Clareta en citricos o creasing
Esta alteración, es conocida en todos los almacenes y se asocia directamente a factores genéticos, de las diferentes variedades, y a fruta madura en el árbol, hay otras causas que vamos a comentar.
Se caracteriza esta fisiopatía, por la aparición de grietas en el albedo, irregulares y en cualquier posición el fruto, creando una especie de islotes de albedo sin afectar.
Estas grietas internas, se corresponden en el exterior, con depresiones del flavedo, más o menos pronunciadas, en función de la madurez del fruto, ya que la clareta, se origina en las primeras fases de crecimiento del fruto; aunque se detecta durante la maduración.
Las variedades más sensibles son: Navelinas, W. Navel, Valencias, Clementinas y Fortune.
La causa de esta fisiopatía, se asocia a diferentes problemas culturales y uno de ellos es nutricional; fertilizaciones crecientes de nitrógeno y fósforo y bajas en potasio incrementan su incidencia.
Una forma de reducir esta alteración, es la aplicación de ácido giberélico, a dosis de 10-20 ppm y cuando los frutos tienen entre 30-50 mm de diámetro o a mediados de diciembre. La adición de fosfato amónico en las aplicaciones de ácido giberélico reduce, hasta casi anular, el problema de la clareta.
Para analizar defectos de calidad por lote, zona o campaña, puedes revisar los servicios de inteligencia agrícola.



