Recomendaciones de abonado en horticolas

Recomendaciones de abonado en horticolas

RECOMENDACIONES DE ABONADO

Cálculo de la dosis

La dosis de nutrientes a aplicar en cada caso depende fundamentalmente de las extracciones del cultivo, del contenido de nutrientes en el suelo y de su eficiencia de utilización por el cultivo.
Las extracciones de nutrientes dependen principalmente de la producción, mientras que la eficiencia de utilización, sobre todo en el caso del nitrógeno, depende fundamentalmente del sistema radicular del cultivo, del manejo del abonado y de la eficiencia de riego. A continuación se indican las ideas básicas para el cálculo de las dosis de abonado para los tres nutrientes principales: nitrógeno, fósforo y potasio.

Nitrógeno
No hay un enfoque único sobre cómo determinar las necesidades de abonado nitrogenado, aunque el método denominado Nmin es un sistema que se emplea bastante en algunos países europeos. En España la información experimental que existe para poder aplicar este método en las diferentes zonas, suelos y prácticas de cultivo es aún reducida en los cultivos hortícolas. Un procedimiento que permite aproximarse a las necesidades de abonado nitrogenado en todos los casos, se basa en un balance de nitrógeno en la capa de suelo en la que se desarrollan la mayor parte de las raíces que, en general, se considera que comprende los primeros 60 cm. Para aplicar este balance en una recomendación de abonado conviene tener en cuenta que, para que no disminuya la producción por falta de N en el suelo, es necesario que el contenido de N mineral en el suelo al final del cultivo no sea inferior a un valor mínimo. Este valor mínimo lo podemos considerar, pues, como un requerimiento al realizar el balance. Los valores aproximados de este contenido mínimo para los diferentes cultivos hortícolas se indican más adelante. La cantidad de fertilizante nitrogenado a aplicar en un cultivo sería:

• Dosis de fertilizante = (Extracción de N por la planta + Lixiviación + Inmovilización + Pérdidas gaseosas + Contenido mínimo de N mineral en el suelo al final del cultivo) – (Aporte por residuos de cosecha + Contenido de N mineral en el suelo al inicio del cultivo + Mineralización de la materia orgánica del suelo + Mineralización de las enmiendas orgánicas
+ Aporte con el agua de riego).

La aplicación de este balance para determinar las necesidades de abonado tiene el  inconveniente de que requiere conocer términos que son difíciles de determinar  (lixiviación, pérdidas gaseosas, inmovilización). Por eso, en la práctica, conviene aplicar un  balance simplificado en el que sólo se tienen en cuenta los términos más importantes:

• Dosis de fertilizante = (Extracción de N por la planta + Contenido mínimo de N mineral en el suelo al final del cultivo) – (Aporte por residuos de cosecha + Contenido de N mineral en el suelo al inicio del cultivo + Mineralización de la materia orgánica del suelo + Mineralización de las enmiendas orgánicas + Aporte con el agua de riego).

Dado que en este balance simplificado se ignoran las pérdidas por lixiviación, las pérdidas gaseosas y la inmovilización, es aconsejable aumentar las dosis de fertilizante calculadas un  10-20 %. A continuación se describe cómo se determinan cada uno de los términos del  balance simplificado:

• La extracción de N por la planta para la producción esperada se puede calcular empleando los valores que aparecen en la tabla 23.3.1 (absorción total de N en kg/ha).

• El contenido de N mineral mínimo en el suelo al final del cultivo en la mayoría de los cultivos oscila entre los 30 y 60 kg N/ha (en la capa 0-60 cm). En el caso del brócoli temprano, la coliflor, el puerro, la cebolla y la espinaca, los valores oscilan entre 60 y 90 kg N/ha.
• El aporte de N en los residuos de cosecha se puede estimar utilizando los datos de la tabla
23.3.1, teniendo en cuenta que el N de estos residuos tiene que mineralizarse (convertirse
en amonio y nitrato) antes de estar disponible para las plantas. Entre el 40-80% de este N puede estar disponible para el cultivo al cabo de 2-3 meses, si estos residuos se incorporan al suelo.
• El contenido de N mineral del suelo al inicio del cultivo suele ser elevado y, por tanto, su determinación es importante. Esta determinación se realiza mediante muestreo de suelo y análisis de nitrato y amonio. En el caso de que no se tenga una medida del N mineral del suelo al inicio del cultivo, se pueden hacer aproximaciones para estimar este valor, teniendo en cuenta el cultivo anterior, ya que hay cultivos que suelen dejar poco N mineral residual en el suelo al final del cultivo, mientras que otros dejan cantidades elevadas. La cantidad de N mineral residual también depende de la cantidad de fertilizante que se haya empleado en el cultivo anterior en comparación a sus necesidades.
• El aporte de N por mineralización de la materia orgánica o humus del suelo, se puede estimar utilizando los valores que se dan en la tabla 4.2, de acuerdo con el contenido de materia orgánica del suelo y su textura.
• El aporte de N por mineralización de las enmiendas orgánicas se calculará teniendo en
cuenta la riqueza en N de la enmienda aplicada y la velocidad de mineralización.
• El aporte de N con el agua de riego se calcula a partir del agua aplicada y de su concentración de nitrato, teniendo en cuenta que el nitrato tiene 22,6% de N. El contenido de amonio en el agua de riego es despreciable, excepto cuando se emplean aguas residuales
depuradas. En la tabla 3.1 se indican las aportaciones en nitrato del agua de riego en función de su contenido en N y de la dosis de riego utilizada.

