
El cobre en agricultura tiene dos funciones que conviene separar: es un micronutriente esencial para las plantas y forma parte de productos fitosanitarios con actividad fungicida y bactericida. Que un producto contenga cobre no permite utilizarlo para cualquier finalidad.
Esta guía explica las diferencias entre hidróxido, oxicloruro, óxido cuproso, caldo bordelés y sulfato tribásico, su acción de contacto y las precauciones para el cultivo y el entorno. La elección debe partir del diagnóstico y de la autorización del producto, no del color del envase ni del porcentaje más alto.
Ir al cálculo de dosis y cobre metal · Comparar los tipos de cobre
Antes de tratar: consulta el producto concreto en el Registro de Productos Fitosanitarios del MAPA. Comprueba su estado, cultivo, organismo objetivo, dosis y condiciones. No existe una dosis de cobre válida para todas las parcelas.
1. Funciones del cobre en agricultura: nutrición y protección
El símbolo del elemento es Cu. La planta lo necesita en pequeñas cantidades para procesos enzimáticos y funciones relacionadas con su metabolismo. Una carencia debe diagnosticarse: aportar cobre sin necesidad puede conducir a un exceso. La Universidad de Minnesota recomienda combinar análisis de suelo y tejido vegetal para evaluar la necesidad nutricional; sus recomendaciones de abonado regionales no deben trasladarse directamente a España.
| Finalidad | Qué comprobar |
|---|---|
| Nutrición vegetal | Necesidad demostrada, contenido y forma de cobre declarados, instrucciones y régimen aplicable al fertilizante. |
| Protección fitosanitaria | Autorización del producto y del uso en el MAPA. La composición no reemplaza el número de registro ni la etiqueta. |
Un abono o un corrector de cobre no se convierte en fungicida autorizado por atribuirle ese efecto. Para orientar el diagnóstico nutricional, puedes consultar nuestro contenido sobre análisis de hojas, suelos y aguas en cítricos.
2. Cómo actúa el cobre: contacto y clasificación FRAC M01
La lista FRAC consultada, edición 2025, incluye las distintas sales de cobre en M01: actividad de contacto multisitio. No corresponde asignarles IRAC o HRAC como si fueran insecticidas o herbicidas.
En los cúpricos convencionales, el depósito sobre la superficie tratada actúa como protección. Los iones de cobre interfieren con diferentes procesos del microorganismo sensible. El enfoque es fundamentalmente preventivo: no debe prometerse la curación de una infección interna ya establecida.
La explicación de Rutgers sobre fungicidas protectores ayuda a entender por qué el momento y la cobertura importan. Una hoja nueva o una zona que no recibió depósito no adquieren automáticamente la misma protección. En nuestra web puedes ampliar el concepto general de fungicidas de contacto; las dosis y autorizaciones de textos históricos deben contrastarse siempre con la etiqueta española vigente.
3. Tipos de cobre en agricultura y diferencias entre formulaciones
| Tipo de cobre | Identificación y diferencia clave |
|---|---|
| Hidróxido de cobre | También llamado hidróxido cúprico. Es una forma química diferente del oxicloruro y de los óxidos; no deben confundirse por compartir la palabra «cobre». |
| Oxicloruro de cobre | Es un compuesto distinto del hidróxido. Para comparar productos, revisa riqueza en Cu, formulación y etiqueta: el nombre no garantiza más persistencia ni menos fitotoxicidad. |
| Óxido cuproso | Es una forma de óxido de cobre. No es cobre metálico ni hidróxido de cobre. Una riqueza elevada no demuestra por sí sola mayor eficacia. |
| Caldo bordelés | Preparado a base de sulfato de cobre y cal, identificado en el registro como sulfato cuprocálcico. No equivale a aplicar sulfato de cobre simple ni justifica preparaciones caseras. |
| Sulfato tribásico de cobre | Es una forma de sulfato básico de cobre. No se intercambia directamente con sulfato de cobre pentahidratado ni con caldo bordelés: hay que comparar el producto y su uso autorizado. |
Esta tabla identifica las formas químicas; no las ordena de mejor a peor. Más abajo encontrarás cuándo valorar cada una y qué precauciones revisar según el cultivo.
