Historia de la ilegalizacion del Cannabis

HISTORIA DE LA ILEGALIZACION DEL

Publicado en parte en https://www.dinafem.org, replico y amplío este post por su calidad y documentación que explican los orígenes e historia de la ilegalización del Cannabis.

En este extenso articulo, se analiza cronológicamente los hechos históricos que llevaron a la prohibición de todas las variedades de cannabis y los principales actores que tomaron parte en este proceso; la ilegalización del cannabis se desarrolló prácticamente en su totalidad en los Estados Unidos, para mas tarde, aprovechando su situación hegemonía en el mundo, arrastrar a todos los demás países, llevándonos a la situación actual.

Mucha gente tiene la falsa creencia de que el cannabis fue ilegalizado tras algún tipo de proceso llevado a cabo por científicos, médicos y gobernantes; el objetivo de estos, seria el de proteger al publico general de una peligrosa y dañina droga.

Los hechos hablan  una historia totalmente diferente. Aquellos que decidieron el destino legal de esta planta, jamas tuvieron acceso a información realmente objetiva y científica, sino que fueron engañados con información mal intencionadamente intoxicada proporcionada por grupos económicos de poder, que tenían oscuros intereses en la ilegalizacion del cannabis.

Como veremos, la historia de la prohibición del cannabis esta llena de racismo, miedo, preservación de los beneficios económicos de grandes compañías, periodismo sensacionalista, legisladores ignorantes, incompetentes y/o corruptos y intereses personales de hacer carrera por parte de algunos individuos.

ANTECEDENTES

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Video de “Documentos TV” emitido en la 2 de TVE, llamado “Cannabis una planta entre el bien y el mal”

Durante gran parte de la historia humana, el cannabis ha sido totalmente legal; hay usos del cannabis datados en 7.000 A.C y era legal cuando Ronald Reagan era un chiquillo sin ir mas lejos. A lo largo de la historia el cannabis ha tenido multitud de aplicaciones, como comida, cuerda, fibra.

En este documental sobre el Cannabis que hace un repaso de esta planta por toda la historia desde su descubrimiento hasta nuestro días, se trata de un documental muy interesante, ya que no se centra sobre el uso lúdico de esta planta si no que nos cuenta toda su historia, desde cómo la descubrieron y los múltiples usos que se le ha dado, hasta el punto de vista cultural y demás, llegando a la conclusión de que, al fin y al cabo, es un negocio.

Utilizado por los chinos en la más remota antigüedad para la alimentación y la fabricación de redes y tejidos, hay referencias de que unos tres mil años antes de Cristo aplicaban hojas de cáñamo sobre las heridas para curarlas. Y ya en nuestra era, el emperador romano Galieno, en el siglo III, recomendaba a los soldados el consumo del cáñamo porque provocaba bienestar e hilaridad.

“Una planta entre el bien y el mal” recoge cómo el papa Inocencio VIII declara sacrílego el consumo de cannabis en 1484. Pero además, los monjes copistas de los monasterios medievales han escrito en papel de cáñamo a la luz de lámparas que funcionan con aceite de esta planta y Gutenberg imprimió la primera Biblia en papel de cáñamo.

Hay controversias sobre si el cannabis era nativo de América, o lo trajeron los inmigrantes europeos. El explorador francés Jaques Cartier menciono entre 1535 y 1541, que vio cáñamo creciendo en Canadá pero diferente al cáñamo francés. Hay evidencias mas solidas sobre el uso de cannabis por indios nativos, siendo proporcionada por el arqueólogo Hill Fitz Gerald; este descubrió pipas antiguas de unos 500 años en Morriston (Ontario). Las pipas revelaron haber contenido tabaco y cannabis.

Rehabilitado gracias a sus virtudes curativas, el cannabis hace su entrada en escena en la Europa del siglo XIX, amante de las costumbres orientales, con el “Club de los Haschichins”. El cannabis comienza a ser llamado en México y con este nombre se extiende por Estados Unidos, de la mano del jazz, el blues, el reggae y el rock and roll.

Hoy, cuatro décadas después de que el movimiento hippy proclamara una cultura pacifista y alternativa con sabor a marihuana, la comunidad científica sigue sin ponerse de acuerdo sobre los efectos beneficiosos del cannabis. Hasta ahora, donde mejores resultados se han obtenido es como tratamiento complementario en el cáncer.

Se han encontrado cientos de pipas de arcilla,algunas con restos de cannabis, en la zona de los grandes lagos y el valle del Mississippi. Según el historiador Bennet, los guerreros MOHAWK de alrededor de Oka (Quebec), realizaban alguna de sus ceremonias con cuerdas de cañamo.

JamesTown Colony, Virginia, es el lugar donde se redactó la primera ley relativa al cannabis en 1611; era una ley que obligaba a todos los granjeros a cultivar cáñamo. Hubo otras muchas leyes de este tipo en los siguientes 200 años,(en Virginia entre 1763 y 1767 periodo de escasez, se podía encarcelar a los infractores), siendo el CANNABIS totalmente legal; incluso, se podía pagar los impuestos con cáñamo. El cáñamo era un producto tan necesario, que el gobierno siguió este camino para estimular el cultivo. El censo de 1850, contabilizo 8327 plantaciones de cáñamo (granjas con un mínimo de 2.000 acres).

LA CONEXIÓN MEJICANA

Los mejicanos trajeron con ellos la costumbre de fumar cannabis (MARIHUANA), y este parece el motivo por el que California aplico su primera ley prohibicionista, ilegalizando “preparaciones de marihuana o hierba loca”.

Otros estados se sumaron rápidamente a esta fiebre ilegalizadora, incluyendo Wyoming (1915), Texas (1919), Iowa ( 1923), Nevada (1923), Oregon (1923), Washington (1923), Arkansas (1923) y Nebraska (1927).Estas leyes, estuvieron principalmente redactadas con la poblacion mejicano-americana en mente. Cuando Montana ilegalizó el cannabis en 1927 el periodico Butte Montana Standard, reprodujo el comentario de un legislador:

“Cuando uno de estos jornaleros toma un poco de esto… se cree que acaba de ser elegido presidente de Mexico, por lo que empieza a ejecutar a todos sus enemigos políticos”.