Fósforo y Potasio

La estrategia de fertilización fosfatada y potásica debe contemplar la aportación de una cantidad de fósforo y potasio que sea suficiente para cubrir las necesidades del cultivo en estos elementos y, al mismo tiempo, mantener el suelo con unos niveles satisfactorios de fósforo y potasio asimilables.
El cálculo de las necesidades de abonado fosfatado y potásico se puede realizar mediante un balance simplificado de estos nutrientes en el suelo, que incluya las principales entradas y salidas en el sistema suelo-planta.
La cantidad de fertilizante fosfatado o potásico que se necesita aplicar a un cultivo se puede
obtener a partir de la fórmula siguiente:

• Dosis de fertilizante = (Extracción de fósforo o potasio por el cultivo + Lixiviación + Fijación) – (Aporte de la reserva del suelo en nutrientes asimilables + Aporte por los restos de cosecha + Aporte con las enmiendas y abonos orgánicos + Aporte con el agua de riego).

Dado que en este balance algunos términos son de difícil determinación o predicción, como sucede con los procesos de lixiviación y fijación, se puede recurrir a un balance simplificado que incluya únicamente los términos más  relevantes:

• Dosis de fertilizante = Extracción de fósforo o potasio por el cultivo – (Aporte de la reserva del suelo en nutrientes asimilables + Aporte por los restos de cosecha + Aporte con las enmiendas y abonos orgánicos + Aporte con el agua de riego).

La determinación de cada uno de estos términos se realiza como se indica a continuación:
• La extracción del fósforo o potasio por el cultivo para la producción prevista se puede calcular a partir de las cifras que se indican en las tablas 23.3.2 y 23.3.3 (absorción total de P2O5 y K2O en kg/ha).

• El P o K asimilables disponibles de la reserva del suelo se determina en función del nivel de riqueza del suelo en estos nutrientes, para lo cual se requiere conocer la fertilidad del suelo mediante el análisis químico del mismo y su posterior interpretación de los resultados, utilizando los valores de las tablas 10.1 y 11.1.

  • El aporte de P y K en los restos del cultivo precedente se puede estimar a partir de los valores que se muestran en las tablas 23.3.2 y 23.3.3. A efectos prácticos de cálculo se puede considerar el 100% de este P y K como disponible para los cultivos siguientes, en el supuesto de que tales residuos se incorporen al suelo.
  • El aporte de P y K en las enmiendas y abonos orgánicos se puede obtener conociendo la dosis, el tipo de producto aplicado y las características físico-químicas del mismo. En el capítulo 6 se indican los contenidos de P y K de las enmiendas y abonos orgánicos.
  • El aporte de K con el agua de riego se puede calcular a partir de la dosis de agua aplicada y de su concentración de potasio. Este aporte tiene una cierta importancia cuando se utilizan aguas subterráneas para el riego. Así pues, en el supuesto de que se riegue con un agua que tenga 10 mg de potasio/l, y que se aplique una dosis de 4.000 m3/ha, la cantidad de potasio añadida con el agua de riego sería 40 kg K/ha, que equivalen a 48 kg K2O/ha.

Dosis de nutrientes recomendadas

A modo orientativo, en la tabla 23.4 se indican las dosis de abonado que pueden emplearse para los niveles de producción especificados, si no se dispone de una información local de los
servicios técnicos de agricultura que se haya obtenido mediante estudios técnicos en la zona.

