Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España. La información sobre las superficies de cultivos en España, sus producciones y rendimientos nunca ha sido una tarea fácil aunque es una información pública su manejo es muy complicado dado la cantidad ingente de información y las múltiples variables que en ella se contemplan.

La fuente de información es el Ministerio de agricultura que publica mensualmente un cuaderno con las superficies y rendimientos a nivel provincial de los cultivos que afectan a ese periodo. Los avances del mes “n” se publican transcurridos “n+45” días (contándose el último día de “n”).

Disponer de información avanzada es una ventaja competitiva sobre los que no la tienen y cuando su manejo es sencillo nos permite adaptar nuestras decisiones a la realidad mas cercana y real.

Les ofrecemos disponer de un servicio de análisis mensual de esta información, que recibirán puntualmente por correo electrónico, en Excel 2010 o en Excel 2013-16.

No dejen de consultarnos sin compromiso en info@tecnicoagricola.es o en el numero 963252569

.Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

 

La forma que tienen estos cuadernos es de Excel clásico y nuestro trabajo consiste en convertir esta magnifica información en una herramienta de análisis potente y sencilla. El cuaderno incorpora un índice que nos indica los cultivos contemplados en ese cuaderno que dependiendo del mes suelen ser unos 50 mas o menos.

Ámbito geográfico. El ámbito geográfico lo constituye todo el territorio nacional con la excepción de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. No obstante, las provincias investigadas dependen del tipo de cultivo y del mes. Se difunden datos desagregados a nivel provincial (NUTS 3) y autonómico (NUTS 2).

Para cada uno de esto cultivos tendremos dos tipos de hojas:

Una hoja con la Información provincial, por hojas de cultivo separadas, en aquéllos meses en que para un cultivo se requiere el envío obligatorio de los datos por las CCAA, incluidos los “seguimientos especiales”, bien de superficie o de producción. En el caso de los cultivos herbáceos se proporciona información de superficie y producción de la cosecha actual, del mes de que se trate, y de las dos cosechas anteriores. Para los cultivos leñosos, únicamente se da información de producción. Estas hojas proporcionan la siguiente información.

Cultivo y Fecha en Cabeceras

En filas tendremos las Provincias y un subtotal por Comunidades Autónomas.

En Columnas tenemos dos grandes grupos las SUPERFICIES y las PRODUCCIONES

‐  Superficies: Representan el total de lo sembrado o lo que se prevé sembrar de cada cultivo en el año. Sólo se investigan en el caso de los cultivos herbáceos.

‐  Producciones: Representan el total de lo recolectado o lo que se prevé recolectar en el año. Se investigan tanto para los cultivos herbáceos y como para los cultivos leñosos.

Dentro de las superficies vemos el año del dato y el tipo de dato. Así pues las 8 columnas que vemos en esta hoja de avance nos indica lo siguiente:

SUPERFICIES

  1. Año 2015 Tipo de dato DEFINITIVO
  2. Año 2016 Tipo de dato PROVISIONAL
  3. Año 2017 MES 1 Tipo de dato AVANCE
  4. % del dato “avanzado” respecto del “provisional”

PRODUCCIONES

  1. Año 2015 Tipo de dato DEFINITIVO
  2. Año 2016 Tipo de dato PROVISIONAL
  3. Año 2017 MES 1 Tipo de dato AVANCE, en este ejemplo no hay.
  4. % del dato “avanzado” respecto del “provisional”, en este ejemplo no hay.

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

 

‐Un Resumen Nacional Total de todos los cultivos, incorporando información de cosecha nueva a medida que se avanza en el año (de acuerdo con los calendarios) y, al revés, trasladando los datos de la cosecha anterior, que pasaría a formar parte de las columnas del “bienio” anterior.

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Atendiendo a todas estas circunstancias hemos realizado un análisis utilizando herramientas de Inteligencia de negocios que nos permiten analizar toda esta cantidad de información de una manera sencilla, dinámica, confiable. Hemos realizado un análisis desde tres puntos de vista principales.

  1. Análisis del último cuaderno publicado por PROVINCIAS y por CULTIVOS de las SUPERFICIES PRODUCCIONES y RENDIMIENTOS
  2. Análisis Históricos por PROVINCIAS y por CULTIVOS de las SUPERFICIES PRODUCCIONES y RENDIMIENTOS
  3. Análisis ESPECIALES  de las SUPERFICIES DEFINITIVAS, PROVISIONALES y AVANZADAS

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

 

Así pues vamos a mostrar un análisis comparativo entre la fuente ministerial y el análisis que les ofrecemos.