En Texas un senador afirmo: “Todos los mejicanos están locos,y es esta hierba lo que los vuelve locos”.

JAZZ Y ASESINOS

Latinoamericanos y músicos afroamericanos de Jazz, fueron señalados como la causa del “problema” en los estados del este; el cannabis y el Jazz viajaron de la mano desde Nueva Orleans a Chicago y luego a Harlem, donde el cannabis se convirtió en una parte indispensable de la escena musical, siendo incluso mencionada con palabras en argot ( muggles,reefer…), en los hits musicales de la epoca: “Muggles” de Louis Armstrong, “That Funny Reefer Man” de Cab Calloway y “Viper’s Drag” de Fats Waller, son 3 de las mas conocidas.

Otra vez, el cannabis sirvió como excusa para airear sentimientos claramente racistas, como podemos observar en la editorial de un periódico de 1934:

“La marihuana da valor a los negros para mirar a los blancos a la cara y mas de lo permisible a las mujeres (blancas)”; 2 rumores diseñados para crear miedo empezaron a propagarse:

Por un lado, que mejicanos, afroamericanos y otros extranjeros estaban engañando a niños blancos con cannabis, para aprovecharse de ellos. Por otro lado, la historia de los “hashisiens”; desde tiempos de Marco Polo se conocían relatos de estos asesinos profesionales, a los que se suministraba grandes cantidades de HASHIS para ser llevados a unos exóticos jardines, con todo tipo de lujos, como botón de muestra del paraíso que les esperaba si completaban su misión asesina con éxito.

Para 1930, la historia había sido distorsionada; en 1931 el Doctor A.E. Fossier escribía en la revista medica de Nueva Orleans : “Bajo la influencia del HASHIS, estos fanáticos, buscaban a sus victimas y masacraban inmisericordemente a cualquiera que se pusiera en su camino”.

En un breve periodo de tiempo se empezo a relacionar el cannabis con conductas violentas.

LEY SECA Y PLANTEAMIENTO FEDERAL DE PROHIBICIÓN DE DROGAS

Durante este periodo,los Estados Unidos estaban bajo la Ley Seca que abarco los años que van de 1919 a 1933. La prohibición del alcohol fue un tema muy debatido y discutido a todos los niveles, mientras que las leyes relativas a las drogas fueron aprobadas sin ningún tipo de debate y el total desconocimiento del publico en general. La prohibición del alcohol fue llevada adelante mediante una enmienda a la constitución.

El Acta Harrison (Harrison Act 1914), había fijado penalizaciones de impuestos federales para opiaceos y cocaína. El planteamiento general es importante; en aquella época se consideraba que el Gobierno Federal no tenia la competencia constitucional de ilegalizar el alcohol o las drogas. Es por esto que la prohibición del alcohol requirió de una enmienda constitucional. El poder judicial utilizo la décima enmienda para bloquear los intentos del congreso de regular cuestiones locales, considerándose que la regulación de la practica medica estaba por encima de las competencias del congreso.

Siendo imposible ilegalizar las drogas a nivel federal, se tomo la decisión de utilizar los impuestos federales para restringir su uso. Con el Acta Harrison, se impusieron impuestos sobre el uso legal de cocaína y opiaceos, supuestamente para recaudar fondos que el Gobierno Federal necesitaba. Los que infringían la ley, se las tenían que ver con el Departamento del Tesoro. 1930 marcó la creación de una nueva división del Departamento del Tesoro, el FBN (Federal Bureau of Narcotics/ Oficina Federal de Narcóticos). La persona elegida para dirigir esta oficina fue Harry J. Anslinger; esto supuso el comienzo de la guerra total contra el cannabis.

HARRY J. ANSLINGER

Anslinger era una persona ambiciosa y intuyó las grandes posibilidades de hacer carrera que suponía el FBN; se dio cuenta de que la cocaína y los opiaceos no eran suficientes para sus intereses y con campañas sensacionalistas, fijo como objetivo la ilegalizacion del cannabis. Algunas de las perlas que nos dejo para la posteridad :

“Hay unos 100.000 fumadores de marihuana en los Estados Unidos y la mayoría son negros, hispanos, filipinos y artistas. Su música satánica, el Jazz y Swing, es resultado de su consumo de marihuana . La marihuana hace que las mujeres blancas busquen relaciones sexuales con negros, artistas y cualquier otro”.

“La razón primaria para prohibir la marihuana es su efecto en las razas degeneradas”.

“La marihuana es una droga adictiva que produce en sus usuarios locura, criminalidad y muerte”.

“La marihuana hace que los oscuros crean que son tan buenos como los blancos”.

“La marihuana lleva al paficismo y el lavado de cerebro comunista”.

“Si fumas un porro, es probable que mates a tu hermano”.

PERIODISMO SENSACIONALISTA

Harry J.Anslinger consiguió la estimable y poderosa ayuda de William Randolf Hearst,( en quien esta basado el personaje principal de la famosa película de Orson Welles “Ciudadano Kane”). Este, dueño de un emporio económico que incluía una gran cadena de periódicos, tenia poderosos motivos para apoyar la prohibición del cannabis, por lo que utilizo sus periódicos como altavoz de las tesis mas amarillistas, creando lo que hoy se conoce como “alarma social”.

Hearst odiaba a los mejicanos principalmente por perjuicios racistas y porque había perdido 800.000 acres de superficie boscosa a manos de Pancho Villa.

Sus fuertes inversiones en el sector maderero con el fin de producir papel para sus periódicos, convertían al papel de cáñamo en una alternativa realmente peligrosa para sus intereses. Por ultimo,la publicación de artículos sensacionalistas narrando fabulas de mejicanos enloquecidos por una diabólica hierba, vendía periódicos y le reportaban pingues beneficios. Algunas perlas periodísticas del San Francisco Examiner:

“Esta llegando por toneladas a este país, el mordaz y terrible veneno, que ademas de aniquilar y desgarrar el cuerpo, destruye el mismo corazón y alma de todo ser humano convertido en su esclavo. La marihuana es la vía mas rápida al sanatorio. Fume usted cigarrillos de marihuana durante un mes y lo que una vez era su cerebro, no sera mas que un almacén de horribles espectros”.