Para determinar las dosis adecuadas de N a aplicar en el abonado en un caso concreto, se aplica la siguiente fórmula:

donde:

  • Fc es el factor de proporcionalidad entre la producción típica de la zona y la que aparece en la tabla 23.4.
  • Nmin suelo es el nitrógeno mineral en el suelo en la capa de 0-60 cm, poco antes de la siembra o plantación.
  • Nriego es el N aportado en el agua de riego. En los cultivos de leguminosas, estas indicaciones para el cálculo de abonado nitrogenado mediante el balance de nitrógeno son de más difícil aplicación, ya que en este caso una parte importante de las entradas de N (fijación biológica) es de difícil cuantificación.

Para calcular las dosis necesarias de P y K a aplicar en el abonado en un cultivo determinado se puede utilizar la fórmula siguiente:

donde:

  • Fc es el factor de proporcionalidad entre la producción normal de la zona y la que se muestra en la tabla 23.4.
  • Fs es el factor corrector en función de la riqueza del suelo en P y K asimilables (tablas 10.1 y 11.1). Los valores de Fs para los niveles Muy bajo, Bajo, Medio, Alto y Muy alto son: 1,5, 1,3-1,4, 0,8-1,2, 0,1-0,7 y 0, respectivamente.
  • PK restos de cosecha, que se estiman a partir de los valores de las tablas 23.3.2 y 23.3.3.
  • PK productos orgánicos, que se estiman a partir de la información comercial, análisis químico o valores de tablas estándar.
  • K riego es el K aportado con el agua de riego. En los cultivos de invierno, se ha observado que, debido a las bajas temperaturas, es conveniente realizar una aplicación moderada (alrededor de un 50% de la dosis de restitución) de abono fosfatado, incluso en suelos con niveles altos de fósforo asimilable.

 

Épocas y momentos de aplicación
Una vez determinadas las necesidades de abonado, hay que establecer los momentos adecuados para su aplicación. La idea principal del fraccionamiento del abonado, sobre todo en el caso del nitrógeno, es que permite aumentar la eficiencia de uso del fertilizante al acompasar mejor el suministro del nutriente con su absorción por el cultivo.

En el caso del riego tradicional (por surcos o por inundación), la distribución temporal debe ser aproximadamente:

Abonado de fondo:

  • • Nitrógeno: 20-40% del total.
  • • Fósforo: 100% del total.
  • • Potasio: 100% del total.

Abonado de cobertera:

  • Nitrógeno: 60-80% del total, repartido en una o varias aplicaciones, dependiendo de la duración del cultivo, evitando aplicar en la última parte del ciclo de cultivo.
  • En el caso de la fertirrigación la distribución del N, P y K es mucho más fraccionada y, en general, debe aplicarse entre un 20-30% en el primer tercio del ciclo de cultivo, un 50-60% en el segundo tercio, y un 10-30% en el último tercio del ciclo.

Algunas normas básicas que conviene tener en cuenta son:

  • En la fase inicial del cultivo, las exigencias de nutrientes son bajas, pero si se produce un déficit de nitrógeno los efectos sobre el crecimiento pueden ser irreversibles.
  • Durante los períodos fenológicos como la floración, el cuajado y la formación de bulbos,
  • deben evitarse aplicaciones excesivas de nitrógeno.
  • En la fase final del cultivo, la aplicación de N deber ser pequeña o nula, ya que puede repercutir negativamente en la calidad y puede ocasionar niveles altos de N mineral en el suelo que, posteriormente, podría lixiviarse.

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Estados fenologicos del tomate

Estados fenologicos del tomate

Introducción:
La escala extendida BBCH es un sistema para una codificación uniforme de identificación fenológica de estadios de crecimiento para todas las especies de plantas mono – y dicotiledóneas.

Es el resultado de un grupo de trabajo conformado por el Centro Federal de Investigaciones Biológicas para Agricultura y Silvicultura (BBA) de la República Federal Alemana, el Instituto Federal de Variedades (BSA) de la República Federal de Alemania, la
Asociación Alemana de Agroquímicos (IVA) y el Instituto para Horticultura y Floricultura en Grossbeeren/ Erfurt, Alemania (IGZ).

El código decimal, se divide principalmente entre los estadios de crecimiento principales y secundarios y está basado en el bien conocido código desarrollado por ZADOKS et al. (1974) con la intención de darle un mayor uso a las claves fenológicas.

