Caracteres de los sarmientos de las variedades de vid

Caracteres de los sarmientos de las variedades de vid

Continuamos con la serie de post especializados en vid.

Estos post son destinados a mejorar las calidades descriptivas de las variedades que se cultivan y para el mejor entendimiento de las descripciones realizadas, es por tanto un ejercicio de ingenieria y lenguaje.

Haré una descripción de las cepas, sarmientos, hojas, flores, racimos y uvas.

  • _Sarmiento3a) tronco
  • b) sarmiento de dos años
  • c) sarmiento del año
  • d) brote principal
  • e) brote secundario o feminela
  • f) racimo
  • g) zarcillo

_Sarmiento2 copia

SARMIENTOS

Los sarmientos de la vid atendiendo a sus caracteristicas pueden ser:

  • Muchos
  • Bastantes
  • Pocos
  • Ergidos
  • Horizontales
  • Postrados
  • Muy largos
  • Largos
  • Bastante largos
  • Medianos
  • Cortos
  • Muy Cortos
  • Con canutos largos
  • Con canutos medianos
  • Con canutos cortos
  • Gruesos
  • Delgados
  • Con nietos
    • Un poco ondeados
    • Nada ondeados
  • Ahorquillados
  • Con los nudos gruesos
  • Con los nudos medianos
  • Con los nudos delgados
  • Rollizos
  • Aplastados por la base
  • Algo borrosos por la parte inferior
  • Lampiños enteramente
  • Lustrosos
  • De color pardo rojizo claro
  • De color pardo rojizo subido
  • De color pardo blanquizco claro
  • De color pardo blanquizco subido
  • De color rojo claro
  • De color rojo subido
  • De color rojo parduzco claro
  • De color rojo parduzco subido
  • De color blanco parduzco claro
  • De color blanco parduzco subido
  • De color amarillo de caña claro
  • De color amarillo de caña subido
  • Con el color uniforme
  • En manchas por la parte inferior
  • En listas longitudinales
  • Blandos
  • Duros
  • Broncos
  • Con mucha medula
  • Con bastante medula
  • Con poca medula
  • Con rebuscos en la punta
    • Muchos
    • Bastantes
    • Pocos
  • Sin rebuscos

NIETOS

  • Muchos
  • Bastantes
  • Pocos
  • Muy pocos
  • Largos
  • Medianos
  • Cortos
  • Con rebuscos en la punta
    • Muchisimo
    • Muchos
    • Bastantes
    • Pocos
    • Muy poco
  • Sin rebuscos

ZARCILLOS

  • Esparcidos
  • Opuestos a las hojas
  • Sencillos
  • Ramosos
  • Muy ramosos

YEMAS

  • Muy agudas
  • Bastante agudas
  • Poco agudas
  • Muy borrosas
  • Bastante borrosas
  • Poco borrosas
  • Con mucha goma
  • Con bastante goma
  • Con poca goma
  • Que forman con el tallo un angulo muy agudo
  • Que forman con el tallo un angulo bastante agudo
  • Que forman con el tallo un angulo poco agudo
Caracteres de las cepas de las variedades de vid
Caracteres de las variedades de vid

A continuación pongo este magnifico trabjo de Ed Hellman que complementa perfectamente las descripciones arriba señaladas.

Ed Hellman, Extensión AgriLife de Texas

El Tronco

El tronco es permanente y es el apoyo de los brazos de la vid.

El tronco, que antes era un brote individual y luego de entrenado como el tronco de una planta joven, se hace permanente y es el apoyo de la estructura vegetativa (hojas y tallos) y reproductiva (flores y frutos) de la vid. La altura del tronco varía con el sistema de formación seleccionado. Para los sistemas de formación con poda de caña o cargadores la parte superior del tronco se conoce como la cabeza. La altura de la cabeza está determinada por la poda de formación en las fases iniciales de las plantas jóvenes (o por un tronco de reemplazo). El tronco de una planta de vid madura tendrá brazos, que son ramas cortas que se originaron a partir de cañas o sarmientos y/o espolones, que se encuentran en posiciones diferentes en función del sistema de formación. Algunos sistemas de formación utilizan cordones, que son sarmientos o cañas semi-permanente del tronco. Estos cordones se forman por lo general horizontalmente a lo largo de un alambre de la espaldera, con espolones espaciados a intervalos regulares a lo largo de su longitud. En los sistemas bilaterales de formación, hay un cordón de cada lado del tronco, y algunos productores los llaman brazos. Otros sistemas utilizan sarmientos o cañas que son de madera de un año de edad, que surgen de los brazos y normalmente se encuentra cerca de la cabeza de la vid. Troncos múltiples se utilizan a menudo en las regiones productoras de uva que están en riesgo de daño invernal. El término «cuello» se refiere a la parte basal del tronco ligeramente por debajo y por encima del nivel del suelo.

Brotes y Sarmientos

Los brotes o pámpanos constan de tallos, hojas, zarcillos, frutos y es la principal unidad de crecimiento de la planta de uva y juegan un papel principal en muchas de las prácticas de manejo de viñedos. Los brotes surgen a partir de yemas compuestas que se inician alrededor de la floración durante la temporada anterior. Cada yema compuesta puede potencialmente producir más de un brote. Los brotes primarios surgen a partir de yemas primarias (descrito mas adelante) y son normalmente los brotes que producirán fruta en la planta. El eje principal del brote se compone de tejidos de soporte estructural y de tejidos para el transporte de agua, nutrientes, y los productos derivados de la fotosíntesis. Distribuidos a lo largo del brote se encuentran en patrones regulares las hojas, los zarcillos, los racimos florales y/o los racimos de uva o frutos, y las yemas. Las áreas del brote se describen como basal (la más cercana a su punto de origen), central, y apical (punta). El término canopia se utiliza para describir al conjunto de brotes, hojas y frutos; algunos viticultores también incluyen al tronco, los cordones y las cañas o sarmientos.

Ápice: El brote tiene muchos puntos de crecimiento que se describen con más detalle a continuación, pero el crecimiento principal en longitud del tallo se produce en el meristema apical, situado en la punta del brote. Las hojas nuevas y los zarcillos se desarrollan desde la punta del brote a medida que este crece. La tasa de crecimiento del brote varía durante la temporada. Los brotes de vid no detienen su expansión mediante la formación de una yema terminal, como algunas plantas lo hacen, pero puede seguir creciendo si hay suficiente calor, humedad en el suelo y nutrientes.