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Las principales salidas de datos serían.

Análisis del último cuaderno publicado por PROVINCIAS

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Análisis del último cuaderno publicado por CULTIVOS

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Análisis Históricos por PROVINCIAS

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

Análisis Especiales

Análisis de las Superficies y Producciones agrícolas de España

 

 

Por último ponemos la metodología utilizada por el Ministerio para la obtención de los datos, para su mejor comprensión.

METODOLOGÍA DE LA OPERACIÓN ESTADÍSTICA AVANCES DE SUPERFICIES Y PRODUCCIONES DE CULTIVOS

1. OBJETIVOS

El objetivo fundamental de esta operación estadística es proporcionar información sobre las previsiones disponibles de superficie y/o producción de los cultivos y grupos de cultivos de mayor importancia económica en España, elaboradas con las informaciones provinciales remitidas por las Comunidades Autónomas. Estas estimaciones tienen carácter provisional, ámbito provincial y se actualizan mensualmente.

Se estableció, a tal efecto y desde el año 1978, un “Calendario de avances de superficies y producciones agrícolas” que se ha ido actualizando sucesivamente con la participación de las distintas administraciones de ámbito provincial, autonómico o estatal con competencia en asuntos agrarios. Para ello se han tenido en cuenta, a su vez, entre otra información, los “Calendarios de siembra, recolección y comercialización” de los distintos cultivos que tienen mayor importancia en nuestro país.

El calendario de avances marca la pauta de las sucesivas estimaciones periódicas para cada cultivo, según sea para el período de siembra, de floración, de recolección, etc., separando los datos de superficie y de producción de cada provincia en el caso de los cultivos herbáceos, y sólo de producción en el caso de los cultivos leñosos. La superficie y las producciones deben representar la totalidad de lo sembrado o recolectado correspondiente a la campaña de referencia de los respectivos avances. Como norma general, la fecha de referencia del respectivo avance
mensual es la de la última semana del mes, aunque esto no es obstáculo para que en casos puntuales cuando el calendario para un cultivo determinado lo requiere, las estimaciones y la intensidad de las observaciones se realicen varias veces a lo largo de un mes.

Aunque se parte de datos provinciales, se producen agregaciones a nivel autonómico y nacional, separándose la información en un Resumen Nacional inicial y en un desglose por Hojas de cultivo, desagregado a nivel provincial y autonómico.

 

2. ÁMBITO DE LA OPERACIÓN ESTADÍSTICA

2.1 ÁMBITO POBLACIONAL
Las superficies sembradas o lo que se prevé sembrar en el año de determinados cultivos.
Los cultivos elegidos son los de mayor incidencia en la Producción de la Rama Agraria Nacional.

2.2 ÁMBITO GEOGRÁFICO
El ámbito geográfico lo constituye todo el territorio nacional con la excepción de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. No obstante, las provincias investigadas dependen del tipo de cultivo y del mes.

2.3 ÁMBITO TEMPORAL
El ámbito al que van referidos los datos y sus tabulaciones es diferente según el tipo de cultivo, y se refiere a la campaña agrícola de cada uno de éllos
Los avances se van actualizando mensualmente a lo largo del año.

 

3. PERIODICIDAD

La estadística tiene periodicidad mensual.

 

4. TIPO DE OPERACIÓN ESTADÍSTICA: CARACTERISTICAS DE LA RECOGIDA DE DATOS. FUENTES PRINCIPALES

Debido a la heterogeneidad de los datos que se presentan, en especial por la pluralidad de cultivos y sus peculariedades, no es posible definir un solo método de recogida de datos, dependiendo éste de la singularidad de cada cultivo, del momento de su observación y de la información que se pretende recoger, ya sea de superficie o de producción.
Entre las características principales comunes a estas previsiones o estimaciones destacan:

  • – El carácter de provisionalidad en cuanto al dato en sí y en cuanto a su temporalidad en muchas de las estimaciones, en las que se adelantan datos futuros. Son datos que posteriormente se consolidarán con el apoyo de otras operaciones estadísticas
  • – La repetición de las estimaciones a lo largo de la campaña, dependiendo su número del tipo de cultivo y del calendario establecido, lo que da mayor consistencia a las observaciones finales
  • – La separación temporal, en gran parte de las ocasiones, de la estimación de superficie de la de producción
  • – Los distintos métodos a aplicar en función del tipo de cultivo a analizar, y de la estimación de que se trate (superficie o producción). Por ejemplo, tiene distinto tratamiento evaluar la producción de una plantación frutal cuando está en estado de floración, que en función del estado vegetativo en que se encuentra esa plantación después de una helada tardía, o aforar la cosecha cuando está el fruto maduro. Asimismo, es muy distinto evaluar la producción de un cultivo de patata que la de un cultivo de trigo
  • – La importancia de los Registros administrativos como fuente de información, al estar implicado el sector en la Política Agrícola Común (PAC), que condiciona en buena medida el resultado económico de las explotaciones.
    Como consecuencia de ello, resultan decisivas las Declaraciones para la PAC de los propios agricultores y de sus Agrupaciones, de las empresas comercializadoras, de las industrias agrarias, asociaciones interprofesionales, sindicatos agrarios, etc. En este sentido, cobra especial relevancia el Sistema de Información Geográfica de la PAC (SIGPAC), que sirve como herramienta directa de observación de la superficie cultivada y de su producción.
  • – Son posibles los aprovechamientos de sinergias con otras operaciones estadísticas en el sector. (Por ejemplo, la utilización de información de otros datos estadísticos como la Encuesta de Explotaciones agrícolas, la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE), la Encuesta Nacional de Frutales o la Encuesta de Estructuras.)

 

5. VARIABLES FUNDAMENTALES OBJETO DE ESTUDIO

5.1 SUPERFICIES
Las superficies representan el total de lo sembrado o lo que se prevé sembrar de cada cultivo en el año. Sólo se investigan en el caso de los cultivos herbáceos.

5.2 PRODUCCIONES
Las producciones representan el total de lo recolectado o lo que se prevé recolectar en el año. Se investigan tanto para los cultivos herbáceos y leñosos.

 

6. MÉTODOS FRECUENTES DE RECOGIDA DE DATOS

El método de recogida de la información no es único. Utilizándose distintas fuentes, según el tipo de cultivo, según que la estimación sea más próxima al periodo de siembra y al de recolección, etc.
Como fuentes de información, cabe citar:

  • – Registros administrativos, como son los que se derivan de la aplicación de la PAC
  • – Encuestas a agricultores, a empresas comercializadoras y a distintas asociaciones de productores
  • – Elección de parcelas muestra aprovechando métodos o datos empleados en otras estadísticas agrarias como, por ejemplo, la aplicación del método de segmentos georeferenciados en la estimación de superficies que utiliza la ESYRCE.
  • – Realización de estimaciones de la producción o aforos de cosechas, en distintos periodos como la época de siembra, de floración, espigado, o de recolección, con distintos métodos que dependen de la característica del producto a medir y tomando como referencia muestras de parcelas similares a las utilizadas para otros fines, que son representativas de la producción a estimar.
    Así, en el caso de la superficie, el método utilizado depende si se ha comenzado a sembrar o no y si se trata de un cultivo PAC o no:

a) Superficie antes de la siembra y cultivo PAC
La estimación se realiza por expertos en base a las siguientes consideraciones:

1. Cifra año anterior y serie histórica de los 5 últimos años
2. Precios de cotización en la campaña anterior
3. Condiciones climatológicas durante el ciclo del cultivo en cuestión y posibilidad de contar con agua para riego
4. Datos de ventas de semillas suministrados por casas comerciales y cooperativas, así como información de organizaciones profesionales
5. Posibles cambios de la normativa PAC para ese año

b) Superficies antes de la siembra y cultivo no afectado por la PAC
La estimación se realiza por expertos en base a las siguientes consideraciones:

1. Cifra año anterior y serie histórica de los 5 últimos años.
2. Condiciones climatológicas durante el ciclo del cultivo en cuestión y posibilidad de contar con agua para riego
3. Datos de ventas de semillas suministrados por casas comerciales y cooperativas, así como información de organizaciones profesionales
4. Funcionamiento del mercado del año anterior. Para algunos cultivos es importante como para la patata y los cultivos hortícolas
5. Teledetección (en algunos casos)

c) Superficies sembradas y cultivo PAC
Se mejoran las primeras estimaciones de los expertos teniendo en cuenta:

1. A partir del mes de julio los datos de las declaraciones de siembra de los agricultores que para esa fecha han terminado de procesarse.
2. Con las cifras de la “Encuesta de Segmentos Territoriales” o “Marco de Áreas” para los grandes cultivos homogéneamente distribuidos por el terreno.

d) Superficies sembradas y cultivo no asociados a la PAC
Se mejoran las primeras estimaciones de los expertos con:

1. Visitas a campo de los técnicos con ayuda del personal de las OCAS ( Oficinas Comarcales Agrarias).
2. Con las cifras de la “Encuesta de Segmentos Territoriales” o “Marco de Áreas” para los avances y además solo son útiles para los grandes cultivos homogéneamente distribuidos en el terreno.