“El HASHIS convierte al mas apacible y educado de los hombres, en un asesino que mata por el placer de hacerlo”.

En otro periódico de tirada nacional:

“Los consumidores de marihuana están estimulados tan pronto como inhalan la droga, siendo capaces de HACER CUALQUIER COSA. La mayoría de los delitos violentos cometidos, especialmente en zonas rurales, tienen como autores a usuarios de esta droga”.

Sobre esta misma época se realizaron varias peliculas que tiraban del mismo hilo argumental; destacaremos entre otras “Reefer Madness” (1936) y Assasin of Youth (1937).

A este dúo se unieron la compañía química Dupont, compañías farmacéuticas y la industria del tabaco, cada una con sus propios intereses económicos privados.

Dupont ha patentado y registrado entre otros:

El Neopreno (1930), Nylon (1935), Teflón (1937), Mylar (1952), Licra (1959), Kevlar (1970) … principalmente obtenidas del petroleo; en el periodo que va de 1914 a 1957, esta compañía también tenia intereses en la industria del automóvil, con un asiento reservado el el consejo de administración de General Motors. Cabe citar que Dupont fue uno de los principales proveedores del ejercito americano en la I y II Guerra Mundial (podríamos compararla con Halliburton o una corporación de este tipo). La corporación, también colaboro en el Proyecto Manhattan, proyecto científico desarrollado por los Estados Unidos, con ayuda parcial de Canadá y el Reino Unido durante la II Guerra Mundial, para fabricar la primera bomba atómica.

Con estos datos en la mano, es sencillo comprender que no estaban muy interesados en desarrollar las potencialidades del cannabis, especialmente como fuente limpia y renovable de fibra natural resistente y duradera que seria una seria competidora para sus fibras sintéticas petroleoquímicas.

Por otro lado,las farmacéuticas nunca estandarizaron ni identificaron la dosificación del cannabis para uso medicinal; es probable, que siendo el cannabis una planta fácilmente cultivable por uno mismo, se percataran de que no había gran provecho económico que sacar de esta medicina. A la misma conclusión llego la industria del tabaco; por un lado se percataron de que los consumidores de cannabis, consumían menos tabaco que los no consumidores. Por el otro, al igual que las farmacéuticas, vieron que monopolizar la producción y venta de cannabis era bastante difícil, por no decir imposible.

El cannabis se enfrentaba a muchos y poderosos enemigos.

MARIHUANA TAX ACT 1937

Toda esta conjunción de elementos, creo el escenario ideal, para que después de 2 años de planificación secreta, Anslinger presentara su proyecto de ley ante un comité del Congreso; el plan fue presentado completado con un voluminoso álbum de recortes, principalmente editoriales sensacionalistas publicadas por los periódicos de Hearst, historias de locos asesinos armados con hachas bajo los efectos del cannabis, salpimentados con el ya prevalente racismo.

El proceso de audiencias ante el comité del Congreso fue remarcablemente corto; la única piedra en el zapato de Anslinger y sus aliados, fue la aparición del Doctor William C. Woodward, consejero legislativo de la A.M.A (American Medical Association / Asociacion Medica Americana).

Woodward comenzó criticando duramente a Anslinger y su oficina, por distorsionar pronunciamientos previos de la A.M.A, no relacionados de ninguna manera con el cannabis, intentando que parecieran un apoyo implícito de la A.M.A a las posiciones de Anslinger.

También reprendió al legilativo y al FBN, el hecho de que usaran el termino marihuana en la redacción del texto, omitiendo los términos cáñamo o cannabis. La mayoría de la población identificaba la palabra marihuana con “mejicanos fumando una droga”, todavía no la relacionaban con la planta de cáñamo/cannabis.

Woodward continuo, afirmando que la A.M.A se oponía a esta legislación, cuestionó el planteamiento de las audiencias, no quedándose muy lejos de acusar claramente al comité y Anslinger de conducta inapropiada. Vino a decir:

“Si los periódicos hablan tan intensamente de la adicción a un narcótico, probablemente alguna base habrá para ello”. El mismo estaba parcialmente influenciado por toda la campaña mediática desplegada…

“De todas maneras, me ha sorprendido que los hechos en los que estas afirmaciones están basadas, no están apoyadas con evidencias claras y competentes. Se nos presentan informaciones periodísticas que hablan de la adicción a la MARIHUANA; se nos dice que el consumo de MARIHUANA provoca crimen.

Pero sin embargo, no tenemos ningún informe de la Oficina de Prisiones acerca del numero de presos adictos a la marihuana; una investigación rigurosa demuestra que la Oficina de Prisiones no tiene ninguna evidencia de que esto sea cierto a día de hoy.

Se nos ha dicho que los niños en edad escolar son grandes usuarios de cigarrillos de marihuana . Nadie de la Oficina de Infancia ha sido citado para declarar ante esta comisión sobre el grado del problema entre los niños.

Investigaciones de la Oficina de la Infancia demuestran que no han tenido ocasión de investigar este problema y que no saben particularmente nada acerca de esta problemática.

Investigaciones de la Oficina de Educación  y si hubiera un habito extendido deberían de saber algo a ciencia cierta, indican que no hay ningún indicio ni poseen ninguna información que indiquen que esto sea cierto.

Ademas, en el mismo Departamento del Tesoro esta el Servicio Publico de Salud con su División de Higiene Mental.

La División de Higiene Mental era en primer lugar, la División de Narcóticos; fue renombrada como División de Higiene Mental creo que hacia 1930. Esta oficina en particular, tiene el control en estos momentos de las Granjas Narcóticas (Narcotics Farms), que se crearon alrededor de 1929-1930 y entraron en funcionamiento algunos años mas tarde.

Nadie de esa oficina ha sido citado a declarar ante este comité. Una investigación extraoficial realizada por mi mismo, indica que no hay constancia de la existencia de ningún interno encarcelado por adicción a la marihuana.

