros sobre las ramas.

4. Porta-injertos.

Las manzanas que provienen de árboles injertados, sobre porta-injertos débiles, parecen menos sensibles al “Bitter Pit”, que aquellos, en que el injerto se hace sobre porta-injertos vigorosos. Generalmente, se admite, que los frutos procedentes de porta-injertos débiles, maduran antes que los frutos que proceden de porta-injertos vigorosos.

5. Polinización.

Una buena polinización favorece que el número de pepitas sea elevado, lo cual provoca sobre el fruto diversas influencias:

  • Efecto sobre el calibre.
  • La forma.
  • La riqueza en azúcares y ácidos.
  • En la maduración.

En cuanto al comportamiento de los frutos en conservación, la influencia de las semillas sobre la pérdida de agua del fruto, es algo que hay que señalar. Las manzanas pierden más cantidad de agua durante la conservación, en tanto en cuanto, el número de semillas es menor y menos vigorosas son éstas.

Recoleccion y calidad en manzana y pera

Recoleccion y calidad en manzana y pera

En un mercado, en el que la oferta, es superior a la demanda, es indispensable poder ofrecer a los diferentes clientes, unos frutos, que se adapten a sus exigencias, de lo contrario, no se podrá vender la fruta.

Solamente, la puesta en marcha de un conjunto de técnicas, desde el campo, hasta que la fruta sea consumida, es lo que va a permitir, la subsistencia del sector y no solo del de fruta de pepita.

Aunque es fácil decirlo, no hay otra opción que conseguir:

  • Un buen desarrollo del fruto en el campo, adaptando a cada caso, las técnicas culturales y las condiciones de suelo, climáticas, varietales, etc.
  • Recolectar el fruto, en las mejores condiciones posibles, y utilizar un transporte adecuado.
  • Establecer, con la máxima precisión posible, la fecha de recolección óptima.
  • Control preventivo, de las enfermedades de conservación, que más incidencia tengan.
  • Manipular con sumo cuidado, los frutos a la salida de las cámaras.
  • Utilizar envases adecuados.
  • Realizar el transporte a destino, en las mejores condiciones posibles.

Recolección.

A partir de la recolección, los frutos, separados de su medio natural, pasan hasta su consumo, por una serie de circunstancias adversas, que influyen de una forma decisiva en su calidad final.

No podemos olvidar, que los frutos hasta que se consumen o destruyen, continúan siendo seres vivos, algo que en muchos casos, no se tiene en cuenta.

El estado de madurez de los frutos, en el momento de la recolección, tiene una influencia total sobre su conservación.

Los métodos, para la determinación de la fecha óptima de recolección, son numerosos y en esta publicación, veremos los más importantes.

Es aconsejable, seguir regularmente, la evolución de los distintos parámetros de los frutos y tomar la decisión, sobre la práctica simultánea de varios test.

La recolección, es una operación compleja, que debe considerar, el estado fisiológico del fruto y los factores comerciales. Es aconsejable realizarla, cuando el fruto fisiológicamente, se halla en el período de mínimo pre-climatérico, momento en que, la intensidad respiratoria del fruto es mínima. Si el fruto ha de conservarse en atmósfera controlada, debe recolectarse 2-3 días antes, de la fecha óptima.

Incidencia de la fecha de recolección.

La calidad de los frutos y su aptitud para la conservación, están estrechamente unidos, a su estado fisiológico, en el momento de la recolección.

La fecha óptima es diferente, según que el fruto se destine a una larga conservación o al consumo, en breve tiempo.

Cuando el fruto alcanza su madurez fisiológica, o sea, cuando es apto para continuar su desarrollo completo, una vez recolectado, estamos en el período en que, según los medios utilizados en su conservación, podremos conservarlo, algunas semanas o varios meses.

