Las partes de la planta. El fruto y su clasificación
Origen del fruto
Estructura del fruto
Al madurar, las paredes del ovario se desarrollan y forman el pericarpio, constituido por tres capas:
Clasificación de los frutos
Para la adecuada clasificación de los frutos hay que tener en cuenta muchas características. No obstante, es posible tener una buena aproximación a los distintos tipos de frutos observando: el número de carpelos, la consistencia y la dehiscencia.
Número de carpelos que forman el fruto
Los frutos que derivan de una flor con un solo carpelo, monocarpelar, se denominan monocárpicos (ej. ciruela, aceituna, aguacate).
Si por el contrario derivan de una flor con ovario pluricarpelar, tenemos dos posibilidades:
1. Que los carpelos estén unidos, formando un único ovario: frutos policárpicos (ej. manzana, naranja, kiwi).
2. Que los carpelos estén separados entre sí: frutos múltiples (ej. mora, fresa).
Hasta aquí siempre hablamos de frutos originados de una única flor. En algunos casos, las plantas tienen flores dispuestas unas muy cerca de las otras. Este conjunto se denomina inflorescencia. El ovario dentro de cada flor dará un fruto unido al eje central, por lo que a todo el conjunto se lo conoce como infrutescencia (ej. higo, piña).
Consistencia del fruto
Hay frutos cuyos pericarpios se mantienen delgados; a estos frutos se los llama secos. En cambio, hay otros frutos cuyos pericarpios acumulan sustancias alimenticias; a estos se los denomina carnosos.
Dehiscencia del fruto
Hay algunos frutos que al madurar permanecen cerrados y sus semillas quedan en el interior; estos son los frutos indehiscentes. En estos casos, para que las semillas se liberen y alcancen la tierra para germinar, el fruto debe caer al suelo y pudrirse o ser ingerido por un animal.
Otros frutos se abren espontáneamente y expulsan las semillas al madurar: son los frutos dehiscentes. Esta dehiscencia puede ser longitudinal, transversal o poricida. La dispersión de las semillas depende de la distancia a la que fueron expulsadas y de factores como el viento y el agua.
Los frutos se clasifican utilizando el conjunto de atributos que acabamos de mencionar: número de carpelos, consistencia y dehiscencia.