La Oficina del Servicio Publico de Salud tiene una división de farmacología. Si ustedes desean información veraz y científica acerca de la farmacología del cannabis, este es el lugar donde deben ustedes de dirigirse y no dejarse llevar por informaciones periodísticas sin ninguna evidencia clara y objetiva”.

Ante esto, los miembros del comité pasaron a atacar al Doctor Woodward, cuestionando sus motivos para oponerse a la legislación; incluso el presidente, se unió a ellos:

PRESIDENTE DEL COMITÉ:

“Si usted desea aconsejarnos acerca de la legislación, debería de venir aquí con propuestas constructivas, en vez de criticismo y poniendo obstáculos en el camino de algo que el Gobierno Federal esta intentando hacer; no solo tiene el Gobierno una intención desinteresada, sino una gran responsabilidad”.

DOCTOR WOODWARD:

“Nos resulta incompresible Señor Presidente, como este proyecto de ley ha sido preparado durante 2 años, en el mas absoluto sigilo,sin la mas mínima consulta a la profesión que esta dirigida”.?

Después de algún alboroto…

PRESIDENTE DEL COMITÉ:

“Me gustaría citar una editorial recientemente publicada en el Washington Times:

Los cigarrillos de marihuana son una de las drogas mas insidiosas, básicamente por la errónea percepción de la gente de no reconocer su gran peligro.

La nación esta totalmente indefensa, sin una ley federal para tratar y combatir el problema; el resultado es trágico.

Los niños son la presa de traficantes que infestan las escuelas de los barrios.

Chicos y chicas compran la destructiva hierba, sin conocimiento de su poder destructivo mientras traficantes sin conciencia venden con impunidad. Esto es un problema nacional y requiere un tratamiento nacional.

El fatal cigarrillo de marihuana ha de ser reconocido como una mortífera droga y los niños americanos han de ser protegidos de ella”.

Esto fue todo básicamente, el periodismo sensacionalista se impuso a la ciencia medica.Sobre la base de todas estas mentiras el 2 de Agosto de 1937, el cannabis fue ilegalizado a nivel federal.

El comité paso el proyecto de ley al Congreso; toda la discusión en el hemiciclo fue:

MIEMBRO POR NUEVA YORK:

“¿Señor Presidente (speaker), de que trata este proyecto de ley?”

PRESIDENTE:

“No lo se. Tiene algo que ver con una cosa llamada marihuana. Creo que es un narcotico de algun tipo.”

MIEMBRO POR NUEVA YORK:

“¿Señor Presidente, apoya la A.M.A este proyecto de ley?”

Un miembro del comité intervino rápidamente:

“Su representante el Doctor. Wentworth (sic) ha aprobado este proyecto de ley en su totalidad”.

Todo lo que se pudo leer en el New York Times fue:

“El Presidente Roosvelt ha firmado hoy un proyecto de ley, para poner freno al trafico del narcótico marihuana, mediante a los impuestos a las transacciones.”

Aunque el Doctor Woodward de la AMA, fue la única voz discordante en las audiencias del Congreso que llevaron a la aprobación de la MARIHUANA TAX ACT, había una significante cantidad de investigaciones llevadas a cabo para cuando se aprobó la ley (1937) y siguientes años; es mas, parte de estas investigaciones se realizaron con fondos del Gobierno Federal.

El ejercito de los Estados Unidos, realizo en 1933 un estudio científico acerca de los efectos fisiológicos y psicológicos del CANNABIS; este estudio se llevo a cabo con soldados destinados en la zona del Canal de Panamá y las conclusiones fueron totalmente contrarias a las tesis del FBN. El estudio concluyo que fumar cannabis era bastante inofensivo y no provocaba inadaptación en el usuario.

Se pudieron oir mas criticas por parte de otros miembros del ejercito, como en 1943, cuando el Coronel J.M. Phalem, editor de una revista medico-militar (MILITARY SURGEON), publico un articulo titulado “The Marihuana Bugaboo”.

En este articulo el Coronel desacredita al FBN, comentando cosas como: “fumar hojas, flores y semillas de cannabis sativa no es mas dañino que fumar tabaco… la legislación referente a la marihuana fue mal aconsejada”.

Estos resultados del Ejercito Americano, contrastan con los puntos de vista expresados por el Señor Anslinger; hay que tener en cuenta que Anslinger había aconsejado tratar con severos consejos de guerra a los miembros del ejercito que consumieran marihuana y años mas tarde (febrero de 1944), realizo una redada que dio como resultado 3000 casos relacionados con el consumo/trafico de cannabis dentro y en las cercanías de bases militares.

Los resultados del estudio realizado por el ejercito en 1933, no son un hecho aislado; muchos otros investigadores condujeron estudios que dieron parecidos resultados. En 1934 Walter Bromberg, comunico sus resultados sobre el cannabis, publicándolos en el boletín americano de psiquiatría (THE AMERICAN JOURNAL OF PSYCHIATRY).

El estudio de Bromberg llego a la conclusión de que la causa primaria del crimen no era el cannabis, en oposición a lo que defendía el FBN.

El estudio se realizo con 2216 criminales encarcelados en la zona de Nueva York; ninguno de los 2216 criminales fue identificado como adicto al cannabis y ninguno de los crímenes violentos por los que habían sido encarcelados había sido cometido bajo su influencia. Este estudio, era especialmente problemático para el FBN, por el énfasis puesto por la oficina en defender la directa relación entre el cannabis y el crimen violento. Hay que subrayar aquí, que durante las audiencias ante el comité del congreso, el FBN nunca presento un estudio científico de ningún tipo, aportando unicamente artículos y editoriales amarillistas, cuya principal fuente era W.R.Hearst.

Un estudio anterior, realizado por Paul Taylor en el noroeste de Colorado, llego a las mismas conclusiones que Bromberg: Ninguna relación directa entre el cannabis y el crimen violento, en el periodo 1925-1927.

El estudio mas concluyente y contrario a los intereses del FBN, fue el realizado por la alcaldía de Nueva York y publicado en 1944; conocido como el informe La Guardia, por el alcalde Fiorello La Guardia (1882-1947), que a pesar de ser miembro del partido Republicano, estaba opuesto a la marihuana TAX ACT.