Hojas: Las hojas se producen en el meristema apical. El brote produce dos o más estipulas estrechamente espaciadas (hojas en forma de escamas) en su base antes de que se produce la primera hoja verdadera (Pratt, 1974). Las hojas están insertas en un área ligeramente abultada en el brote que se denomina nudo. El área entre los nudos se llama entrenudo. La distancia entre los nudos es un indicador de la tasa de crecimiento de los brotes y la longitud de los entrenudos varía a lo largo del brote correspondiendo a tasas de crecimiento que varían durante la temporada.

Parte de la vid.

Las hojas consisten en un limbo o folio, que es la parte ancha y plana de la hoja diseñada para absorber la luz solar y el dióxido de carbono (CO2) en el proceso de fabricación del alimento de la fotosíntesis, y el peciolo, que es la estructura en forma de tallo que conecta a la hoja con el brote. La superficie inferior de la lámina de la hoja contiene miles de poros microscópicos llamados estomas (singular = estoma), a través de las cuales se produce la difusión de dióxido de carbono (CO2), oxigeno (O2) y vapor de agua. Los estomas se abren a la luz y se cierran en la oscuridad. El peciolo lleva a cabo el transporte de agua y alimentos desde y hacia la hoja y mantiene la orientación de la lámina de la hoja para llevar a cabo sus funciones en la fotosíntesis.

Zarcillos: El brote también produce zarcillos, que son estructuras delgadas que se enrollan alrededor de objetos más pequeños (por ejemplo, los alambres de sostén, estacas pequeñas y otros brotes) para proporcionar apoyo a los brotes en crecimiento. Los zarcillos se ubican en la zona opuesta a la hoja en el nudo, excepto en las primeras dos o tres hojas en la base del brote. A partir de entonces los zarcillos se pueden encontrar en forma opuesta a las hojas cada tres hojas. Los racimos florales y los zarcillos tienen un origen de desarrollo semejante (Mullins et al., 1992), así que de vez en cuando algunas flores se desarrollan en el extremo de un zarcillo.

Yemas: Una yema es un punto de crecimiento que se desarrolla en la axila de la hoja, que es el área justo por encima del punto de conexión entre el peciolo y el brote. La yema que se desarrolla en esta área se describe en términos botánicos como una yema axilar. En la planta de uva las yemas se desarrollan en cada axila de la hoja, incluyendo las estipulas basales (hojas con forma de escamas). En términos vitícolas las dos yemas asociadas a una hoja se denominan como yema normal y yema pronta o anticipada. La yema normal es la verdadera yema axilar de la hoja y la yema pronta o anticipada se forma en la axila de las estipulas de las yemas normales. Debido a su asociación de desarrollo, las dos yemas están situadas a cada lado de la axila de la hoja principal. Cada yema normal es una yema compuesta, que contiene tres conos de crecimiento distintos, cada uno capaz de producir un brote. Estos se refieren comúnmente como conos primarios, secundarios y terciarios respectivamente. Cuando las yemas brotan, el cono primario suele ser el único que comienza a crecer. Si el cono primario está dañado los conos secundarios y terciarios son liberados de la latencia y crecen en el lugar del cono primario. Estos conos secundarios y terciarios en general tienen poco o ningún fruto en comparación con el cono primario.

Una sección transversal de una yema dormida. Donde se pueden observar los tres conos vegetativos.

Chupones: Son yemas latentes incrustadas en el tronco y en el cordón que también pueden producir brotes. Los chupones son brotes que crecen de la zona del cuello del tronco. Se utiliza el termino chupón a veces para referirse a aquellos que se desarrollan en las regiones superiores del tronco o cordones (Winkler et al., 1974). Las yemas que crecen en madera vieja no son yemas recién iniciadas, sino que son antiguas yemas normales que nunca se desarrollaron. Estas yemas de madera vieja pueden permanecer inactivas por tiempo indefinido hasta que un evento extremo tal como lesiones o una poda muy severa estimula la recuperación del crecimiento y el desarrollo de brotes (Winkler et al., 1974).

Los chupones a menudo surgen a partir de yemas latentes por debajo del cuello del tronco. En el manejo del viñedo, los chupones se remueven temprano en la temporada antes de que las yemas axilares pueden madurar en las estipulas basales de los brotes. Del mismo modo, los chupones que crecen por encima del cuello del tronco son arrancados de forma manual para no dejar trozos de poda que podrían producir más chupones en el año siguiente.

Las yemas latentes entran en uso cuando es necesaria la renovación del tronco o el cordón. En general, existen numerosas yemas latentes en las “posiciones de renuevo” (un término de poda) en el tronco o en los cordones. Yemas latentes secundarias y terciarias permanecen en los trozos que quedan después que los sarmientos o espuelas han sido eliminados por la poda.

Sarmientos: El brote entra en una fase de transición comenzando alrededor del envero cuando comienza a madurar la uva. La maduración de los brotes comienza en la base del brote a medida que se desarrolla la peridermis que aparece inicialmente como una piel amarilla lisa y sigue una formación vertical hacia la punta del brote durante el resto del verano y el otoño. A medida que la peridermis se desarrolla el color cambia de amarillo a marrón y se convierte en una capa dura, lisa y seca de corteza. Durante la maduración del brote, las paredes celulares de los tejidos engrosan y hay una acumulación de almidón (hidratos de carbono de almacenamiento) en todas las células vivas de la madera y de la corteza (Mullins et al., 1992). Una vez que caen las hojas de la vid en el comienzo de la temporada inactiva, el tallo adulto es considerado un sarmiento.

Los sarmientos son las estructuras principales a tomar en cuenta en el período de dormancia, cuando la poda es empleada para manejar el tamaño de la vid, la forma y para controlar la cantidad de uva en la próxima temporada. Debido a que un sarmiento es simplemente un brote adulto, se utilizan los mismos términos que para describir sus partes. La severidad de poda es a menudo descrita en términos del número de yemas retenidas por cepa. Esto se refiere a las yemas normales, que en una sola yema posee tres conos vegetativos de crecimiento como se describió anteriormente. Al considerar un sarmiento o caña en reposo vegetativo, las yemas situadas en la base misma de una caña incluyen puntos de crecimiento secundario y terciario que aumentan el número de yemas axilares del sarmiento (Pratt, 1974). Cabe señalar que la mayoría de las yemas basales en un sarmiento generalmente no son fructíferas y no crecen, por lo que no se incluyen en el conteo. Estas se refieren a menudo como las yemas a no contar durante el proceso de poda.