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La Tuta absoluta el gusano minador del tomate

La Tuta absoluta el gusano minador del tomate

Medidas de control de la polilla del tomate (Tuta absoluta)

La Tuta absoluta, el gusano minador del tomate, es una plaga devastadora que afecta al tomate. Las larvas crean perforaciones de gran tamaño en las hojas, el tallo, los brotes superiores y los frutos verdes y maduros, llegando a provocar pérdidas de hasta el 100% de la cosecha. Las larvas se alimentan de todas las partes de la planta del tomate durante cualquier etapa de su crecimiento. La planta huésped principal es el tomate (Lycopersicon esculentum), aunque este insecto también puede llegar a atacar la patata (Solanum. tuberosum), la berenjena (Solanum melongena), el pepino (Solanum muricatum) y otras solanáceas (Datura stramonium, Lycium chilense y Solanum nigrum). La Tuta absoluta es una plaga que afecta al tomate en numerosos países sudamericanos pero que hasta hace poco no se encontraba presente en Europa. Sin embargo, en 2006 se encontraron los primeros ejemplares de Tuta absoluta en España. En 2007, se identificó la presencia de la plaga en otros países europeos (Francia e Italia) y mediterráneos (Marruecos, Argelia y Túnez). El gusano minador del tomate, Tuta absoluta,provoca pérdidas considerables en las cosechas de tomate tanto de invernadero como de aire libre.

Biologia

Una hembra adulta puede llegar a poner 250 huevos durante su vida. Los huevos son pequeños, cilíndricos y de color blanco crema a amarillo. Miden entre 0,30 y 0,35 mm de largo y entre 0,20 y 0,25 mm de diámetro y suelen depositarse en el envés de las hojas o tallos. Los huevos tardan entre 4 y 6 días en eclosionar después de que hayan sido depositados. Las larvas, de color crema con la cabeza negra, pasan por cuatro fases larvarias. El periodo larvario dura entre 10 y 15 días. Las pupas son marrones y el periodo de pupación dura entre 10 y 12 días. El adulto tiene escamas y manchas negras sobre las alas anteriores. En total, el ciclo de vida dura entre 30 y 40 días dependiendo del entorno.

La Tuta absoluta tiene un alto potencial reproductivo. 10-12 generaciones al año.

Los adultos son de hábitos nocturnos y suelen esconderse entre el follaje durante el día.

Las hembras depositan los huevos en las zonas aéreas de las plantas huésped.

Distribución geográfica

La Tuta absoluta es una plaga que afecta al tomate en numerosos países sudamericanos. Además, hace poco se detectó la presencia de la Tuta absoluta en varios lugares europeos y de la cuenca mediterránea, donde causó daños considerables a los cultivos de tomate. En España, se encontraron los primeros ejemplares de Tuta absoluta en los cultivos de tomate de la provincia de Castellón (Comunidad Valenciana) a finales de 2006. En 2007, se identificaron más ejemplares de Tuta absoluta en varios lugares de la costa mediterránea de la provincia de Valencia, donde causó daños considerables. De hecho, en las cosechas de tomate que se plantaron en invierno en la provincia de Valencia, se han observado pérdidas de hasta el 100%. La gravedad de las pérdidas y la propagación de la plaga representan un gran motivo de preocupación para los cultivadores de tomate en España.

El servicio de información de la OEPP identificó la presencia de la Tuta absoluta en Argelia en 2008. Recientemente, la ONPP de Argelia informó al Secretariado de la OEPP del hallazgo del primer caso de Tuta absoluta (Lepidoptera: Geliichidae – Lista A1 de la OEPP) en su territorio. En Argelia, la Tuta absoluta se encontraba en los cultivos protegidos de tomate en la zona costera (oeste, centro y parte de la costa este). A finales del invierno, los cultivadores de tomate de la región de Mostaganem (en la costa oeste) observaron la presencia de galerías poco comunes en las hojas de los tomates de invernadero. Al principio, pensaban que se trataba del minador de las hojas, pero al observar los daños detenidamente identificaron la presencia de microlepidópteros. En la primavera de 2008, se recogieron muestras de larvas en sus últimas fases larvarias para identificar la plaga cuando se convirtieran en adultos. Los primeros casos observados se produjeron en los invernaderos de tomate de la comuna de Mazagran (cerca de Mostaganem) y pronto se extendieron a las comunas vecinas. En marzo se observaron daños al follaje y, en mayo, a los frutos. Además, también se ha informado de otros casos en la comuna de Hassi Bounif (cerca de Oran). De momento, los daños se han limitado a los cultivos de tomate de invernadero, pero se teme que la plaga se extienda y llegue a afectar a los cultivos de tomate de aire libre e incluso a otros vegetales, como la berenjena (Solanum melongena) y los pimientos (Capsicum annuum).