El estudio desacredito totalmente, uno por uno, todos lor argumentos del FBN; El comité que realizo el estudio estaba formado por 3 psiquiatras, 2 farmacéuticos, un experto en sanidad publica, 1 comisionado del Departamento de Sanidad Publica, 1 comisionado del Departamento de Hospitales, y el Director de la División de Psiquiatría del Departamento de Hospitales.

Cuando miembros del comité visitaron “fumaderos” ( *smoking pad : viviendas/apartamentos privados donde se vendía y consumía marihuana) en Harlem, se sorprendieron sobremanera de no encontrarse un ambiente de pendencieros camorristas alborotados, sino uno de personas totalmente relajadas y pacíficas; esto contradecía la tesis del FBN, de que el consumo de cannabis inducia a conductas agresivas y violentas.

El comité, estudio a 77 prisioneros ingresados en el ala penitenciaria de un hospital, para estudiar si las alegaciones del FBN acerca del incremento de las conductas agresivas/violentas y la locura eran ciertas.

El estudio, concluyo que los rasgos de comportamiento y personalidad de estos individuos no variaban bajo los efectos del cannabis.

A medida que los estudios e investigaciones avanzaban, surgía cada vez una mayor certeza de que las alegaciones del FBN estaban mas basadas en mitos que en realidades. Entrevistas con oficiales de policía de Nueva York, constataron la total falta de base de la idea de la relación directa entre consumo de cannabis y crimen violento. Las conclusiones finales del estudio fueron las siguientes:

1) la marihuana es usada extensivamente en el distrito de manhattan, pero el problema no es tan agudo como se informa en otras partes del país.
2) la introducción de marihuana en este área es muy reciente comparándola con otras localidades.
3) el costo de la marihuana es bajo, por lo que puede ser adquirida por cualquier estrato social.
4) la distribución y consumo de marihuana esta centrada en harlem.
5) la mayoría de fumadores de marihuana son negros y latinoamericanos.
6) el consenso entre los fumadores de marihuana es que el uso de la droga provoca un sentimiento de aptitud.
7) la practica de fumar marihuana no provoca adicción, en el sentido medico de la palabra.
8) la venta y distribución de marihuana no esta bajo el control de ningún grupo organizado.
9) el consumo de marihuana no lleva a la adicción a la morfina, cocaína o heroína y no hay un intento de crear un mercado para estos narcóticos, estimulando el consumo de marihuana.
10) la marihuana no es un factor determinante en la comisión de crímenes importantes.
11) fumar marihuana no es un habito extendido entre los niños en edad escolar.
12) la delincuencia juvenil no esta asociada al habito de fumar marihuana.
13) la publicidad referente a los catastróficos efectos de fumar marihuana, es totalmente infundada.

Aunque el Informe La Guardia era el estudio mas extenso, completo y fiable realizado hasta aquella fecha en relación al cannabis, fue rechazado por Anslinger y el FBN; Anslinger desacredito el estudio y sus conclusiones abiertamente, lanzando ataques personales contra las personas que habían tomado parte en su elaboración.

Anslinger era tan intolerante con las personas que osaban criticar al FBN, que llego a calificarlas de “extrañas” y “peligrosas”. La razón de la cero tolerancia de Anslinger con los que le criticaban, era su creencia de que cualquier cosa que no fuera las soluciones recetadas por el, crearia curiosidad acerca del cannabis, entre el publico en general, provocando mas victimas; parece bastante evidente, que oponerse a cualquier discusión publica sobre un problema, con el cual, tu agencia esta preocupada, es sinónimo de estar ocultando algo, que es precisamente lo que Anslinger estaba haciendo.

Si bien ya había varios estudios que desaprobaban las tesis del FBN, la realización de nuevos estudios se convirtió en una quimera; tras la aprobación de la marihuana TAX ACT, el FBN se convirtió en la única autoridad competente para permitir la realización de cualquier estudio relacionado con el cannabis. Los planteamientos y potenciales estudios e investigaciones de muchas personas, fueron sencillamente ignorados.

Uno de los investigadores que quería desacreditar las tesis del FBN era el Doctor Michael Ball de Warven, Pennsylvania. El Doctor Ball rebatió un articulo autorizado por el FBN, como era habitual, acusando al cannabis de las 7 plagas de Egipto.

El Doctor Ball deseaba realizar estudios científicos en humanos, para lograr evidencias concluyentes sobre los efectos del consumo de cannabis en personas. A pesar de las buenas intenciones y planteamientos rigurosamente científico del Doctor Ball, Anslinger rechazo de plano sus planteamientos y ideas.

Las tesis del FBN, ademas de no ser científicas estuvieron siempre marcados por su profundo racismo; como ya hemos visto anteriormente, siempre se vinculo el consumo de marihuana con minorías raciales, especialmente mejicanos y afroamericanos. El resentimiento contra los mejicanos ya venia desde los tiempos de la Gran Depresión.

Como suele pasar siempre en estos casos, cuando las cosas se ponen económicamente difíciles y el trabajo escasea, los que vienen de fuera, los que son diferentes, suelen ser señalados como cabeza de turco.

En una carta a Stephen Gibbons, Secretario Asistente del Departamento del Tesoro y uno de los supervisores de Anslinger, el Senador Joseph Guffey demostró su enfado con el racismo del FBN: “He recibido una avalancha de quejas de nuestra población de color, porque el Señor Anslinger, ha sido tan indiscreto como para referirse a uno de su raza como “un negro con color de jengibre”…”.

De las palabras de este senador podemos deducir, que lo que realmente le molestaba no era el racismo, sino que se expresara tan clara y públicamente. Las noticias y artículos sensacionalistas que tanto usaban en las audiencias referentes al cannabis en la época 1930 – 1950, siempre identificaba a los delincuentes por su raza, generalmente mejicanos y afroamericanos (igual que hace el Informe La Guardia al referirse a los consumidores de marihuana).

Anslinger incluso fue mas lejos, intentando reiteradamente efectuar una redada nacional sincronizada, que tenia como objetivo a los músicos de Jazz; declarando ante un comité, Anslinger decía:

“Hemos detectado gran cantidad de trafico entre estos músicos de Jazz y no me refiero a los buenos músicos sino a los de Jazz”.