En el caso de las producciones

1. Los técnicos con ayuda del personal de las OCAS recorren sus demarcaciones territoriales determinando rendimientos que posteriormente se agrupan a nivel comarcal y provincial, que multiplicados por la superficie previamente fijada dan
lugar al dato de PRODUCCIÓN
2. A través de los informes semanales de coyuntura donde se va conociendo la situación de los principales cultivos
3. Para determinados cultivos se refuerzan estas estimaciones con la realización anual de uno o más aforos (cítricos, algodón, olivar…)
4. También para algún cultivo se realizan encuestas a los agricultores
5. En el cultivo del olivar se efectúan las encuestas a una muestra previamente seleccionada de almazaras al inicio de la recolección y una vez avanzada ésta.

7. DIFUSIÓN

Los datos se difunden en la página web del Ministerio en el apartado de Avances de producciones y superficies de cultivo.
Los avances del mes “n”, se publican en “n+45” días. La publicación presenta:
Un Resumen Nacional Total de todos los cultivos, incorporando información de cosecha nueva a medida que se avanza en el año (de acuerdo con los calendarios) y, al revés, trasladando los datos de la cosecha anterior, que pasaría a formar parte de las columnas del “bienio” anterior.
La Información provincial, por hojas de cultivo separadas, en aquéllos meses en que para un cultivo se requiere el envío obligatorio de los datos a las CCAA, incluidos los “seguimientos especiales”, bien de superficie o de producción.
En el caso de los cultivos herbáceos se proporciona información de superficie y producción de la cosecha actual, del mes de que se trate, y de las dos cosechas anteriores. Para los cultivos leñosos, únicamente se da información de producción.

 

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Analisis de hojas, suelos y aguas para el diagnostico nutricional de plantaciones de citricos

Analisis de hojas, suelos y aguas para el diagnostico nutricional de plantaciones de citricos. Procedimiento de toma de muestras. F. Legaz, M. D. Serna, P. Ferrer V. Cebolla, E. Primo-Millo.

Magnifica publicación de grandes investigadores que puedes bajarte desde la página del IVIA o directamente desde aquí.

Bajatelo aquí

Un programa racional de abonado en cítricos debe basarse tanto en las características de la plantación como en los datos aportados por los análisis de hojas, suelo y agua de riego. El análisis foliar es el método más adecuado para diagnosticar el estado nutritivo de la plantación y evaluar la disponibilidad de reservas de la planta. El análisis de suelo proporciona información complementaria sobre las características físico-químicas del mismo que inciden en el comportamiento de los abonos y de la disponibilidad de nutrientes asimilables por la planta. Los datos analíticos del agua de riego permiten evaluar su calidad y contenido en sales minerales que, incorporadas a las del suelo, pueden actuar como fuente de nutrientes para la planta. La interpretación de los tres tipos de análisis nos aporta una visión suficientemente clara de: a) los elementos nutrientes que se encuentran en el agua de riego o en el suelo, b) las fracciones que están en formas químicas asimilables por la planta, e) los elementos que la planta está absorbiendo correctamente y d) la existencia de antagonismos entre iones o de otras interferencias que dificultan o impiden la absorción de algunos nutrientes. Toda esta información es necesaria para planificar correctamente el abonado.