La recolección efectuada, 2-3 días antes de la madurez fisiológica, permite conseguir:

  • Duración máxima de conservación.
  • Pérdidas mínimas de peso.
  • Mínima sensibilidad, a las enfermedades criptogámicas y fisiológicas, debido a:
  • La existencia de compuestos fenólicos en el fruto que impiden la germinación y desarrollo de los parásitos.
  • La falta de sustrato alimenticio, para todo tipo de patógenos.
  • Los enzimas de los hongos, no pueden degradar la propectina.
  • La producción de fitoalexinas, después de una infección, provoca resistencias a las enfermedades en sí.
  • La capacidad del fruto de producir lignina, como reacción del mismo, a las pequeñas lesiones, en condiciones de humedad relativa alta.

Por otra parte, alejamientos importantes, en relación a la fecha óptima de recolección, pueden provocar en los frutos, una calidad baja y la aparición, de desordenes fisiológicos, durante la conservación.

En la fecha de recolección influyen:

  • – Las condiciones climáticas.
  • – La especie.
  • – La variedad.
  • – Las características del porta-injerto.
  • – El suelo.
  • – El abonado.
  • – El vigor del árbol.
  • – La disponibilidad de agua.
  • – La cantidad de producción.
  • – Los tratamientos, etc.

Todo ello, nos puede dar una idea, de lo complicado que es, conocer el momento de la “madurez fisiológica” y la fecha de recolección. La recolección por otra parte, puede realizarse, de forma precoz o tardía.

Normas de Calidad de Manzanas y Peras

Normas de Calidad de Manzanas y Peras

La calidad de los frutos, es un compendio de calidades, que al final, puede resumirse como un conjunto de propiedades, que satisface las exigencias del consumidor.

El consumidor, se siente atraído hacia el fruto, por unas cualidades organolépticas, que no son otra cosa, que lo que él mismo, puede detectar, con la vista, el olfato, el gusto y el tacto.

Las características que pueden apreciarse por la vista son, generalmente, el color, el brillo, el tamaño, la forma y el aspecto general del fruto.

Con el olfato, se aprecian los aromas de los frutos más o menos intensos y siempre particulares, de cada uno de ellos.

El gusto, permite apreciar el sabor del fruto, así como la proporción ácidos-azúcares.

Mediante el tacto, la consistencia del fruto, la piel más o menos lisa, etc.

El consumidor, cada día es más exigente, en cuanto a residuos de productos químicos, de cualquier tipo, que puedan encontrarse en los frutos, también las Administraciones, son cada vez más restrictivas, a la hora de fijar los Límites Máximos de Residuos (LMR), tanto en los productos químicos precosecha, como en postcosecha.

Dado que los frutos, deben manipularse y transportarse necesariamente, para la recolección, tratamientos y clasificación en los almacenes, es muy importante, que sean lo más resistentes posible a todas estas tareas, para evitar manchas y heridas en la superficie del fruto.

Las heridas en la superficie del fruto, aunque sean micro heridas, provocan discontinuidades en la piel y son el lugar perfecto, en condiciones de humedad y temperatura, para el desarrollo de los diferentes patógenos, que afectan a los frutos de pepita tanto en conservación como en el circuito comercial.

La calidad, de alguna manera hay que producirla, es imposible en una Central, con ningún tratamiento ni físico ni químico, mejorar la calidad de los frutos, por lo cual, para tener calidad en los frutos, es necesario, producir frutos de calidad, y entre otras cosas debemos:

  • Asegurar, un buen desarrollo de las flores y favorecer la polinización.
  • Organizar, un buen reparto de frutos, en la masa del árbol. Se puede realizar con la poda.
  • Controlar, la competencia entre frutos y órganos vegetativos, con el fin de obtener el máximo provecho de la fotosíntesis (aclareos, podas, abonados,…)
  • Tener en cuenta, la evolución de las necesidades nutricionales.
  • Procurar satisfacer, las necesidades de calcio del fruto, controlando el equilibrio hojas / frutos, evitar los excesos con el abonado nitrogenado y corregir, con aplicaciones foliares, el contenido en calcio.