Este ataque a los músicos de Jazz, puede ser interpretado como un ataque a la cultura afroamericana en su totalidad

Estando en esta época esta música en su máximo apogeo, el ataque de Anslinger es un ataque a la totalidad de la cultura Afroamericana.

Para 1950, el FBN había abandonado sus teorías acerca de la malévola hierba, dando paso a una nueva teoría. La teoría de crimen, asesinato, locura etc., dieron paso al nuevo dogma de fe que relacionaba directamente el consumo de cannabis con el consumo de heroína. Incluso hoy en día… ¿quien no ha oído, o le han dicho alguna vez, que se empieza fumando un porro y se acaba inyectándose heroína?

Esta nueva teoría, conocida como teoría del trampolín, defendía la idea de que el consumo de cannabis derivaba inevitablemente en el consumo de heroína. Igual que las teorías anteriores, esta teoría carecía de cualquier base sólida. Lo mas interesante es sin embargo que, durante las audiencias que en la década de los 30 desembocaron en la aprobación de la marihuana TAX ACT, el mismo FBN testifico que el consumo de marihuana no derivaba en consumo de heroína/opiáceos!!!  En una de estas audiencias el Representante por Michigan, John Dingell, pregunto a Anslinger si “¿se gradúa el adicto a la marihuana  en adicto a la heroína o cocaína?”, siendo la respuesta de Anslinger:

“No Señor, no he oído de ningún caso de ese tipo… el adicto a la marihuana no va en esa dirección.”

Esta afirmación realizada en la década de los 30, esta en línea con las opiniones de Anslinger y de algunos jueces, que consideraban el cannabis la peor de todas las drogas, por encima de opiáceos y cocaína.

El Juez de Distrito J.Foster Symes, quien condeno a la primera persona a la que se aplico la marihuana TAX ACT, afirmo:

“Considero la marihuana el peor de todos los narcóticos, bastante peor que la morfina o la cocaína “.

A pesar de lo dicho anteriormente, el comisionado suplente del FBN, G.W.Cunningham, testificaba ante el Congreso en 1950 que el historial de los adictos a la heroína presentaba un perfil de “haber empezado fumando marihuana”.

El mismo Anslinger, que todavía dirigía el FBN, defendía lo mismo en 1955, cuando testifico ante un sub-comité del Senado que investigaba la venta de drogas ilegales.

Cuando el Senador Price Daniel le pregunto si el peligro real de la marihuana era que el uso de marihuana conducía al uso de heroína y las drogas que producían una adicción total, Anslinger felizmente contesto:

“Este es nuestro gran problema y nuestra gran preocupación acerca del consumo de marihuana, que consumido durante un largo periodo de tiempo, lleva inevitablemente a la adición a la heroína”.

Este cambio de parecer, podría ser justificado si la evidencia lo demostrara, pero esto no era axial ni en los propios archivos del FBN; los datos de sus propios archivos contradecían esta nueva teoría.

En 1950 el FBN realizo un estudio con 602 casos de opiáceos escogidos al azar de sus propios archivos.

El estudio concluyo que únicamente en el 7% de los casos, había un consumo anterior de cannabis.

Esta no era la única información en poder del FBN que contradecía sus propias afirmaciones; si estudiamos los archivos del FBN relativos a detenciones por drogas, observamos que en el periodo que va de 1940 a 1949, hubo un incremento de detenciones por opiáceos del 26 % (de 3009 detenciones a 3779). Sin embargo, los arrestos por cannabis se incrementaron en el mismo periodo un 73% (de 950 a 1643).

Si usamos como medida del consumo el numero de arrestos, vemos que el consumo de cannabis se incremento sustancialmente mas que el de opiáceos; de ser cierta la teoría del FBN, el consumo de opiáceos debería de haber crecido al mismo nivel que el del cannabis.

¿Es posible que el FBN fabricara esta teoría basándose en informaciones periodísticas sensacionalistas, similares a los que en los años 30 relacionaban cannabis con crimen y violencia?

Un estudio realizado por J.Mandel analizando artículos relacionados con el cannabis publicados en el periodo 1920-1948, resalta que mas del 70% no mencionaban ninguna relación entre el consumo de cannabis y el de heroína, o otros opiáceos. En este caso fue exactamente lo contrario a lo ocurrido en los años 30; Fue solo después de que el FBN hiciera pública su teoría, que la prensa empezó a publicar artículos relacionando cannabis con heroína.

De hecho, en el periodo 1950 – 1953 se publicaron por lo menos 9 artículos, en periódicos de gran tirada, sugiriendo que el principal peligro del cannabis era que llevaba directamente a la adicción a la heroína, aunque ninguno de estos artículos ofrecía pruebas o evidencias concluyentes de ningún tipo.

Si observamos los datos de arrestos del Estado de California en 1960, parece que el uso de opiáceos tales como la heroína, sin haber consumido cannabis previamente, es 7 veces mas frecuente.

En un estudio realizado en Chicago en 1952, donde se estudiaron los casos de 100 adictos a la heroína, solo 11 tenían un historial de consumo previo de CANNABIS y la mayoría de estos adictos comenzaron consumiendo directamente HEROINA.

2 Estudios realizados en Nueva York, al principio de la década de los 50, se centraron en usuarios jóvenes de heroína; se vio que el cannabis no jugaba ningún papel en el consumo de heroína de estos jóvenes.

Finalmente, un estudio realizado por N.E. Zinburg y A.T. Weil con 63 usuarios de cannabis, algunos de los cuales eran grandes usuarios, concluyo que no había ninguna evidencia para afirmar que el consumo de cannabis era el trampolín hacia el consumo de heroína o drogas mas duras. Una vez más, podemos deducir que las teorías del FBN eran claramente interesadas y que carecían de ninguna base científica.

Anslinger subrayo que había un incremento de adictos a las drogas ilegales, de edades comprendidas entre los 18 y 21 años. Es posible que esta afirmación sea cierta, pero hemos de recordar que en los primeros años de la prohibición se hablaba de usuarios de cannabis mas jóvenes (se citaba insistentemente a los niños), mientras que los usuarios de opiáceos eran bastante mayores.