Los sarmientos pueden ser podados a diferentes longitudes. Cuando sólo poseen de una a cuatro yemas se conocen como espuelas o pitones. Los espolones de la vid no deben confundirse con los verdaderos espolones producidos por manzana, cerezos y otros árboles frutales los cuales son las estructuras naturales productoras de frutas de estos árboles. En la vid los espolones o pitones son creados al realizar una poda corta a un sarmiento. Los sistemas de formación que utilizan sarmientos como cargadores también usan espuelas o pitones con el propósito de que los brotes resultantes sean entrenados como cargadores en la temporada siguiente. Estos espolones son conocidos como “espuelas de renovación”, lo que indica su papel en la sustitución de los brazos y otras partes de la planta.

Referencias:

Mullins, M. G., A. Bouquet, and L. E. Williams. 1992. Biology of the Grapevine. Cambridge University Press.

Pratt, C. 1974. Vegetative anatomy in cultivated grapes. A review. American Journal of Enology and Viticulture 25:131-150.

Winkler, A.J., J.A. Cook, W.M. Kliewer, and L.L. Lider. 1974. General Viticulture. University of California Press. Berkeley, California.

Caracteres de las cepas de las variedades de vid

Caracteres de las cepas de las variedades de vid

Comenzamos una serie de post especializados en vid.

Estos post son destinados a mejorar las calidades descriptivas de las variedades que se cultivan y para el mejor entendimiento de las descripciones realizadas, es por tanto un ejercicio de ingenieria y lenguaje.

Haré una descripción de las cepas, sarmientos, hojas, flores, racimos y uvas.

CEPAS

  • Con caña gruesa
  • Con caña delgada
  • Con la cabeza gruesa
  • Con la cabeza delgada
  • Con la corteza gruesa
  • Con la corteza delgada
  • Con la corteza muy adherente
  • Con la corteza poco adherente
  • Con la corteza muy agrietada
  • Con la corteza poco agrietada
  • Con las grietas de las cortezas anchas
  • Con las grietas de las cortezas estrechas
  • Brota temprano
  • Brota tarde
  • Brota en el tiempo ordinario.
  • Muy vivaz
  • Poco vivaz
Caracteres de las cepas de las variedades de vid
Caracteres de las variedades de vid

Morfologia de la vid

Morfologia de la vid

Continuamos con la serie de post especializados en vid.

Estos post son destinados a mejorar las calidades descriptivas de las variedades que se cultivan y para el mejor entendimiento de las descripciones realizadas, es por tanto un ejercicio de ingenieria y lenguaje.

Haré una descripción de las cepas, sarmientos, hojas, flores, racimos y uvas.

Para ampliar podeis ver el blog de Alan de Val, cuyo excepcional trabajo pondré a continuación.

Ampelografia: Ciencia para el estudio de la vid

1) Ampelografia, Tecnicas y métodos de reconocimiento, Variedades de vitis, Lista de desciptores primarios.

2) Morfologia de la vid;

  • Sistema radical
  • Parte aérea
    • El tronco
    • Brazos o ramas
      • a) Madera del año
      • b) Madera de 1 año
      • c) Madera de 2 años
      • d) Madera vieja
    •  Pámpano o sarmiento

Organografía de la vid

  • Las hojas
  • Las yemas
    • Clasificación de las yemas según su posición en el tallo
    • Clasificación de las yemas según su evolución
    • Fertilidad de las yemas
  • Los zarcillos
  • Racimos e inflorescencias
    • Tipos de racimos según su forma
  • La Flor
    • A) Flores hermafroditas o perfectas
    • B) Flores femeninas o pistiladas
    • C) Flores masculinas o estaminadas
  • El fruto
    • Hollejo
    • Pulpa
    • Pepitas

Abonado de la viña o viñedo

Abonado de la viña o viñedo

Necesidades nutricionales de la viña

Papel de los elementos nutritivos

Además del C, H y O que representan casi el 95% de la materia seca, se consideran elementos esenciales para la vid el N, P, K, Ca, Mg y S entre los macroelementos, y Mo, Cu, Mn, B, Zn, Fe y Cl dentro de los oligoelementos. Independientemente del papel general que juegan los diferentes elementos, citaremos algunos aspectos relacionados con la vid.

El nitrógeno mejora el crecimiento y la capacidad productiva de la cepa, favoreciendo el desborre, la tasa de cuajado y el proceso de inducción floral.

El fósforo participa en los sistemas de almacenamiento y transferencia de energía y azúcares. Es considerado como factor de crecimiento de brotes y raíces. Una buena alimentación de P puede frenar la absorción excesiva de N, mejorando la resistencia a las enfermedades y a la sequía.

El potasio, elemento de gran movilidad, desarrolla un papel destacado en la síntesis, traslocación y acumulación de azúcares en las bayas y partes vivaces. Interviene en la neutralización de los ácidos orgánicos, jugando un importante protagonismo en la acidez y el pH del mosto y del vino. Participa en la economía del agua, favoreciendo su absorción por las raíces y controlando los mecanismos de apertura y cierre de estomas.

El calcio participa en la activación de enzimas del metabolismo de glúcidos y proteínas, y
mantiene el equilibrio ácido-base.

El magnesio favorece el transporte y acumulación de azúcares. Junto a K y Ca, contribuye al mantenimiento del balance iónico celular y a la neutralización de los ácidos orgánicos de la uva y del mosto.

El manganeso influye positivamente en la fertilidad de las yemas, en la tasa de cuajado y en la síntesis de clorofila. En ciertas regiones vitícolas, se asocia al bouquet del vino.

El boro favorece los fenómenos de fecundación y de cuajado, e interviene en el transporte de azúcares.

El zinc muestra un efecto positivo en el cuajado, la maduración y el agostamiento.