Además de estos criterios de producción, los criterios visuales, calibre, forma, color, piel, se recogen en las NORMAS DE CALIDAD establecidas para la fruta de pepita, en cuanto a criterios analíticos (dureza, cantidad de azúcar y ácido) los describiremos más adelante.

1. Normas de calidad para las manzanas y peras.

1.1. Definición del producto.

La presente norma, se refiere a las manzanas y peras, de los frutos de las variedades, (cultivares) obtenidas de Malus doméstica Borkh y de Pyrus communis L, destinadas a ser entregadas al consumidor en estado fresco, con exclusión de las manzanas y peras, destinadas a la transformación industrial.

1.2. Disposiciones relativas a la calidad.

Esta norma, tiene por objeto, definir las calidades que deben presentar las manzanas y peras, después de su acondicionamiento y envasado.

A. Características mínimas.

En todas las categorías, sin perjuicio de las disposiciones particulares, previstas para cada una de ellas y de las tolerancias admitidas, las manzanas y peras de todas las categorías deben presentarse:

  • Enteras.
  • Sanas; se excluyen en todo caso los productos afectados de podredumbre o por alteraciones, que los hagan impropios para el consumo.
  • Limpias, prácticamente exentas de materias extrañas visibles.
  • Prácticamente exentas de plagas.
  • Prácticamente exentas de daños debidos a plagas.
  • Exentas de humedad exterior anormal.
  • Exentas de olor y/o sabor extraños.

Además, deberán haberse recolectado cuidadosamente.

Las manzanas y peras, deberán haber alcanzado el grado de desarrollo que les permita:

  • Continuar el proceso de maduración para que puedan alcanzar el grado de madurez apropiado en función de sus características varietales.
  • Soportar su transporte y manipulación.
  • Llegar a su destino, en condiciones satisfactorias.

B. Clasificación.

Las peras y manzanas se clasificarán en las cuatro categorías siguientes:

i) Categoría Extra.

Las peras y manzanas, clasificadas en esta categoría, deben ser de calidad superior.

Deben presentar la forma, el desarrollo y la coloración, típicas de la variedad y estar provistas del pedúnculo intacto.

Deben estar exentas de defectos, con excepción, de muy ligeras alteraciones de la epidermis, siempre que las mismas no afecten a la calidad, el aspecto general del fruto y/o a la presentación del envase.

No se admiten, en esta categoría, las peras, que tengan en su pulpa gránulos pétreos (litiasis) o concreciones pétreas.

ii) Categoría I.

Las peras y manzanas, clasificadas en esta categoría deben ser de buena calidad.

Deben presentar las características típicas de la variedad. No obstante, pueden admitirse: una ligera deformación, un ligero defecto de desarrollo, un ligero defecto de coloración y que el pedúnculo pueda estar ligeramente dañado.

La pulpa debe estar indemne de todo daño. Sin embargo, se admiten para cada fruto, los defectos epidérmicos, que no puedan perjudicar el aspecto general ni la conservación, dentro de los límites siguientes:

Los defectos de forma alargada no excederán de 2 cm. de longitud.

Para los demás defectos, la superficie total afectada, no debe exceder de 1 cm2, con excepción del moteado, que no debe presentar una superficie superior a ¼ de cm2.

No se admiten en esta categoría, las peras, que tengan en su pulpa concreciones pétreas (litiasis).

iii) Categoría II.

Esta categoría, comprende las peras y manzanas, que no puedan clasificarse en ninguna de las superiores, pero que correspondan, a las características mínimas anteriormente definidas.

Se admiten defectos de forma, desarrollo y coloración, siempre que los frutos conserven sus características. El pedúnculo puede faltar, siempre que, no haya deterioro de la epidermis.