En los años previos a la entrada de los Estados Unidos en la II Guerra Mundial, Anslinger y el FBN almacenaron 300 toneladas de opiáceos, para uso de las fuerzas armadas y los aliados. Es muy probable que estas 300 toneladas de opiáceos, fueran suministradas a las tropas, que mayoritariamente estaban más o menos en esa franja de edad.

Al finalizar la guerra y volver a casa las tropas, es probable que muchos de estos se convirtieran en los “drogadictos” de los que hablaba Anslinger.

Por esto, interpretamos que no fue el cannabis lo que llevo a muchos a convertirse en usuarios de heroína, sino las 300 toneladas de opiáceos proporcionadas por el FBN al ejercito, para luego responsabilizar al cannabis de esto.
La década de los 50 estuvo profundamente marcada por el anti-comunismo; la guerra fría afecto a todos los ámbitos de la vida americana y la legislación sobre el CANNABIS no fue una excepción.

Una posible explicación para entender la popularidad de la teoría del trampolín, puede ser que fue introducido en una era de profunda histeria por todo lo que pudiera ser comunista.

Hacia esta década, la heroína era descrita por algunos como un intento de la china comunista para degenerar a los americanos. Con la mayoría de la población profundamente asustada de la amenaza comunista, la relación entre la China comunista y la heroína fue ampliamente aceptada.

Al ser relacionada  la teoría del trampolín con el de heroína, el cannabis también se vio indirectamente relacionado con la amenaza comunista.
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Esta idea de que los comunistas usaban las drogas para controlar a los americanos, puede parecer irracional hoy en día, pero en su día fue utilizada tanto por el FBN como los grandes medios de comunicación.

Los titulares de periódicos enfatizaban esta idea; Los Ángeles Times venia a decir en un titular: * Se dice que la invasión de drogas tiene apoyo de los rojos ( Dope’s flow said to have Red backing ).

En este articulo se citaba al jefe de la población de Los Ángeles diciendo: “Los comunistas en Europa y Asia, están dirigiendo en parte, el flujo de drogas hacia los Estados Unidos”.

Muy frecuentemente, los periódicos contenían caricaturas que atribuyan el tráfico de drogas a los planes de los comunistas chinos para dominar y desmoralizar la juventud americana.

Como siempre, estas informaciones no eran acompañadas de ninguna evidencia o prueba objetiva.

El FBN y Anslinger utilizaron tácticas similares para relacionar el uso de drogas con los comunistas.

Anslinger arguyo frecuentemente que la China comunista estaba usando la heroína y otras formas de opiáceos como un arma para subvertir a los países libres.

Utilizo consistentemente este argumento para convencer a otros en las Naciones Unidas; en 1952 como delegado de la comisión sobre drogas narcóticas de las Naciones Unidas, afirmo que los comunistas del este estaban organizando lar redes de narcotráfico y como nadie quería ser tachado de simpatizante comunista, prácticamente nadie rebatió la acusación.

Una vez mas, en una reunión de Naciones Unidas en 1954, Anslinger acuso a China de ser la fuente primaria mundial de substancias ilegales; fiel a su estilo, Anslinger no apoyo sus afirmaciones con ningún tipo de prueba.

La aduana y policía británica, estacionadas en Hong Kong, fueron de las pocas en desacreditar estas afirmaciones, calificándolas de “ridículas” e “infundadas”.

Mirando las evidencias existentes acerca del flujo de Opio procedente de China, podemos afirmar, que fueron los nacionalistas y no los comunistas los que promovieron el cultivo de Opio; de hecho, las fuerzas nacionalistas promovieron agresivamente el cultivo de Opio, como fuente de financiación de sus campañas guerrilleras en Burma y Tailandia. Es mas, las evidencias indican que el ejército de los Estados Unidos promovió abiertamente el cultivo de opio; incluso hay evidencias de que al final de la década de los 40 la CIA trabajo codo con codo, con clanes mafiosos corsos y marselleses.

El uso de la histeria contra el cannabis no ha acabado. No mucho después del 11 de septiembre, en una patética campaña para luchar contra el cannabis, la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas, lanzo una campaña de anuncios, que venían a decir que los usuarios de cannabis apoyaban el terrorismo.

Los anuncios venían a ser algo axial:

“Billy compro marihuana a un traficante que a su vez se la había comprado a alguien, que a su vez se la había comprado a alguien, que a su vez se la había comprado a alguien, que a su vez la había conseguido de alguien en Afghanistan”.

La década de los 50 marco el comienzo para las duras leyes sobre drogas existentes hoy en día.

A la vez, el cannabis  se vio equiparado a otras drogas como la cocaína o la heroína.

La legislación aprobada en la década de los 50 estuvo enfocada a endurecer las penas por el uso de cannabis.

2 piezas claves de legislación pasaron por el congreso el Acta Boggs ( Boggs Act 1951 ) y el Acta de Control de narcóticos ( Narcotics Control Act 1956). Aunque muchos otros proyectos de ley fueron introducidos en el congreso, para extender las penas por cannabis, estas 2 fueron las más influyentes en las sentencias posteriores.

El Acta Boggs de 1951, represento el planteamiento mas punitivo de la historia del cannabis; además, era la primera vez que el cannabis era equiparado con otras drogas como la heroína, cocaína etc.; A efectos prácticos, esto suponía que las sentencias por heroína o cocaína serian totalmente idénticas a las de cannabis. El tiempo en el que el estatus legal del cannabis, era diferente al de otras drogas, acabo aquí.

Otra de las novedades introducidas por el Acta Boggs, fueron las sentencias mínimas obligatorias (mandatory minimun sentece). Anslinger y bastantes miembros del congreso querían cortar el margen de maniobra de los jueces todo lo posible, por lo que introdujeron esta novedad.

Las penas por cannabis bajo la nueva legislación eran las siguientes:

1· Delito: 2 – 5 años multa de 2000 $.