También se ha identificado la presencia de la Tuta absoluta en otro país mediterráneo, Marruecos, donde se estima que unas 526 hectáreas están en peligro (275 en Nador, 216 en Berkane y 35 en Taourirt), además de otras 65 de invernadero. Una gran parte ha sido ya destruida por la oruga de la Tuta absoluta. Esto representa un peligro inminente para los cultivos de tomate tanto de invernadero como de aire libre. En 2008, también se informó de la presencia de este insecto en el país vecino, Túnez.

Hace poco, en enero de 2009, se observó la presencia de esta plaga en Francia. La ONPP francesa informó al Secretariado de la OEPP del primer caso de Tuta absoluta (Lepidoptera: Gelechiidae – Lista 1 de la OEPP) en los cultivos de tomate (Lycopersicon esculentum) en dos regiones: Corse (cerca de Ajaccio y Propriano) y Provence-Alpes-Côte d’Azur (Var y Bouches-du-Rhône). La Tuta absoluta se identificó en Corse en octubre y en Provence-Alpes-Côte d’Azur en noviembre/diciembre de 2008. Ese mismo año, se observó la presencia de la Tuta absoluta en Italia.

Cultivos afectados:

La planta huésped principal es el tomate (Lycopersicon esculentum), aunque este insecto también puede llegar a atacar la patata (Solanum. tuberosum), la berenjena (Solanum melongena), el pepino (Solanum muricatum) y otras solanáceas (Datura stramonium, Lycium chilense y Solanum nigrum)

Extensión de los daños:

Las larvas penetran los frutos, las hojas o los tallos del tomate, de los que se alimentan y crecen creando perforaciones y galerías. Los frutos pueden ser atacados desde su formación, pudiendo dar lugar a que se pudran posteriormente por la acción de patógenos secundarios en las galerías. En las hojas, las larvas se alimentan únicamente del tejido del mesófilo, dejando la epidermis intacta. Las minas son irregulares y posteriormente pueden necrosarse. Las galerías del tallo afectan al desarrollo de las plantas atacadas. Las plantas del tomate pueden ser atacadas en cualquier momento de su crecimiento, ya sean plantas de semillero o adultas. Es bastante sencillo identificar a la plaga, ya que suele concentrarse en los brotes superiores, las flores o los frutos recién formados, donde se pueden ver los excrementos negros. En el caso de la patata, la Tuta absoluta solo ataca las partes aéreas de la planta y no los tubérculos (Caffarini et al., 1999; Notz, 1992). Si la plaga llegase a extenderse a los invernaderos, podría causar daños considerables. Se reducirían significativamente las cosechas y la calidad de la fruta, ya que en el pasado se han experimentado pérdidas de hasta el 100%. Tratándose de un insecto minero, podría causar daños cosméticos que impedirían la venta de los tomates en el mercado. Sin ningún tipo de medidas de control, podrían experimentarse pérdidas de hasta el 100%. Sin embargo, si llegasen a adoptarse medidas, el daño a los cultivos todavía podría ser de entre el 1% y el 5%. Esta plaga ataca la planta en cualquier momento del ciclo de crecimiento del tomate, ya vaya destinado al mercado como a la producción industrial.

Galeria de imagenes

Fuente http://www.tutaabsoluta.es

 

 

La Tuta absoluta es una plaga que afecta al tomate en numerosos países sudamericanos. Además, hace poco se detectó la presencia de la Tuta absoluta en varios lugares europeos y de la cuenca mediterránea, donde causó daños considerables a los cultivos de tomate. En España, se encontraron los primeros ejemplares de Tuta absoluta en los cultivos de tomate de la provincia de Castellón (Comunidad Valenciana) a finales de 2006. En 2007, se identificaron más ejemplares de Tuta absoluta en varios lugares de la costa mediterránea de la provincia de Valencia, donde causó daños considerables. De hecho, en las cosechas de tomate que se plantaron en invierno en la provincia de Valencia, se han observado pérdidas de hasta el 100%. La gravedad de las pérdidas y la propagación de la plaga representan un gran motivo de preocupación para los cultivadores de tomate en España.