Exportaciones y ritmo de absorción

Desde un punto de vista nutricional, la vid se caracteriza por un ritmo regular de absorción de elementos minerales a lo largo del ciclo, ausencia de períodos críticos y por unas necesidades relativamente moderadas de elementos. Para centrar las necesidades de la vid, la tabla 26.2

refleja las exportaciones medias de los principales macroelementos (kg/ha), expresadas como composición mineral de los órganos renovables de la planta, es decir, de hojas, racimos y sarmientos. Las exportaciones consideradas pueden verse incrementadas en un 10-15% en concepto del material vegetal exportado no presente en el momento de vendimia (despunte, desniete, deshojado, etc.) y de los elementos que participan de las reservas de troncos y raíces. La absorción mineral de la vid abarca fundamentalmente el período comprendido entre la brotación y el envero. Prácticamente el 100% de N y K, y más del 90% de P, han sido absorbidos en el envero. Las necesidades más importantes surgen de forma escalonada durante el período de crecimiento activo, coincidiendo con el desarrollo de la baya en su Fase I, y en el caso del K durante la maduración, cuando los racimos y bayas se convierten en los principales sumideros. La redistribución de las reservas acumuladas en las partes vivaces, aunque no llega a compensar las necesidades de la planta, juega un papel muy importante en el balance nutricional, sobre todo en dos fases del ciclo anual: el inicio de crecimiento, especialmente para N, y durante el desarrollo de la
baya, sobre todo a lo largo de la Fase III, maduración.

Desequilibrios nutricionales en viña

Entre los desequilibrios nutricionales más relevantes en el viñedo, destacaremos:

Exceso de nitrógeno

En el marco de una viticultura de calidad, el exceso de N se ha convertido en uno de sus mayores inconvenientes. La consecuencia principal del exceso de nitrógeno es el aumento del vigor. Tal circunstancia supone una mejora de la fertilidad de las yemas y un aumento del peso de la baya y del racimo, lo que unido a la tentación de aumentar la carga en la poda como consecuencia del incremento del vigor, elevan considerablemente los rendimientos. Por otro lado, conduce a un deterioro del microclima de hojas y racimos, y a la estimulación del crecimiento vegetativo, dificultando así los procesos de agostamiento y maduración de la uva, con consecuencias negativas en la calidad.

La asociación de un mal microclima y el aumento del peso y la compacidad de racimos, potencian el desarrollo de la podredumbre del racimo (Botritis) y dificulta su tratamiento. Asimismo, como efectos negativos que se derivan del exceso de nitrógeno, también podemos citar: el corrimiento en variedades sensibles a este accidente, la clorosis, el aumento del riesgo de carencia de potasio y de las necesidades de agua, la presencia en el vino de un mayor contenido de compuestos no deseables para la salud (carbamato de etilo, aminas biógenas, etc.), y la alteración de las cualidades organolépticas de los vinos.

Alimentación potásica elevada

En los últimos años, los enólogos han mostrado su preocupación por la disminución de la acidez y el aumento del pH en los vinos. Entre los argumentos que se esgrimen para justificar este problema, se cita la intensificación de la nutrición de potasio. La insuficiente acidez conduce a vinos “planos”, sensibles a oxidaciones y precipitaciones, con escasa valoración organoléptica, obligando a desarrollar una importante enología correctiva. Los aportes generosos de este elemento en el abonado de la viña han contribuido, sin duda, a agravar el problema.

Sin embargo, sería  insuficiente justificación si no se tuvieran en cuenta otros factores culturales que, relacionados con la mayor o menor absorción de potasio, tienen una clara incidencia en la acidez: fertilidad del suelo, utilización del riego, capacidad selectiva de absorción de potasio de los diferentes portainjertos, diferente aptitud de las variedades para acumular y traslocar potasio, altas densidades de plantación o técnicas de mantenimiento de suelo que facilitan la instalación superficial del sistema radicular (aplicación de herbicidas).

Deficiencia de magnesio.

Como circunstancias que favorecen una insuficiente alimentación de Mg se pueden con siderar su falta de restitución por la disminución del aporte de materia orgánica, la ausencia de este elemento en los planes de abonado, y todas aquellas situaciones que favorezcan la alimentación excesiva de potasio, con el que mantiene un evidente antagonismo: inadecuada elección de variedades y portainjertos, fertilización abundante de potasio, y buena disponibilidad de agua (riego y/o precipitaciones).

La carencia de magnesio entraña una disminución del rendimiento y de la síntesis de azúcares, así como riesgos de “desecamiento de raspón”. Este accidente, del cual no se conoce con exactitud las razones que lo provocan, mejora con la aplicación foliar de magnesio durante el envero.

Carencia de oligoelementos.

En nuestro viñedo no es raro detectar deficiencias de Fe, Mn, B e incluso Zn, dada la dependencia de disponibilidad de estos elementos respecto del pH más bien básico de los suelos dedicados al cultivo de la vid. Las toxicidades por microelementos son menos frecuentes y se dan más en suelos de reacción ácida.

RECOMENDACIONES DE ABONADO

En términos generales, la fertilización del viñedo resulta compleja, habida cuenta de la  amplia gama de factores de la producción vitícola (medio, planta y técnicas de cultivo) con incidencia en la nutrición mineral, y la consideración general del viñedo como un cultivo de secano, perenne y leñoso, características que limitan el desarrollo y la respuesta del abonado.

Abonado de plantación

Abonado orgánico

La aplicación de 25 t/ha de un estiércol tradicional, distribuido superficialmente y enterrado mediante labores superficiales, podría ser una referencia a tener en cuenta. Cuando concurren circunstancias tales como niveles elevados de MO, condiciones favorables para su mineralización y aplicación de MO poco estable y de relación C/N baja, que suponen una importante disponibilidad de nitrógeno, es aconsejable suprimir el aporte de MO, o reducir la dosis a niveles de 10 t/ha, con una MO de relación C/N elevada.

Abonado mineral

Una propuesta general para el abonado mineral de fondo puede responder a los siguientes intervalos: 100-400 kg P2O5/ha, 200-600 kg K2O/ha y 50-150 kg MgO/ha. Los niveles más elevados se corresponden con suelos poco fértiles y/o de textura arcillosa.

En el caso concreto del potasio, las cantidades deberán reducirse en suelos ricos en este elemento, sueltos, de reacción ácida y siempre que se prevea una situación favorable para la carencia de magnesio (antagonismo). El nitrógeno no se aconseja en el abonado de plantación, para evitar posibles pérdidas y los efectos negativos que se deducen del exceso de vigor en plantaciones jóvenes (mal agostamiento y desequilibrio entre parte aérea y sistema radicular).

Con respecto a la aplicación de los abonos minerales, si se realiza subsolado como labor preparatoria del terreno, se distribuyen en superficie y se entierran con una labor superficial; si por el contrario se practica una labor de desfonde, los abonos se reparten en superficie y se incorporan en profundidad.