2Delito: 5 – 10 años multa de 2000 $

3Delito: 10 – 20 años multa de 2000 $

Es importante notar que las nuevas penas introducidas bajo el Acta Boggs, no hacían distinción entre usuario y traficante, o entre la persona que tenia un porro y la persona que tenia un garaje lleno de heroína.

De este modo, alguien sorprendido  con un cigarrillo de marihuana por primera vez, era condenado a un mínimo de 2 años de prisión y una multa de 2000$, exactamente lo mismo que alguien arrestado por primera vez vendiendo cualquier cantidad de heroína.

Tras la aprobación del Acta Boggs el 2 de Noviembre de 1951, el FBN convenció a numerosos estados para que endurecieran sus penas por delitos relacionados con el cannabis.

De hecho, entre 1953 y 1956, 26 estados aprobaron legislación para endurecer las penas; algunos estados en su afán punitivo, sobrepasaron a la misma Acta Boggs.

Para 1956, Louisiana tenía la legislación mas rígida del país, con penas desde los 5 a los 99 años sin posibilidad de libertad condicional, periodo probatorio o suspensión de sentencia para sentencias de venta, posesión o administración de cualquier droga.

Esta legislación, de nuevo, no hace ninguna distinción entre vendedor y consumidor.

El Acta Boggs fue aprobada y las penas elevadas hasta niveles insospechados hasta entonces, lo que trajo considerables disentimientos.

Esta oposición no era lo suficientemente importante o poderosa como para bloquear la legislación, aunque es importante dejar constancia de su existencia, ya que al aprobar la Marihuana Tax Act en 1937 , no hubo ninguna oposición que no fuera la del Doctor Woodward de la AMA.

El miembro del congreso Cellar intervino en las sesiones, opinando que la introducción de sentencias mínimas obligatorias era injusta con los adictos.

James V Bennett, Director de la Oficina de Prisiones de los Estados Unidos, declaro tras la aprobación que:

“El Acta Boggs fue aprobada debido a la histeria”.

Más importantemente, la ciencia finalmente entro en la historia legal del cannabis. Las audiencias de la aprobación del Acta Boggs, supusieron la primera ocasión donde se presento un informe con base científica relativo al cannabis, para consideración del comité del congreso. Realizado por el Doctor Harry Isbell, director de investigaciones en el hospital del servicio publico de salud (Public Health Service Hospital), de Lexington, Kentucky. (Hemos hablado más en profundidad de este lugar en un artículo anterior).

La investigación del Doctor Isbell, demostró que el cannabis no era físicamente adictivo; además el Doctor Isbell declaro ante el comité Kefauver en el senado :

” Los fumadores de marihuana están apaciblemente intoxicados, bromean, ríen, no molestan a nadie y se lo pasan BIEN. Por lo general no intentaran perjudicar a nadie. No ha sido probado que fumar marihuana lleve al crimen, la violencia o crímenes de naturaleza sexual. Fumar marihuana no tiene efectos secundarios desagradables, no se desarrolla dependencia y el habito puede ser interrumpido en cualquier momento”.

Desafortunadamente las declaraciones del Doctor Isbell fueron ignoradas por la mayoría del congreso, al igual que en 1937 lo fueron las del Doctor Woodward.

La AMA, al igual que 1937, continuo siendo otra de las voces opositoras, a la que entre 1951 – 1955 se unió la ABA (American Bar Association), pidiendo un replanteamiento de la legislación referente a las drogas.

Esto es importante porque representaba la unión de 2 poderosas organizaciones contra los planteamientos punitivos de la Acta Boggs; esta coalición incluso pidió en 1955 una investigación del congreso sobre el FBN, que representaba la primera amenaza real a la que hacia frente la oficina de Anslinger, desde 1937.

La investigación comenzó en 1955 y tras la publicación de sus conclusiones, el comité pidió una reunión a Anslinger para tratarlos; este, como siempre, se negó, ignoro y desacredito los hallazgos declarando que ” es increíble que tantas incorrecciones, inconsistencias, ambigüedades aparentes o omisiones importantes e incluso declaraciones falsas puedan tener cabida en un informe”.

Aunque Anslinger siguió su plan usual de ignorar cualquier desacuerdo y no se reunió con el comité, estaba claro que tenia miedo del efecto que la información científica y objetiva podía tener, sobre su campaña en contra del cannabis.

Sin embargo, había voces en los Estados Unidos, pidiendo penas incluso mas duras que llevaron a presentar el proyecto de ley Dirksen (Dirksen Bill).

El proyecto de ley Dirksen sugería incluso ir más lejos, que el Acta Boggs e incluya la pena de muerte para algunos delitos; escribiendo a un senador del Estado de Oregon en 1951 Anslinger comentaba:

“Sin duda sabe usted que el senador Dirksen ha presentado un proyecto de ley ante el congreso, que aplicaría la pena de muerte a los que vendan narcóticos a menores. Esto tiene total apoyo”.

Este proyecto de ley  nunca fue aprobado, pero nos permiten ver que miembros del congreso y Anslinger querían ir más lejos que el Acta Boggs y que querían llevar al límite el planteamiento punitivo.

Había mas voces pidiendo sentencias mas duras; el miembro del congreso por Nueva York Edwin  Arthur Hall, pidió una sentencia mínima de 100 años para cualquiera que traficara con cannabis. Un californiano escribiendo a Anslinger decía:

“Decididamente apoyo su petición de imponer sentencias de cadena perpetua a narcotraficantes. De hecho iría mas lejos y no pediría menos que la pena capital para estos viscosos (sic) enemigos de nuestra sociedad”.

Los medios de comunicación se unieron a la campaña; el 12 de Agosto de 1951 el Washington Post escribía hablando de los traficantes de drogas:

“estos son criminales de la peor y mas peligrosa especie”.

Por lo que en 1951 toda esta histeria nacional creo y extremo el planteamiento punitivo. De esta manera, alguien detenido vendiendo, consumiendo o en posesión de cannabis podía tener una condena mayor que por asesinato.

 Publicado en parte en https://www.dinafem.org, replico y amplío este post por su calidad y documentación que explican los orígenes e historia de la ilegalización del Cannabis.

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