El servicio de información de la OEPP identificó la presencia de la Tuta absoluta en Argelia en 2008. Recientemente, la ONPP de Argelia informó al Secretariado de la OEPP del hallazgo del primer caso de Tuta absoluta (Lepidoptera: Geliichidae – Lista A1 de la OEPP) en su territorio. En Argelia, la Tuta absoluta se encontraba en los cultivos protegidos de tomate en la zona costera (oeste, centro y parte de la costa este). A finales del invierno, los cultivadores de tomate de la región de Mostaganem (en la costa oeste) observaron la presencia de galerías poco comunes en las hojas de los tomates de invernadero. Al principio, pensaban que se trataba del minador de las hojas, pero al observar los daños detenidamente identificaron la presencia de microlepidópteros. En la primavera de 2008, se recogieron muestras de larvas en sus últimas fases larvarias para identificar la plaga cuando se convirtieran en adultos. Los primeros casos observados se produjeron en los invernaderos de tomate de la comuna de Mazagran (cerca de Mostaganem) y pronto se extendieron a las comunas vecinas. En marzo se observaron daños al follaje y, en mayo, a los frutos. Además, también se ha informado de otros casos en la comuna de Hassi Bounif (cerca de Oran). De momento, los daños se han limitado a los cultivos de tomate de invernadero, pero se teme que la plaga se extienda y llegue a afectar a los cultivos de tomate de aire libre e incluso a otros vegetales, como la berenjena (Solanum melongena) y los pimientos (Capsicum annuum).

También se ha identificado la presencia de la Tuta absoluta en otro país mediterráneo, Marruecos, donde se estima que unas 526 hectáreas están en peligro (275 en Nador, 216 en Berkane y 35 en Taourirt), además de otras 65 de invernadero. Una gran parte ha sido ya destruida por la oruga de la Tuta absoluta. Esto representa un peligro inminente para los cultivos de tomate tanto de invernadero como de aire libre. En 2008, también se informó de la presencia de este insecto en el país vecino, Túnez.

Hace poco, en enero de 2009, se observó la presencia de esta plaga en Francia. La ONPP francesa informó al Secretariado de la OEPP del primer caso de Tuta absoluta (Lepidoptera: Gelechiidae – Lista 1 de la OEPP) en los cultivos de tomate (Lycopersicon esculentum) en dos regiones: Corse (cerca de Ajaccio y Propriano) y Provence-Alpes-Côte d’Azur (Var y Bouches-du-Rhône). La Tuta absoluta se identificó en Corse en octubre y en Provence-Alpes-Côte d’Azur en noviembre/diciembre de 2008. Ese mismo año, se observó la presencia de la Tuta absoluta en Italia.

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Cuadernos de Campo de Produccion Integrada

Cuadernos de Campo de Produccion Integrada.

Este articulo intenta facilitar los enlaces a distintos cuadernos de campo para la gestión de la producción integrada de Cultivos, no de deben confundir con el cuaderno de explotación o cuaderno de campo editado con el ministerio, la gestión integrada de plagas es un escalón mas en la gestión del cultivo, con muchos mas parámetros y consideraciones.

En mi opinión la Producción Integrada es la forma mas inteligente y rentable de llevar la gestión de una explotación agrícola, ya que no solo supone la optimizan de recursos sino que además intenta que el manejo de insumos tenga siempre el enfoque técnico adecuado.

Os recomiendo una lectura de los cuadernos de los que se puede aprender mucho.

Próximamente presentaremos algunos de Cuadernos de Campo de Producción Integrada en formato libro de Excel que facilitará su gestión y manejo.

*(Deberán ser completados con el cuaderno de Campo de Contabilidad)

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Calidad Postcosecha en Tomate

Calidad Postcosecha en Tomate

Trevor V. Suslow y Marita Cantwell
Department of Vegetable Crops, University of California, Davis, CA 95616

Traducido por Clara Pelayo
Depto. Biotecnología. CBS. Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. México, D.F.

MADUREZ Y CALIDAD

Indices de Cosecha
Normas para Tomates. La mínima madurez para cosecha (Verde Maduro 2, Mature Green 2) se define en términos de la estructura interna del fruto: las semillas estan completamente desarrolladas y no se cortan al rebanar el fruto; el material gelatinoso esta presente en al menos un lóculo y se esta formando en otros.

  • Tomates de Larga Vida de Anaquel (Extended Shelf-Life Tomatoes). La maduración normal se ve severamente afectada cuando los frutos se cosechan en el estado Verde Maduro 2 (VM2). La mínima madurez de cosecha corresponde a la clase Rosa (Pink) (estado 4 de la tabla patrón de color utilizada por United States Department of Agriculture, USDA; en este estado más del 30% pero no más del 60% de la superficie de la fruta muestra un color rosa-rojo.)
  • La mayor vida de anaquel se debe en parte, a la presencia de los genes rin o nor .

Indices de Calidad
La calidad del tomate estándar se basa principalmente en la uniformidad de forma y en la ausencia de defectos de crecimiento y manejo. El tamaño no es un factor que defina el grado de calidad, pero puede influir de manera importante en las expectativas de su calidad comercial.

Forma – bien formado (redondo, forma globosa, globosa aplanada u ovalada, dependiendo del tipo).