En el caso de que el cultivo anterior fuera viña, y ésta no manifestara síntomas de desequilibrios nutricionales y hubiera sido objeto habitualmente de un aporte regular de abonos orgánicos y minerales, se podría prescindir de la fertilización de fondo.

Aunque la mayor parte de los suelos dedicados al cultivo de la vid presentan valores de pH más bien alcalinos, en ocasiones se requieren enmiendas de tipo mineral (“encalado”) para la corrección del bajo pH que caracteriza a los suelos ácidos (pH<6). Para ello, se pueden realizar aportes entre 2.000 kg CaO/ha en suelos arenosos y 6.000 kg CaO/ha en suelos muy arcillosos. En el caso de suelos “sódicos”, aportes de MO, azufre y yeso pueden ser aconsejables.

Abonado de mantenimiento

A la hora de estimar la dosis de abonado, es importante tener en cuenta el objetivo de la explotación vitícola (calidad versus cantidad), el balance nutricional, los factores con incidencia en la nutrición, así como los métodos que nos permiten valorar el nivel de nutrición. El análisis y el diagnóstico foliar han tomado protagonismo a la hora de detectar desequilibrios nutricionales y racionalizar la fertilización.

Nuestra propuesta metodológica pasa por la toma de muestras durante el envero, recogiendo hojas opuestas al segundo racimo y analizando limbos y/o pecíolos, según el fin que se persiga. Desde nuestras experiencias en la variedad Tempranillo, la tabla 26.3 nos acerca a los valores medios de macroelementos (% sms)  y oligoelementos (ppm) en limbo y pecíolo durante el envero.

Abonado orgánico

En términos generales, la aportación de 10 t/ha de un estiércol clásico, satisface las  necesidades y las pérdidas de MO anuales, que se estiman entre 300 y 1.200 kg/ha, según las condiciones naturales y de cultivo. La incorporación de sarmientos puede llegar a compensar cerca del 40% de la pérdida anual de materia orgánica, aportando en nuestras condiciones de cultivo un valor fertilizante medio por hectárea de: 7 kg N, 2 kg P2O5, 8 kg K2O, 9 kg CaO y 2 kg MgO.

No deja de ser frecuente diferir en el tiempo y en el espacio los aportes de MO, utilizando enmiendas orgánicas de estabilidad media-alta, aplicadas  preferentemente en superficie, con suficiente antelación y enterradas mediante labores superficiales. Aparte de la utilización de estiércoles tradicionales, se puede optar por una amplia gama de especialidades comerciales con base muy diversa, sin olvidar otras fuentes de materia orgánica como lo son las cortezas, la paja, los restos vegetales y los subproductos de la vid, utilizando sarmientos y orujos, bien sea incorporados directamente o compostados previamente.

El compost urbano y los lodos de depuradora, no encuentran suficiente acomodo en el cultivo de la vid. Correctores biológicos y ácidos húmicos y fúlvicos completan este apartado, contribuyendo a mejorar la actividad biológica del suelo y la absorción de nutrientes.

Abonado con nitrógeno

Es quizás el elemento más cuestionado en los planes de fertilización del viñedo. Por una parte, los efectos negativos que se derivan de una alimentación nitrogenada generosa han conducido en algunas ocasiones a su reducción e incluso eliminación en viñedos de calidad, a excepción hecha de la observación de un vigor insuficiente de las plantas o de problemas de fermentación por bajos contenidos de nitrógeno en mosto.

Por otro lado, cuando los niveles de MO y las condiciones para su mineralización son adecuados, se dan circunstancias favorables para compensar los requerimientos de la viña con aportes moderados de nitrógeno.

En términos generales, la estimación de la cantidad de nitrógenoa aportar se basaría en la consideración del vigor actual y del deseado, que resulta en la práctica el mejor método de valoración de la fertilización nitrogenada, del rendimiento, de la pluviometría y del tipo de suelo, circunstancias éstas últimas que condicionan en gran medida la mayor o menor cantidad de nitrógenoen forma NO-3 con la que se puede contar y/o lavar.

En condiciones medias, las aportaciones de nitrógeno se situarían entre 30- 40 kg/ha. En viñedos de elevados rendimientos  o en aquellos dedicados a la producción de uva de mesa, cabría multiplicar casi por dos el intervalo superior.

Con respecto a la aplicación de nitrógeno, elemento móvil y fácilmente lavado, resultaría una práctica adecuada realizar su aportación en solitario durante el periodo de primaveraverano (desborre-postcuajado), de forma fraccionada y superficialmente, utilizando en cada caso aquellos abonos nitrogenados más adecuados en función de sus características y fecha de aplicación.

Si el viticultor opta por la utilización conjunta de nitrógeno, fósforo y potasio, bien sea como mezcla de abonos simples o con abonos complejos, la aplicación debe retrasarse lo  más posible dentro del invierno.

Abonado con fósforo

Las moderadas necesidades que la vid tiene de fósforo, han hecho que su aporte se centre casi exclusivamente en sus exportaciones. En este sentido, podemos hablar de unos aportes
de 20-30 kg P2O5/ha, si bien será necesario considerar las frecuentes inmovilizaciones de este elemento en el suelo y los bajos coeficientes de utilización de abonos que aporta este  elemento, por lo que estas recomendaciones podrían ser incrementadas en porcentajes en torno al 25%, procurando adaptarse en la mejor medida posible a las formulaciones comerciales presentes en el mercado.

Además de la presencia de fósforo en diferentes abonos complejos y órgano-minerales, los abonos fosfatados simples más utilizados son los superfosfatos. Considerando la poca movilidad del fósforo y su baja solubilidad, conviene que la aplicación de abonos que incorporan fósforo se realice de forma temprana y localizada.

Abonado con potasio y magnesio

Teniendo en cuenta el marcado antagonismo entre potasio y magnesio, es aconsejable plantear simultáneamente el abonado de estos dos elementos. El diagnóstico peciolar a través de la relación K/Mg (2-8) y la consideración en el suelo de las relaciones K/CIC (2-4%) y K/Mg (0,3), se han convertido en herramientas útiles para dirigir su fertilización.

Como pauta general, podíamos hablar de un aporte de potasio equivalente a 60-100 kg  K2O/ha, según tipo de suelo (lavado; retrogradación), volumen de cosecha o riesgo de provocar deficiencias de magnesio.