Estas formas figuran en la documentación de los compuestos de cobre del MAPA. La existencia de una sustancia no autoriza cualquier producto o uso. También hay formulados combinados: el registro recoge, por ejemplo, oxicloruro e hidróxido cúprico en un mismo WG. Es un ejemplo de composición, no una recomendación comercial.
Además de la forma química, cambian el contenido de cobre metal, el tamaño y distribución de partículas, los coformulantes y el tipo de preparado. WP significa polvo mojable y WG, granulado dispersable; ninguno equivale a «polvo soluble». La documentación de Michigan State University explica estas diferencias físicas y químicas. Sus productos y etiquetas estadounidenses no son autorizaciones españolas.
No hay un cobre mejor para todos los casos. Ni «más soluble» implica siempre más eficacia, ni «menos soluble» garantiza más duración. Las comparaciones requieren condiciones y productos concretos.
Como antecedente en esta web, puedes consultar la entrada Tipos de cobres agrícolas. Es un contenido histórico: sus comparaciones generales, dosis y plazos no deben tomarse como recomendación vigente; comprueba siempre la etiqueta actual del producto.
Formulados de cobre: resumen gráfico de Profit IA

La captura distingue «denominación común» y «producto con registro». Sus cinco grupos destacados suman 58 registros para oxicloruro al 50 % WP, 28 para sulfato cuprocálcico al 20 % WP, 27 para oxicloruro al 38 % SC, 25 para oxicloruro al 70 % SC y 19 para hidróxido al 50 % WP; muestra otros 180 en el resto. Las riquezas están expresadas en Cu y deben leerse con su base p/p o p/v. Los grupos FRAC combinados indican mezclas, no nuevas clasificaciones del cobre solo. Para seleccionar un producto, comprueba su ficha individual vigente en el MAPA.
Cuándo puede convenir cada forma de cobre
La elección puede orientarse por el objetivo del tratamiento, el tipo de depósito y la sensibilidad del cultivo. La siguiente tabla es una ayuda para comparar productos autorizados, no una receta de tratamiento ni una clasificación universal de eficacia.
| Tipo | Cuándo valorarlo y qué precaución tener |
|---|---|
| Hidróxido de cobre | Cuándo valorarlo: cuando interesa una disponibilidad inicial relativamente rápida de iones de cobre para una protección preventiva, y el producto está autorizado para esa fase. Atención: no significa acción curativa ni menor riesgo de quemado. Revisa el pH, la sensibilidad del tejido y las condiciones de la etiqueta. |
| Oxicloruro de cobre | Cuándo valorarlo: cuando se busca un depósito protector con liberación más gradual, contrastando la retención y el comportamiento del formulado concreto. Atención: no garantiza siempre mayor duración que un hidróxido ni permite ampliar el intervalo autorizado entre aplicaciones. |
| Óxido cuproso | Cuándo valorarlo: si un producto de elevada riqueza en cobre y su presentación WG encajan con el equipo, la cobertura necesaria y el uso autorizado. Atención: menos kilogramos de formulado no equivalen necesariamente a menos cobre metal. La riqueza alta no demuestra una eficacia superior. |
| Caldo bordelés | Cuándo valorarlo: en programas preventivos que priorizan la retención del depósito, especialmente sobre madera en reposo, si el cultivo y el momento figuran en la etiqueta. Atención: no traslades ese criterio a brotes tiernos, flores o frutos sensibles. Utiliza un producto autorizado; no una preparación casera. |
| Sulfato tribásico de cobre | Cuándo valorarlo: como alternativa de cobre fijo cuando la formulación disponible, por ejemplo SC, facilita la dosificación y ofrece datos de cobertura adecuados al programa. Atención: comprueba el contenido expresado en Cu y la agitación necesaria. No se intercambia por sulfato de cobre simple ni por caldo bordelés. |
La comparación entre liberación inicial del hidróxido y liberación más gradual del oxicloruro se describe en la guía de Cornell sobre fitotoxicidad del cobre. Es una tendencia útil, no una garantía para todos los tamaños de partícula y coformulantes. Como ejemplos de presentación, la ficha técnica del fabricante de un óxido cuproso WG y la documentación de un sulfato tribásico SC ilustran que riqueza y tipo de formulación son datos distintos. Estos ejemplos no sustituyen comprobar su registro vigente ni implican preferencia comercial.