La pulpa, no debe presentar defectos importantes. Sin embargo, se admiten, para cada fruto, defectos de la epidermis, dentro de los límites siguientes:

Defectos de forma alargada: 4 cm. de longitud como máximo y/o para los demás defectos, la superficie total no debe exceder de 2,5 cm2, con excepción del moteado, que no debe presentar una superficie superior a 1 cm2.

iv) Categoría III derogada (reg. 888/97)

 1.3. Disposiciones relativas al calibrado.

El calibre, se determinará, por el diámetro máximo de la sección ecuatorial. La diferencia de diámetro, entre los frutos de un mismo bulto, se limita a 5 mm:

  • Para los frutos de la categoría Extra.
  • Para los frutos de las categorías I y II presentado en capas alineadas.

La diferencia de diámetro, podrá ser de hasta 10 mm, para los frutos de la categoría I, presentados a granel en el envase. No se establece ninguna limitación, para los frutos de la categoría II, presentado a granel en el envase.

Además, se exigirá un calibre mínimo, para todas las categorías, con arreglo a la tabla siguiente:

Tabla Contenido en azúcares en % de azúcares totales.

Pera Extra (mm) I (mm) II (mm)
Variedades de frutos grandes 60 55 55
Las demás variedades 55 50 45

1.4. Disposiciones relativas a las tolerancias.

Se admiten, tolerancias de calidad y de calibre, en cada envase, para los frutos, que no se ajusten a las exigencias de la categoría indicada, en el mismo.

A. Tolerancias de calidad.

i) Categoría Extra.

Un 5% en número o peso de frutos, que no correspondan a las características de la categoría, pero que se ajusten a las de la categoría I ó, excepcionalmente, a las admitidas en las tolerancias de dicha categoría.

ii) Categoría I.

Un 10% en número o peso de frutos, que no correspondan a las características de la categoría, pero que se ajusten a las de la categoría II ó, excepcionalmente, a las admitidas en las tolerancias de dicha categoría.

Para las manzanas, un 25% en número o en peso, de frutos desprovistos de pedúnculo, siempre que la epidermis de la cavidad peduncular, no esté deteriorada; no obstante, para la variedad Granny Smith, podrán admitirse sin limitación, los frutos desprovistos de pedúnculo, siempre que la epidermis de la cavidad peduncular, no esté deteriorada.

iii) Categoría II.

Un 10% en número o en peso de frutos, que no correspondan a las características de la categoría ni a las características mínimas, con exclusión, de los frutos afectados visiblemente de podredumbre o que presenten magulladuras pronunciadas o cualquier otra alteración, que las haga impropias para el consumo. De acuerdo con las tolerancias de la categoría II, puede admitirse un 2%, como máximo, en número o en peso, de frutos agusanados o que presenten los defectos siguientes:

  • Ataques importantes de acorchado o vidriado.
  • Ligeras lesiones o heridas sin cicatrizar.
  • Señales muy ligeras de podredumbre.

B. Tolerancias de calibre.

i) Categoría Extra, I y II.

Para los frutos sometidos a las normas de homogeneidad, prescindiendo de la variación, en más o en menos de 1mm, admitida en el capítulo III, un 10% en número o en peso de frutos, que correspondan al calibre inmediatamente superior o inferior, al mencionado en el bulto, con una variación máxima de 5 mm.

Para los frutos no sometidos a las normas de homogeneidad, un 10% en número o en peso de frutos, que no alcancen el calibre mínimo admitido, con una variación máxima de 5mm por debajo de dicho calibre.

ii) Categoría III derogada (reg. 888/97).

1.5. Disposiciones relativas a la presentación.

A. Homogeneidad.

El contenido de cada envase, debe ser homogéneo y contener peras y manzanas del mismo origen, variedad, calidad, y del mismo estado de madurez.

En lo que se refiere a la categoría Extra, la homogeneidad se extenderá, a la coloración. La parte visible del contenido del envase, debe ser representativa del conjunto.