En uva de mesa, estas cantidades pueden llegar a duplicarse. Por su parte, las referencias para el magnesio se situarían en los 15-30 kg MgO/ha, guardando aproximadamente una relación K:Mg de 3:1 para evitar desequilibrios entre ambos elementos.

La aplicación de potasio y magnesio responde criterios considerados para el fósforo. En el caso del potasio, los abonos simples más utilizados son cloruro potásico y sulfato potásico. Este último abono se recomienda en suelos salinos, poco profundos y sueltos, y en aportes masivos, tardíos y localizados.

El abono con magnesio más extendido es el sulfato magnésico. Tanto para un elemento como para otro, existen abonos complejos y una amplia gama de abonos que los contienen en su formulación y composición.

Microelementos

Los aportes al suelo de microelementos son escasos y se reducen casi exclusivamente a la aplicación de hierro en forma de quelatos. La aplicación foliar de sales solubles de dichos micronutrientes, es la opción más habitual para compensar su consumo o enmendar posibles desequilibrios. A modo de referencia, y teniendo en cuenta las consideraciones realizadas a lo largo de la exposición anterior, la tabla 26.4 recoge recomendaciones medias de abonado de mantenimiento en viñedo, en función al rendimiento.

Fertirrigación

Hasta fechas recientes, la condición de secano que ha caracterizado al viñedo español y las limitaciones legales sobre la utilización del riego, han limitado el uso de la fertirrigación. De cara al futuro, la fertirrigación alcanzará un importante protagonismo en el cultivo de la vid.
Basta con considerar las más de 300.000 ha de viñedo en regadío, actualmente existentes.

Enrique García-Escudero Domínguez
Doctor Ingeniero Agrónomo
Jefe del Servicio de Investigación y Desarrollo
Tecnológico Agroalimentario de la Rioja

Hongos en vid Stereum hirsutum Eutypa lata yesca o eutipiosis

Hongos en vid Stereum hirsutum Eutypa lata yesca o eutipiosis

En los últimos años se están observando en los viñedos valencianos cepas atacadas con síntomas muy parecidos a los que se les atribuía a las afectadas de “Yesca” (Stereum hirsutum y Phellinus igniarius) y/o “Eutipiosis” (Eutypa lata).
En los análisis de estas cepas realizados en laboratorio se aíslan otros hongos, principalmente: Fomitiporia punctata, Botryosphaeria obtusa, Phaemoniella chlamidospora, Cylindrocarpon sp, Phaeoacremonium aleophilum, además de Stereum hirsutum, Phellinus igniarius y Eutypa lata.


Por tal motivo, a partir de ahora hablaremos de “Enfermedades fúngicas de la madera en vid”.
Esta problemática también se está observando en plantaciones jóvenes (1-5 años), y se trata de un problema complejo, ya que además de estar implicados algunos de los hongos mencionados, se unen otros factores de tipo fisiológico o cultural (mala elección del patrón,
plantación en terrenos inadecuados, intensificación del cultivo, conducción defectuosa del cultivo, y en general, situaciones de stres para la planta).
La sintomatología que se observa en estos casos es muy variada, desde el primer año de plantación:

  • – Retraso en el desarrollo de la planta y escaso vigor.
  • – Brotaciones raquíticas, con hojas pequeñas.
  • – Agostamiento prematuro.
  • – Distribución irregular de las raíces en el callo basal, que suelen ser escasas.
  • – Seca de algunos sarmientos, e incluso de toda la planta.

Los síntomas internos, observados al abrir una planta, van desde oscurecimientos en la parte basal del portainjertos, hasta anillos de coloración oscura alrededor de la médula, que con el tiempo suelen emitir una exudación gomosa, pasando por podredumbres negras en
la base del portainjertos.
Estrategia de lucha:
Contra las enfermedades fúngicas de madera en vid no hay ningún método verdaderamente curativo, aunque hay registrados algunos productos químicos cuya acción es eminentemente de carácter preventivo.
En la actualidad, todas las recomendaciones que se pueden hacer son “medidas preventivas” como:

  • – En plantaciones adultas con problemas en cepas aisladas, marcar en verano las cepas con síntomas para su arranque o poda en invierno. En el caso de cepas parcialmente afectadas (1 o 2 brazos), se recomienda eliminar mediante la poda la parte afectada.
  • – Retrasar todo lo que se pueda la poda, realizándola en tiempo seco.
  • – En el caso de realizar cortes de poda grandes, deberían ser lo más verticales posibles y recubrirlos con un mástic protector.
  • – Las cepas arrancadas, así como los brazos afectados y cortados se deben quemar. No se deben quedar sobre el suelo, ni triturados ni enterrados, excepto en el único caso que previamente hayan sido compostados.
  • – Desinfectar las herramientas de poda.
  • – En nuevas plantaciones utilizar material sano, de un grosor adecuado y con un callo basal uniformemente cicatrizado.
  • – En los primeros años de la plantación no abusar de la fertilización nitrogenada. No intensificar excesivamente el cultivo de la vid (manejo inadecuado del riego, forzado para la entrada prematura en producción, etc.)

La yesca de la vid (Vitis vinifera L.) puede ser tan antigua como el propio cultivo. Sintomatologías que recuerdan esta enfermedad se encuentran en varios trabajos de la antigua Grecia y Roma. España – uno de los países con más superficie de viñedos (1100000 Ha.) – confirma la presencia de yesca en 1898, cuando un Ingeniero Agrónomo envía muestras de madera con caries a VIALA procedentes de viñedos de la provincia de Valencia. Actualmente la difusión de la yesca en nuestro país alcanza todas las áreas vitícolas con daños apreciables. En el área mediterránea, principalmente en la Comunidad Valenciana con una superficie de viñedos de 86200 Ha. y un gran cuidado en las prácticas culturales, esta enfermedad de la madera es muy preocupante por el número de vides afectadas en las dos últimas décadas. Las condiciones climáticas agresivas (pluviometrías menores de 300 lt/m2,  baja humedad relativa durante largos períodos del año, acusadas alteraciones de calor y frió)  y las prácticas culturales (sin riego en la mayoría de los viñedos, severas podas y frecuentes abonados con nitrógeno) existentes en esta área española, claramente actúan juntas como persistentes factores de predisposición  en la relación hospedante-patógeno que hacen posible variaciones en la actividad de los diversos hongos que participan  en el desarrollo de la yesca. Ello nos obliga a reconsiderar la patología de esta enfermedad y a estudiar con profundidad la etiología compleja de la yesca en la referida área geográfica.