Recomendaciones orientativas por cultivo
Primero, el uso autorizado; después, la forma de cobre. Los problemas indicados son contextos agronómicos que requieren diagnóstico. La tabla no afirma que las cinco formas estén autorizadas para todos los cultivos ni que todos los productos de una misma forma compartan usos.
| Cultivo | Orientación práctica y precaución principal |
|---|---|
| Olivo | Repilo: planifica la protección según riesgo de infección y humedad, antes de que se establezcan nuevas infecciones. Compara oxicloruros u otros cúpricos autorizados por cobertura, retención y aporte de Cu, sin dar por ganador a una sal. Tuberculosis: la protección tras poda o recolección con heridas puede formar parte del programa si la etiqueta recoge ese uso. No elimina los tumores ya formados. |
| Vid | Mildiú: decide según avisos, riesgo y crecimiento. Hidróxidos, oxicloruros y otras formas pueden tener productos con usos específicos; compara la cobertura y las limitaciones de cada registro. Precaución: no esperes a ver daños para atribuir al cobre una acción curativa. Comprueba fase fenológica, número máximo de aplicaciones y plazo de seguridad; no copies un calendario de otra zona. |
| Cítricos | Aguado: donde exista ese riesgo y el uso esté autorizado, prioriza la protección preventiva de las zonas susceptibles a salpicaduras, junto con las medidas de manejo del suelo y del agua. Precaución: un uso sobre frutos no autoriza automáticamente tratar cuello, tronco o raíces. Compara tolerancia del fruto, cobertura y etiqueta antes de elegir hidróxido, oxicloruro u otra forma. |
| Frutales de hueso | Abolladura, cribado o determinadas bacteriosis: valora las ventanas de caída de hoja o reposo que permita la etiqueta. En ese contexto pueden compararse caldo bordelés y otros cobres fijos autorizados. Precaución: melocotonero, nectarino y otros frutales pueden ser sensibles con tejido verde. No prolongues un tratamiento de reposo a brotación o floración sin autorización expresa para esa fase. |
| Manzano y peral | Usos preventivos autorizados: revisa especialmente las ventanas de reposo o previas a brotación y la tolerancia varietal al comparar formulados. Precaución: flores y frutos jóvenes pueden sufrir daños o russeting. Un formulado con menos Cu por unidad no es automáticamente seguro ni implica que pueda aplicarse durante toda la campaña. |
| Tomate y patata | Mildiú y, cuando corresponda al cultivo y agente, bacteriosis: selecciona un cúprico con ese uso concreto y organiza la protección según el riesgo. Valora cobertura y tolerancia antes que un porcentaje alto. Precaución: no intercambies las condiciones de tomate y patata, ni aire libre e invernadero. Con enfermedad establecida, revisa la estrategia completa con asesoramiento; no aumentes el cobre por tu cuenta. |
La orientación del olivo se apoya en documentación de IFAPA sobre repilo y de RAIF sobre tuberculosis. Para vid, INTIA muestra la diversidad de formulados y condiciones; sus tablas históricas no deben usarse como registro actualizado de dosis. Las precauciones en reposo y sobre frutos se describen también en NC State Extension y UC IPM para peral, sin trasladar sus autorizaciones extranjeras a España.
Como comprobación adicional, una ficha consultada del MAPA para un oxicloruro de cobre advierte de la fitotoxicidad en algunas variedades y en condiciones frías y húmedas. Esa advertencia confirma por qué no basta con recomendar «oxicloruro para todos los frutales». Consulta siempre la ficha del producto que realmente vas a emplear.
Regla práctica: para respuesta preventiva inicial, compara hidróxidos; para un depósito de liberación más gradual, compara oxicloruros; para otras necesidades de riqueza, manejo y retención, valora óxidos, sulfatos tribásicos o caldo bordelés. En todos los casos decide por producto autorizado, fase y datos del formulado. Si el cultivo es sensible o ya hay infección, la respuesta puede ser cambiar de estrategia, no cambiar de sal ni añadir más cobre.
4. Cobertura, lluvia y crecimiento: cuánto dura la protección
La protección no tiene una duración fija universal. El crecimiento incorpora superficie nueva y la lluvia puede modificar los depósitos. Un estudio recogido por el Grupo de Trabajo de Experimentación en Viticultura y Enología, publicado por el MAPA, comparó formulados y lavado por precipitación: sus resultados dependen del ensayo y no justifican asignar a todas las formulaciones un mismo número de días de persistencia.