B. Presentación.

Las peras y las manzanas de la categoría Extra, deben envasarse en capas alineadas.

C. Acondicionamiento.

Las manzanas y peras, deben envasarse de forma, que su protección quede garantizada de modo adecuado. Los materiales utilizados, en el interior de los envases, deben ser nuevos, limpios y de una materia tal, que no puedan causar a los frutos, alteraciones externas ni internas. Se autoriza el empleo de materiales, y en particular de papeles o sellos, con indicaciones comerciales, siempre que la impresión o el etiquetado, se realicen con tintas o colas no tóxicas. Los envases, deben estar exentos de cualquier cuerpo extraño

 1.6. Disposiciones relativas al marcado.

Cada envase, debe llevar en el exterior, con caracteres legibles o indelebles, las indicaciones siguientes, agrupadas, en uno de los costados del envase:

A. Identificación (reg. 888/97).

Envasador o expedidor: nombre y dirección o identificación simbólica expedida o reconocida, por un servicio oficial. No obstante, en los casos en que se utiliza un código (identificación simbólica), los términos “embalador y/o expedidor” (o una abreviatura equivalente) deben figurar, al lado de ese código (identificación simbólica).

B. Naturaleza del producto.

“Manzanas” o “peras”, si el contenido, no es visible desde el exterior.

Nombre de la variedad, para las categorías Extra y I.

C. Origen del producto.

País de origen y, en su caso, zona de producción o denominación nacional, regional o local.

D. Característica comerciales.

Categoría.

Calibre o bien para los frutos presentados en capas alineadas, número de piezas.

En el caso de que para la identificación, se tenga en cuenta el calibre, éste deberá expresarse:

a) Para los frutos sometidos a las reglas de homogeneidad, mediante la mención de los diámetros, mínimas y máximas.

b) Para los frutos no sometidos a las normas de homogeneidad, mediante la mención del diámetro mínimo seguida, en su caso, del diámetro mayor o de la excepción “y +”.

E. Marca oficial de control (facultativa).

Calidad en fruta de pepita

Calidad en fruta de pepita

El medio donde se ubica la explotación frutal, tiene una influencia, decisiva, junto a los factores culturales, para el éxito de la misma.

Los frutales (peral y manzano), tienen en su ciclo vegetativo, cuatro fases fundamentales:

  • Reposo invernal o parada vegetativa
  • Desborre o iniciación de la actividad vegetativa
  • Vegetación, período que comprende:
  • Formación de las hojas.
  • Crecimiento de los brotes.
  • Formación de botones florales.
  • Floración.
  • Fecundación de las flores.
  • Desarrollo de los frutos.
  • Lignificación de los brotes.
  • Caída de la hoja.

En la evolución de la yema de flor, que abarca desde el desborre hasta el engrosamiento de los frutos, se producen una serie de estados, que para el peral y el manzano, Fleckinger, los describió y clasificó, materializándolos con la siguiente terminología.

A.- OJIVA PARDA.

La longitud de la ojiva es 1.5-2 veces mayor, que el diámetro que la soporta. Es el estado equivalente a, YEMA DE INVIERNO.

B.- HUSO LISTADO AMARILLO-VERDE.

El huso es 3-4 veces más largo, que el diámetro del soporte. Corresponde al comienzo de, YEMA HINCHADA.

C.- OJIVA BICOLOR

El diámetro es 2.5 veces mayor que el soporte. APERTURA DE LA YEMA O BOTÓN HINCHADO.

D.- APARICIÓN DE LOS BOTONES FLORALES.

E.- PUNTOS ROJOS. Los sépalos dejan ver los pétalos.

F- APERTURA DE FLORES.

  • F1: Una sola flor abierta en cada yema.
  • F2: La mayoría de las flores abiertas en cada yema PLENA FLORACIÓN.