OBJETIVOS DE INVESTIGACION DEL IVIA

El objetivo general de este proyecto es el estudio de los hongos (taxonomía y patogenicidad) causantes de la yesca – una crónica e importante enfermedad del viñedo- en las condiciones climáticas mediterráneas así como la posibilidad de un control integrado.

Los objetivos específicos son:

    1º .- Evaluación de la yesca en las diversas áreas vitícolas de la Comunidad Valenciana.
En viñedos previamente elegidos por su edad, situación geográfica y variedad, se realizarán estudios minuciosos de los diferentes síntomas manifestados por la yesca. Idéntico en vivero (portainjertos) y en viñas recién plantadas.

    2º .- Aislamiento, cultivos puros e identificación de los hongos.
En vides con síntomas de yesca, aislamiento de los diversos hongos a partir del micelio de la madera y de los cuerpos fructíferos (en este caso para los basidiomicetos exclusivamente. Identificación morfológica y en determinados casos, por RFLP (restriction fragment length polymorphism). Mantenimiento en colección de los hongos aislados y purificados.

3º .- Capacidad patógena de los hongos aislados.
En el laboratorio: pruebas para conocer la viabilidad de los hongos en causar la podredumbre de la madera de la vid. En el invernadero: producción de síntomas internos en sarmientos de las diferentes variedades. En el campo: plantación de vides jóvenes injertadas con las diferentes variedades en las proximidades de cepas adultas enfermas de yesca para estudiar la presencia en el tiempo de los hongos causantes de la enfermedad (contaminación y colonización).

4º .- Control
Control químico en el laboratorio (confrontación directa hongo-producto químico en la placa petri) y en el campo usando fungicidas de amplio espectro. Control biológico con antagonistas. Mejora de los métodos culturales tradicionales, como: empleo de plantas sanas, prácticas culturales adecuadas, podas razonables, etc.

RESULTADOS RESUMIDOS DE LA INVESTIGACIÓN REALIZADA

Prospecciones
Los estudios se realizaron durante el periodo abril-noviembre de 2002, coincidiendo con el ciclo vegetativo de las cepas, en diversos viñedos distribuidos todos ellos en las zonas vitícolas de mayos importancia de la Comunidad Valenciana (provincias de Valencia y Alicante) (Fig. 1).

Las muestras se obtuvieron de vides adultas (más de 20 años de edad) con el síndrome característico de la yesca y, también, de cepas sin claros síntomas. Varias muestras también fueron obtenidas de cepas jóvenes (1 a 4 años de edad) con madera afectada y síntomas de decaimiento.

Material vegetal analizado

  Se muestrearon cinco cultivares para vino: Garnacha, Bobal, Monastrell, Tempranillo y Merseguera, y tres para mesa: Moscatel, Italia y Alfonso Lavalle. Las muestras se componían de sarmientos, brazos y troncos de vides de estos cultivares con diferentes síntomas de enfermedad, especialmente en las hojas (Fig. 2). El número de muestras en este primer año fue de 32 (27 procedentes de vides adultas y 5 de vides jóvenes). En el laboratorio este material se procesó y se analizó cuidadosamente: síntomas externos e internos y aislamiento de hongos de tejidos afectados y no afectados, etc.

Condiciones climáticas
Durante el año 2002 la temperatura (T), lluvia (R) y humedad relativa (RH) en las zonas vitícolas de la Comunidad Valenciana han sido:

      . áreas del interior: Tªmax 36.5ºC; Tªmin – 4.5ºC; R: 250.41 mm; HRmedia 27-58%
. áreas de la costa: Tªmax 30.5 ºC; Tªmin 4.7ºC; R: 254.02 mm; HRmedia 47-75%

Hongos aislados
En la tabla 1 se indican las especies fúngicas que se han aislado y su frecuencia así como los síntomas asociados y los órganos en los cuales han sido encontrados.

Tabla 1.- Hongos causantes de la pudrición de la madera de la vid aislados de 32 muestras durante el período abril-noviembre 2002 en la Comunidad Valenciana.

Hongos
Frecuencia  (%) Órgano del que se ha aislado
Síntomas
Phaeomoniella chlamydospora
24.7 Sarmiento, brazo, tronco Decoloración vascular, tejido necrótico
Phaeoacremonium aleophilum
11.2 Sarmiento, brazo, tronco Decoloración vascular, tejido necrótico
Acremonium sp. 4.7 Sarmiento, brazo Decoloración vascular
Phomopsis viticola 8.2 Sarmiento, brazo Corteza fisurada, tejido necrótico
Diplodia mutila

(Tel. Botryospheria obtusa)58.3Sarmiento, brazo, troncoDecoloración vascular, tejido necróticoStereum hirsutum37.6Brazo, troncoTejido esponjoso en la parte centralSeimatosporim lichenicola1.7SarmientoCorteza blanqueadaCytospora sp.2.3Sarmiento, brazoDecoloración vascular, tejido necróticoPhoma eupyrena3.8Sarmiento, brazo, troncoDecoloración vascular, tejido esponjoso y necrótico

    Estos hongos han sido aislados únicamente de vides adultas. En las vides jóvenes no se aisló ningún hongo de madera. D. mutila (Tel. B. obtusa) y S. hirsutum se han aislado regularmente en la mayoría de las muestras (Fig. 3 y 4). P. chlamydosporaP. aleophilum, si bién en menor proporción, también se han aislado con relativa facilidad así como P. viticola, hongo causante de la “excoriosis”. P. eupyrena se ha aislado de vides enfermas en estado avanzado (tejido esponjoso) y posiblemente tiene una muy pequeña capacidad patógena. Es la primera mención de este hongo en España.

Otros estudios
Se han acometido diversas investigaciones con los hongos aislados relacionados con los medios de cultivo (Fig. 5), temperatura óptima de crecimiento y formación in vitro de los carpóforos  (para los basidiomicetos).

Control biológico
Se ha iniciado el control de P. chlamydospora empleando varios aislados de Chaetomium sp., tanto in vitro como in vivo (Fig. 6). En este último caso utilizando como soporte trozos de sarmientos jóvenes. El hongo Chaetomium puede ser un interesante antagonista de P. chlamydospora en las heridas de poda o de injerto.