Antes de decidir una intervención, conviene ordenar estas preguntas:
- ¿Está identificado el problema y existe un uso autorizado?
- ¿Qué órgano y fase del cultivo deben protegerse?
- ¿La aplicación puede cubrir esa superficie con el equipo disponible?
- ¿Qué permiten la etiqueta, el historial de tratamientos y las condiciones previstas?
No todas las enfermedades tienen el mismo ciclo. Para evitar confusiones de diagnóstico, consulta las diferencias entre oomicetos y ascomicetos. Esa distinción tampoco permite asumir que un mismo cúprico controla cualquier organismo de ambos grupos.
5. Fitotoxicidad, pH y mezclas: precauciones del cultivo
El cobre también puede dañar tejidos vegetales. La sensibilidad varía con el cultivo, la variedad, la fase, las condiciones ambientales y la formulación. El programa UC IPM de la Universidad de California diferencia el caldo bordelés de otras formulaciones y advierte de sus diferencias de manejo y fitotoxicidad. No se debe transformar una descripción histórica en una receta de preparación doméstica.
El pH y los componentes de una mezcla pueden cambiar la disponibilidad de iones de cobre. Tampoco debe afirmarse que reducir el tamaño de partícula elimina el riesgo: una mayor actividad puede acompañarse de mayor potencial de daño, como explica Michigan State University. No acidifiques ni combines productos siguiendo una regla general de internet.
Comprueba restricciones de mezcla y de proximidad entre tratamientos en las etiquetas. Una prueba de compatibilidad física no demuestra que una combinación sea legal, eficaz o segura para la planta. Ante síntomas tras tratar, revisa también el historial, el ambiente y el estado del cultivo: UC IPM explica que la fitotoxicidad puede confundirse con otros daños.
Las restricciones sobre tejidos jóvenes, floración o fruto son específicas del producto y uso. No existe un plazo de seguridad único para «el cobre».
6. Resistencia, acumulación en suelo y organismos no objetivo
La acción multisitio no significa «imposible que exista resistencia». Se han estudiado mecanismos de resistencia al cobre en bacterias fitopatógenas: un trabajo de 2024 identificó un sistema cop en una cepa de Xanthomonas campestris pv. campestris. Ese hallazgo no diagnostica la población de una explotación española, pero impide presentar el cobre como una solución infalible.
Ante un control insuficiente, revisa identificación, cobertura, momento, ambiente y sensibilidad del patógeno con asesoramiento. No aumentes la dosis por tu cuenta ni confundas cambiar de sal de cobre con cambiar de grupo FRAC.
El cobre es un elemento y no se degrada como un compuesto orgánico. Puede cambiar de forma y disponibilidad, quedar retenido en el suelo o desplazarse con agua y partículas. El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea documenta su distribución y acumulación en suelos agrícolas.
Reduce las pérdidas por deriva y escorrentía, respeta las medidas de protección del agua y registra los aportes de cobre. El balance agronómico debe considerar las distintas fuentes; no debe asumirse, por ello, que todas se contabilicen de idéntica forma en cada obligación legal. Los organismos auxiliares y microorganismos usados en control biológico también requieren comprobar compatibilidad, no darla por supuesta.
7. Situación UE y España: cobre metal, etiqueta y resumen práctico
Revisión documental: 20 de octubre de 2026. El Reglamento de Ejecución (UE) 2025/1489 prorrogó el período de aprobación de los compuestos de cobre hasta el 30 de junio de 2029. Se trata de una prórroga del período de aprobación, no de una autorización general de todos los productos hasta esa fecha.
El marco de aprobación recoge un máximo total de 28 kg de cobre por hectárea en un período de siete años. Su promedio aritmético es 4 kg/ha/año, pero no permite deducir una dosis anual o de tratamiento para cualquier producto. La autorización puede establecer límites y condiciones más restrictivos. Deben respetarse todos los que correspondan.