Color – color uniforme (anaranjado-rojo a rojo intenso; amarillo claro). Sin hombros verdes.

Apariencia – Lisa y con las cicatrices correspondientes a la punta floral y al pedúnculo pequeñas. Ausencia de grietas de crecimiento, cara de gato (catfacing), sutura (zippering), quemaduras de sol, daños por insectos y daño mecánico o magulladuras.

Firmeza- Firme al tacto. No debe estar suave ni se debe deformar fácilmente debido a sobremadurez.

  • Los grados de calidad en los Estados Unidos son: U.S. No. 1, Combinación (Combination), No. 2, y No. 3. La distinción entre grados se basa principalmente en la apariencia externa, firmeza e incidencia de magulladuras.
  • Los tomates de invernadero se clasifican sólamente como U.S. No. 1 o No. 2.

TEMPERATURA Y ATMÓSFERA CONTROLADA (AC)

Temperaturas Optimas
Verde Maduro     12.5 – 15°C (55 – 60°F)
Rojo Claro (Estado 5 de Color USDA)     10 – 12.5°C (50 – 55°F)
Maduro Firme (Estado 6 de Color USDA)     7 – 10°C (44 – 50°F) por 3 a 5 días

Los tomates Verde Maduro pueden almacenarse a 12.5°C (55°F) por 14 días antes de madurarlos sin reducción significativa de su calidad sensorial y desarrollo de color. La pudrición puede aumentar si se les almacena más de dos semanas a esta temperatura. Después de alcanzar el estado Maduro Firme, la vida de anaquel es generalmente de 8 a 10 días si se aplica una temperatura dentro del intervalo recomendado. Durante la distribución comercial es posible encontrar que se aplican temperaturas de tránsito o de almacenamiento de corto plazo inferiores a lo recomendado, pero es muy probable que ocurra daño por frío después de algunos días. Se ha demostrado que se puede extender la vida de almacenamiento del tomate con la aplicación de atmósfera controlada (veáse el apartado Efectos de las Atmósferas Controladas, AC)

Temperaturas de Maduración
18-21°C (65 – 70°F); 90-95% HR para una maduración normal, 14-16°C (57- 61°F) para una maduración lenta (por ejemplo, en tránsito)

Para mayores detalles sobre condiciones de maduración, consúltese Maduración de Frutos. Procedimientos y Recomendaciones, editado por University of California-Davis.

Daño por Frío (Chilling Injury)
Los tomates son sensibles al daño por frío a temperaturas inferiores a 10°C (50°F) si se les mantiene en estas condiciones por 2 semanas o a 5°C (41°F) por un período mayor a los 6-8 días. Los síntomas del daño por frío son alteración de la maduración (incapacidad para desarrollar completo color y pleno sabor, aparición irregular del color o manchado, suavización prematura), picado (depresiones en la superficie), pardeamiento de las semillas e incremento de pudriciones (especialmente pudrición negra, black mold, causada por Alternaria spp.). El daño por frío es acumulativo y puede iniciarse en el campo antes de la cosecha.

Humedad Relativa Optima
90-95%; la humedad relativa alta es esencial para maximizar la calidad postcosecha y prevenir la pérdida de agua (desecación). Los períodos prolongados a humedades más altas o la condensación pueden incrementar las pudriciones de la cicatriz del pedúnculo y de la superficie del fruto.

Tasa de Respiración

Temperatura 5°C (41°F) 10°C (50°F) 15°C (59°F) 20°C (68°F) 25°C (77°F)
mL CO2/ kg·h
Verde Maduro 3-4NR 6-9 8-14 14-21 18-26
Madurando 7-8 12-15 12-22 15-26

Para calcular el calor producido, multiplique mL CO2 / kg·h por 440 para obtener BTU/ton/día o por 122 para obtener kcal/ton métrica/día.
NR – no recomendada por más de unos días debido al daño por frío

Tasa de Producción de Etileno
1.2 – 1.5µL / kg&183;h a 10°C (50°F)
4.3 – 4.9µL / kg·h a 20°C (68°F)

Efectos del Etileno
Los tomates son sensibles al etileno presente en el ambiente y la exposición de los frutos Verde Maduro a este gas inicia su maduración. Los tomates madurando producen etileno a una tasa moderada por lo que no deben almacenarse o transportarse con productos sensibles al etileno como las lechugas y los pepinos.

Maduración
Una maduración rápida ocurre a temperaturas entre 12.5 -25°C (55-77°F); HR 90-95% ; etileno 100 ppm. Debe mantenerse una buena circulación de aire para asegurar uniformidad en la temperatura del cuarto de maduración y prevenir la acumulación de CO2. El CO2 (a más del 1%) retarda la acción del etileno para estimular la maduración.