PLAN DE INVESTIGACIÓN RESUMIDO PARA EL AÑO 2003

Durante este año la investigación de la yesca será dirigida a:

1.- Prospecciones en viñedos afectados y en viveros. Aislamiento de los hongos causantes de la podredumbre de la madera.
2.- Esclarecer en el invernadero la actividad patógena (reproduciendo los síntomas de la pudrición de la madera) de estos hongos (especialmente de los Mitospóricos en los principales cultivares de vino y de mesa).
3.- Implantación de varías parcelas formadas por vides jóvenes sanas de los principales cultivares y portainjertos que serán situadas dentro de viñedos afectados de yesca para estudiar la transmisión y el proceso de infección de estos hongos e iniciar las posibilidades del control de esta enfermedad empleando métodos culturales y químicos.
4.- Continuar con el control biológico en laboratorio, invernadero y campo.

Moncada, Valencia, España. Enero 2003
(Página elaborada por J.J. Tuset y R. Hinarejos) 

Otras fuentes

Yesca y Eutipiosis de la vid.

Yesca y Eutipiosis de la vid

Los síntomas que manifiestan las cepas atacadas son muy parecidas a los síntomas de Yesca (Stereum hirsutum y Phellinus igniarius) y/o Eutipiosis (Eutypa lata). Sin embargo en los análisis realizados en laboratorio se aíslan otros hongos, tales como, Fomitiporia punctata, Botryosphaeria obtusa, Phaemoniella chlamidospora y Cylindrocarpon sp.

Yesca y Eutipiosis de la vid

Por ello, a partir de ahora, hablamos de “Enfermedades fúngicas de la madera en vid”, ya que, es en realidad un complejo de hongos el causante de estos síntomas e incluso la muerte de las cepas afectadas.

El problema puede producirse también en plantas jóvenes (1-5 años) y es complejo, pues además de estar implicados diversos hongos, se unen otros factores de tipo fisiológico o cultural como una mala elección del patrón, plantación en terrenos inadecuados, conducción defectuosa del cultivo, intensificación del cultivo de la vid, y en general situaciones de “stres” para la planta. En estos casos las plantas presentan, desde el primer año de plantación, retraso en el desarrollo y escaso vigor, con brotaciones raquíticas, hojas pequeñas y con frecuencia suelen mostrar un agostamiento prematuro. En algunos casos, en plantas de mayor edad (3-5 años) se puede observar la seca de algún sarmiento joven e incluso de toda la planta. Esta seca suele ir asociada a podredumbres en la zona del injerto o a necrosis internas de color pardo oscuro.

Ocasionalmente, tras la seca de los sarmientos, la planta puede rebrotar a partir del tejido sano que hay por debajo de la zona afectada.

Las plantaciones con desarrollo raquítico suelen mostrar oscurecimiento en la parte basal del portainjerto, o un anillo más o menos nítido de coloración oscura alrededor de la médula que con el tiempo suele emitir una exudación gomosa de color ámbar negruzco. Este anillo se observa más claramente en la zona basal del injerto. A esta sintomatología se la  denomina “enfermedad de Petri”.

Yesca y Eutipiosis de la vid

Contra las enfermedades fúngicas de madera en vid, no hay método verdaderamente curativos, aunque hay registrados algunos productos químicos cuya acción es de carácter preventivo.

Medidas preventivas
Las medidas preventivas a tener muy en cuenta, son similares a las preconizadas para Yesca y Eutipiosis, es decir:

  • a) Marcar en verano las cepas que presenten síntomas, para su arranque o poda en invierno.
  • b) En el caso de cepas parcialmente afectadas, eliminar mediante poda la parte dañada, desinfectando las tijeras de podar.
  • c) Retrasar todo lo que se pueda la poda y realizarla en tiempo seco.
  • d) Evitar los cortes de poda grandes y si se hacen, deberían ser lo más verticales posible y recubrirlos con un mastic protector.
  • e) Quemar restos de poda de cepas afectadas, así como brazos y cepas muertas, y los restos de arranque de parcelas. No deben quedar sobre el suelo, ni triturados, ni enterrados, excepto en el único caso que previamente hayan sido compostados.
  • f) Desinfección de herramientas de poda entre cepa y cepa con alcohol al 70%, o bien formol, sulfato de cobre, etc.
  • g) En los primeros años de la plantación no abusar de la fertilización nitrogenada ni intensificar excesivamente el cultivo de la vid.
  • h) En nuevas plantaciones utilizar material sano de un grosor adecuado y con un callo basal uniformemente cicatrizado y evitar en lo posible situaciones de estrés o forzado excesivos
  • (manejo inadecuado del riego, forzado para la entrada prematura en producción, etc.)

Lucha química
Productos registrados autorizados, cuya acción es normalmente sólo preventiva:

  • – Cubiet 50%, aplicado en pulverización normal en tratamiento único en los 7-10 días de la poda mojando bien los cortes de poda y el tronco. En invierno en plena parada vegetativa.
  • – Resinas sintéticas 82% + Tebuconazol 2%, aplicado con pincel sobre las heridas o cortes de poda.
  • CADDY 10 PEPITE BAYER CROPSCIENCE, S.L.  18736
  • ATEMI 10 WG SYNGENTA AGRO, S.A. 24900
Uso protegido Formulados
CIPROCONAZOL 10% [WG] P/P

Otras fuentes

Inicialmente se asociaba la muerte de plantas adultas (10-12 años) a presencia de yesca (Stereum hirsutum) y/ o eutipiosis (Eutypa lata). Sin embargo, en los últimos años se observa un incremento de la muerte de cepa jovenesasociado a la enfermedad de petri o pie negro.
Actualmente se considera que las enfermedades de la madera de la vid como un
complejo de hongos patógenos que provocan la alteración interna de la madera de la cepa provocando una reducción del desarrollo vegetativo, retraso en la brotación,
disminución del vigor y, sobretodo un decaimiento generalde las cepas llegandoa aocasionar la muesrte de las mismas.
Las medidas culturales para su control son:
– Evitar períodos húmedos para realizar la poda
– Podar primero las cepas sanas y dejar para el final aquellas que presentan síntomas.
– Si se realizan grandes cortes, realizarlos lo mas verticales posibles y protegerlos con productos autorizados.
– Desinfectar las herramientas de poda para evitar la dispersión de la enfermedad
– Arrancar y eliminar las cepas afectadas y muertas.
– Utilizar material vegetal sano con pasaporte fitosanitario.