G.- CAÍDA DE LOS PRIMEROS PÉTALOS.

H.- TODOS LOS PÉTALOS CAÍDOS.

I.- CUAJADO.

J.- ENGROSAMIENTO Y CRECIMIENTO DE LOS FRUTOS.

A esta terminología, se le denomina: ESTADOS FENOLÓGICOS.

El conocimiento de los Estados Fenológicos, es indispensable, en las distintas especies frutales, ya que nos permite:

  • Comparar el desarrollo de los frutales.
  • Determinar las consecuencias, que sobre los frutales tienen los factores edafológicos, la fertilización, los patrones y las prácticas culturales.
  • Realizar los tratamientos pesticidas, en el momento más oportuno, en función del desarrollo de los parásitos y el estado de sensibilidad de la planta.

Clareta en citricos o creasing

Clareta en citricos o creasing

Esta alteración, es conocida en todos los almacenes y se asocia directamente a factores genéticos, de las diferentes variedades, y a fruta madura en el árbol, hay otras causas que vamos a comentar.

Clareta o Creasing en cítricosSe caracteriza esta fisiopatía, por la aparición de grietas en el albedo, irregulares y en cualquier posición el fruto, creando una especie de islotes de albedo sin afectar.

Clareta o Creasing en cítricos

Estas grietas internas, se corresponden en el exterior, con depresiones del flavedo, más o menos pronunciadas, en función de la madurez del fruto, ya que la clareta, se origina en las primeras fases de crecimiento del fruto; aunque se detecta durante la maduración.

Clareta o Creasing en cítricos

Las variedades más sensibles son: Navelinas, W. Navel, Valencias, Clementinas y Fortune.

Clareta o Creasing en cítricos

La causa de esta fisiopatía, se asocia a diferentes problemas culturales y uno de ellos es nutricional; fertilizaciones crecientes de nitrógeno y fósforo y bajas en potasio incrementan su incidencia.

Clareta o Creasing en cítricos

Una forma de reducir esta alteración, es la aplicación de ácido giberélico, a dosis de 10-20 ppm y cuando los frutos tienen entre 30-50 mm de diámetro o a mediados de diciembre. La adición de fosfato amónico en las aplicaciones de ácido giberélico reduce, hasta casi anular, el problema de la clareta.

Clareta en citricos

Clareta en citricos

Claidades permitidas por categoria para la soltura leve del pericarpio.

La clareta es un desorden fisiológico que se produce en el tejido blanco y esponjoso interno de la corteza, denominado albedo. La clareta produce un colapso de dicho tejido, caracterizado por la presencia de pequeñas grietas y roturas que alternan con áreas de abultamiento de la corteza, lo que provoca una depreciación comercial de los frutos afectados. Como consecuencia de esos agrietamientos internos, la parte exterior de la corteza pierde consistencia y se ablanda, con lo que se reduce su capacidad de almacenamiento, transporte y conservación, produciéndose un destrío que, algunos años, representa una cantidad importante. 

En un estudio recopilatorio sobre esta alteración, efectuado en la Estación Experimental Agraria de Carcaixent (M. Juan y J. Puchades, 2005), se apunta que hay años o cosechas de mucha clareta y otros de poca o casi nula, lo cual parece implicar, directamente, a algún factor climatológico como agente causal (directo o indirecto) de la alteración. 

  Factores influyentes.

Los factores climáticos influyen de modo decisivo. Las fluctuaciones de humedad y la diferencia entre las medias de las temperaturas máximas y mínimas determinan su incidencia e intensidad. Esta última, a su vez, se halla asociada a cosechas elevadas, y es mayor cuanto mayor es esta. Otros factores, como el tipo de suelo, la posición del fruto en el árbol, el portainjerto, el riego y la fertilización, parece ser que tienen incidencia en su aparición. 