La temperatura óptima de maduración que asegura buena calidad sensorial y nutricional es 20°C (68°F). A esta temperatura el desarrollo de color es óptimo y la retención de vitamina C alta. Los tomates separados de la planta y madurados a temperaturas superiores a 25°C (77°F) desarrollan un color más amarillo y menos rojo y son más blandos.

El tratamiento con etileno generalmente dura 24-72 h. Algunas veces se aplica un segundo tratamiento después del re-envasado cuando se cosechan accidentalmente frutos verde inmaduros.

Efectos de las Atmósferas Controladas (AC)
El almacenamiento o el embarque en atmósfera controlada ofrece un beneficio moderado. Las bajas concentraciones de O2 (3-5%) retrasan la maduración y el desarrollo de pudriciones en la cicatriz del pedúnculo y en la superficie sin afectar severamente la calidad sensorial para la mayoría de los consumidores. Se han reportado hasta 7 semanas como período de almacenamiento usando una combinación de 4% O2, 2% CO2 y 5% CO. Más comúnmente se han utilizado 3% O2 and 0-3% CO2 para mantener una calidad aceptable hasta por 6 semanas antes de la maduración. La mayoría de los cultivares no toleran elevadas concentraciones de CO2 (superiores al 3-5 %); estas condiciones producen daño. Las concentraciones muy bajas de O2 ( 1%) provocan sabores desagradables, olores objetables y otras anormalidades como pardeamiento interno.

DESÓRDENES

Fisiopatías (Physiological Disorders)
Véase Daño por Frío (Chilling Injury)
Daño por congelación – Este daño comienza a -1°C (30°F), dependiendo del contenido de sólidos solubles. La sintomatología incluye áreas de apriencia acuosa, translúcida, ablandamiento excesivo y apariencia reseca del gel localizado en los lóculos o cavidades internas del fruto.

Fisiopatías de Campo (Field Disorders)
Los tomates son sensibles a muchas alteraciones que se pueden originar por prácticas de producción o por la interacción entre ellas y factores genético- ambientales, lo cual hace que algunas fisiopatías se manifiesten en postcosecha, durante las operaciones de inspección o maduración. Las prácticas de fertilización e irrigación, las condiciones ambientales, daños por insectos, infeccciones virales asintomáticas y agentes desconocidos pueden interaccionar afectando la calidad y la vida postcosecha. Algunos ejemplos son la pudrición de la punta floral (blossom-end rot), la presencia de tejido blanco interno (internal white tissue), grietas concéntricas o radiales (concentric and radial cracking), manchas epidérmicas por lluvia (rain checking), tejido fofo o esponjoso (puffiness), color verde persistente en los hombros (persistent green shoulder) y áreas grisáceas en las paredes internas que separan los lóculos (graywall). Se encuentran disponibles algunas publicaciones con fotografías para identificar fisiopatías.

Enfermedades
Las enfermedades son una causa importante de pérdidas postcosecha dependiendo de la estación, región y prácticas de manejo. Generalmente las pudriciones y lesiones de la superficie son ocasionadas por hongos fitopatógenos como Alternaria (pudrición negra, black mold rot), Botrytis (pudrición por moho gris, gray mold rot), Geotrichum (pudrición ácida, sour rot) y Rhizopus (pudrición algodonosa, hairy rot). La pudrición blanda bacteriana (bacterial soft rot) causada por Erwinia spp. puede llegar a ser un problema serio, particularmente cuando la cosecha no se realiza apropiadamente y no se cuida la sanidad de la empacadora. Los tratamientos con aire caliente o de inmersión en agua caliente (55°C por 0.5 – 1.0 min.) han sido efectivos para prevenir el desarrollo de hongos en la superficie, pero no han sido muy utilizados en tratamientos comerciales. La atmósfera controlada puede ser efectiva para retrasar el crecimiento fungal en la cicatriz del pedúnculo y en la superficie del fruto.

Los tomates de invernadero comercializados en racimos son muy susceptibles al moho gris Botrytis, especialmente cuando se les coloca en bandejas y se les envuelve con películas plásticas.

Consideraciones Especiales
El enfriamiento en forma rápida e inmediata después de la cosecha es esencial para una óptima calidad postcosecha. El punto final del enfriamiento es generalmente 12.5°C (55°F). El enfriamiento con aire forzado es el método más efectivo, pero el enfriamiento en frigorífico convencional es más utilizado.

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