Cómo interpretar el cobre metal sin convertirlo en una dosis
La riqueza expresada en Cu permite calcular el aporte del elemento. Ejemplo exclusivamente contable: 2 kg de un producto hipotético con 50 % p/p expresado en Cu contienen 1 kg de Cu. Es una identidad de unidades, no una recomendación de aplicación ni la equivalencia de eficacia de dos formulados. Si la declaración está en g/L, se multiplica esa concentración por el volumen de producto; si está en porcentaje en masa y se mide en litros, hace falta conocer la densidad.
Cálculo de dosis para cobres y aporte de cobre metal
Introduce la dosis de la etiqueta para tu cultivo y uso y la riqueza expresada en cobre metal (Cu). La calculadora convierte unidades y cantidades: no elige una dosis ni confirma que el tratamiento esté autorizado.
Producto por depósito completo
0
0
Producto total para la parcela
0
0
Aporte de cobre metal
0
0
0
Dosis equivalente de producto
0
0
El porcentaje tratado reduce los totales, no el producto por depósito completo. Si solo tratas el 33 % de la parcela, necesitas menos caldo y producto en total, pero cada depósito completo mantiene la misma concentración. El último depósito parcial lleva producto proporcional a su volumen final.
El caldo es la mezcla final, producto incluido, no los litros de agua que se añaden. No se calculan mezclas de productos. Comprueba también los límites de producto por hectárea cuando la etiqueta da una concentración por 100 L. El aporte de Cu corresponde a esta aplicación: no incluye tratamientos anteriores ni valida límites anuales, acumulados, autorizaciones o seguridad del cultivo.
Activa JavaScript para usar la calculadora. Cálculo manual: producto por depósito = dosis por hectárea × litros del depósito ÷ litros de caldo por hectárea. Cu aportado = cantidad de producto × riqueza en Cu, con unidades compatibles. El porcentaje tratado solo reduce la superficie y los totales.
| Documento o dato | Qué no debe confundirse |
|---|---|
| Aprobación europea | No sustituye la autorización de un producto en España. |
| Registro y etiqueta MAPA | La misma sustancia no implica los mismos cultivos, dosis, aplicaciones o plazos. |
| Cobre metal declarado | No equivale al peso total del formulado ni a una medida directa de eficacia. |
| Producción ecológica | Una sustancia contemplada en la normativa no autoriza automáticamente todos sus productos y usos. |
| Historial de la parcela | El límite de un tratamiento no reemplaza los límites acumulados que sean aplicables. |
En producción ecológica deben comprobarse además las listas y condiciones vigentes del Reglamento (UE) 2021/1165 y sus modificaciones, junto con los requisitos de la certificación. Para residuos, la UE modificó límites en determinados productos mediante el Reglamento (UE) 2026/840. Un límite máximo de residuos tampoco es una dosis autorizada.
Preguntas frecuentes sobre el cobre en agricultura
¿Es mejor el oxicloruro o el hidróxido de cobre?
No hay una respuesta universal. Deben compararse los productos autorizados para el problema concreto, sus formulaciones y restricciones, no solo el nombre de la sal.
¿El cobre es sistémico?
Los cúpricos convencionales se emplean como protectores de contacto. La absorción nutricional del cobre no convierte ese depósito protector en un tratamiento sistémico curativo.
¿Cuánto cobre se pone en una mochila?
No puede determinarse sin producto, cultivo, uso, dosis de etiqueta y calibración. El volumen del depósito, por sí solo, no basta.
¿Se puede utilizar cualquier cobre en agricultura ecológica?
No. Hay que comprobar el producto, su autorización fitosanitaria, las condiciones de producción ecológica y la certificación aplicable.
¿Un cobre al 50 % controla más que uno al 35 %?
El porcentaje describe una riqueza declarada, no demuestra por sí solo mayor eficacia. No justifica intercambiar dosis entre productos.
En resumen: el uso del cobre en agricultura exige identificar primero la necesidad, distinguir nutrición de protección y seleccionar únicamente un uso autorizado. Una buena decisión considera formulación, cobertura, sensibilidad del cultivo, historial de cobre y protección del entorno.
Fuentes y alcance: se han enlazado documentos del MAPA, BOE/Unión Europea, FRAC, JRC, universidades y una investigación primaria. Las fuentes extranjeras se usan para conceptos agronómicos, nunca para trasladar sus autorizaciones a España. La infografía resume este contenido y no añade usos o dosis. Esta revisión documental no sustituye comprobar la etiqueta antes de cada tratamiento.