También se ha comprobado que se presenta más en frutos procedentes de árboles adultos; que cuanto mayor sea el número de frutos afectados en un árbol, mayor será la intensidad de la alteración en cada fruto; y que cuanto menor sea el tamaño del fruto y menor el espesor de la piel, tanto mayor será la incidencia de clareta. Aunque la presencia de esta anomalía se atribuye a un origen genético, todo aquello que contribuya a debilitar o engrosar la corteza del fruto tiene su influencia, ya que los primeros síntomas son visibles a los ocho días del cuajado y, a los dos meses, ya se observa la desintegración del albedo.

Por tanto, el tipo y textura del suelo, las buenas prácticas del cultivo, el estrés hídrico durante el verano, etc., pueden influir positiva o negativamente en la presencia de clareta. El patrón puede influir sobre la sensibilidad de los frutos a esta afección, siendo el C. Volkameriana el que, marcadamente, induce menos clareta. En cuanto a las variedades, suelen presentar clareta la Navelina, Washington Navel, Valencia Late, Clementinas y Fortune. 

  Control de la alteración.

Puesto que la clareta afecta con mayor intensidad a los frutos de menor tamaño y menor espesor de la piel, todas aquellas prácticas de cultivo que permitan regularizar la producción y que la fruta alcance, dentro de las características propias de cada variedad, un buen tamaño, serán beneficiosas. Así, debe evitarse la alternancia productiva (vecería), ya que el año de elevada cosecha, esta será excesiva y, muy probablemente, los frutos serán de tamaño pequeño; realizar podas que ayuden a equilibrar los árboles entre vegetación y producción; si es posible, realizar la recolección en el momento de madurez, sin retrasarla excesivamente; valorar, en su caso, la conveniencia de efectuar algún tratamiento de engorde del fruto, así como la realización de un aclareo manual de frutos. 

Por otra parte, en cuanto a las prácticas de cultivo y con referencia al abonado, debe procurarse que este sea equilibrado, fraccionando las aportaciones nitrogenadas y procurando unos buenos niveles de potasio y calcio en los frutos. En cuanto al riego, este debe ser regular y uniforme, sin que se produzca un estrés hídrico marcado, que llevaría una parada del crecimiento del fruto y, al volver a regar o tras una lluvia, habría un aumento rápido del tamaño del fruto y la probable inducción a la clareta.

Las dos épocas de máxima sensibilidad, según el estudio de Juan y Puchades, parecen ser julio y septiembre-octubre, según variedades más o menos tardías. Aunque algunas parcelas presentan la alteración de forma sistemática, y en ellas hay que modificar los factores de cultivo para intentar corregirlos, no hay que olvidar que la clareta se hace más visible con la permanencia de la fruta en el árbol, siendo uno de los factores que contribuyen a la pérdida de calidad de la fruta una vez madura. 

  Tratamiento corrector.

El efecto de este tratamiento es más el de retrasar la aparición de la clareta que el de impedir su presencia, lo cual permite, en teoría, un mayor período de comercialización de la fruta en mejor estado. En función de la importancia del problema, se tomará la decisión de realizarlo. La aplicación de ácido giberélico (10-20 ppm) hacia finales del mes de julio reduce la incidencia de clareta, sin retrasar el cambio de color, lo que tiene interés en variedades de recolección precoz, como Navelina. Un buen control se consigue, también, si se aplica próximo al cambio de color o durante este, aunque retrasa la maduración externa. Hay que tener en cuenta que la incidencia de la clareta aumenta con la permanencia de la fruta madura en el árbol.

CLARETA

EXTRA
LÍMITE PERMITIDO
PRIMERA
CLARETA EN CITRICOS CALIDAD EXTRANavel
 
CLARETA EN CITRICOS CALIDAD PRIMERANavel
LÍMITE PERMITIDO
SEGUNDA
DESTRÍO

CLARETA EN CITRICOS CALIDAD SEGUNDANavel

CLARETA EN CITRICOS CALIDAD DESTRIONavel