1. Introducción

Un programa racional de abonado en cítricos debe basarse tanto en las características de la plantación como en los datos aportados por los análisis de hojas, suelo y agua de riego. El análisis foliar es el método más adecuado para diagnosticar el estado nutritivo de la plantación y evaluar la disponibilidad de reservas de la planta. El análisis de suelo proporciona información complementaria sobre las características físico-químicas del mismo que inciden en el comportamiento de los abonos y de la disponibilidad de nutrientes asimilables por la planta. Los datos analíticos del agua de riego permiten evaluar su calidad y contenido en sales minerales que, incorporadas a las del suelo, pueden actuar como fuente de nutrientes para la planta. La interpretación de los tres tipos de análisis nos aporta una visión suficientemente clara de: a) los elementos nutrientes que se encuentran en el agua de riego o en el suelo, b) las fracciones que están en formas químicas asimilables por la planta, e) los elementos que la planta está absorbiendo correctamente y d) la existencia de antagonismos entre iones o de otras interferencias que dificultan o impiden la absorción de algunos nutrientes. Toda esta información es necesaria para planificar correctamente el abonado.

2. Análisis foliar

El análisis foliar se considera actualmente como una referencia indispensable para determinar tanto las necesidades de abonado de las plantaciones de cítricos como los estados carenciales de microelementos. Esto se debe a que los análisis foliares dan una indicación precisa de la absorción de los diferentes elementos por la planta, ya que las hojas son muy sensibles a los cambios de composición del medio nutritivo. La correcta utilización de esta práctica requiere efectuar adecuadamente la toma de muestras de hojas, de modo que sea representativa del estado nutricional de la plantación, e interpretar correctamente los análisis. El contenido en nutrientes de las hojas depende de diversos factores tales como la edad, tipo y posición de la hoja que se muestrea, la combinación injerto-patrón, la disponibilidad de nutrientes del suelo, la producción, el estado fitosanitario, etc. La interpretación del análisis foliar se realiza comparando los resultados obtenidos con los valores foliares estándar previamente establecidos para cada elemento (tablas 1, 2 y 3). Sin embargo, en el diagnóstico nutricional definitivo deben tenerse en cuenta las posibles interferencias ocasionadas por el estado productivo de la planta.

Los niveles considerados como deficientes indican que el elemento en cuestión no alcanza en el tejido la concentración suficiente para el normal desarrollo de las funciones fisiológicas o procesos metabólicos en el que éste está implicado. Estas disfunciones producen sintomatologías características en diversos órganos (hojas, frutos, raíces, etc…), que, con limitaciones, permiten diagnosticar visualmente el estado carencial. La consecuencia final de todas estas alteraciones suele ser una disminución significativa del vigor de la planta, o bien, de la productividad, tamaño y calidad del fruto. Los niveles denominados bajos, indican que la planta no está absorbiendo el elemento nutriente de forma plenamente satisfactoria y, aunque no obligatoriamente deben producirse alteraciones importantes en el desarrollo vegetativo y la productividad, es conveniente prestar atención a la nutrición con este elemento para no caer en el estado deficitario. En los niveles bajos puede observarse la sintomatología de la deficiencia en algunas brotaciones, aunque de forma aislada y escasa­mente intensa. Los niveles foliares considerados óptimos indican que la nutrición es equilibrada y no es limitante para un correcto funcionamiento de la plantación. Sin embargo, hay que destacar que las concentraciones de elementos en las hojas que inducen un máximo desarrollo vegetativo no son los mismos que los que producen el mayor rendimiento en cosecha u optimizan la calidad del fruto. Por ello, los valores que se exponen en las tablas 1, 2 y 3 son los que se han considerado adecuados para un correcto equilibrio entre producción y calidad. Las concentraciones foliares altas o excesivas de un determinado elemento indican que éste está siendo absorbido en cantidades superiores a las estrictamente necesarias, ya sea por su abundante disponibilidad en el suelo en estado asimilable o por un exceso de fertilización. En estas circunstancias puede producirse una disminución de la calidad del fruto y también la aparición de carencias por antagonismos en la absorción de otros nutrientes. Adicionalmente, la acumulación excesiva de algunos elementos en los tejidos puede producir efectos tóxicos, con graves repercusiones en el desarrollo y la producción. Cuando la situación de exceso de absorción de algún nutriente se debe a un elevado aporte del abono correspondiente, debe corregirse reduciendo la dosis del mismo, ya que, además del despilfarro económico y los posibles efectos nocivos sobre la cosecha, se puede estar contaminando el medio ambiente.

2. 1. PROCEDIMIENTO DE MUESTREO

2. 1. 1. Selección de las unidades de muestreo

Para determinar el número de muestras que deben tomarse en una plantación se tendrá en cuenta tanto la diversidad del suelo como la del arbolado.

La plantación deberá dividirse en parcelas con condiciones edáficas homogéneas en lo que se refiere a textura, fertilidad, color, profundidad del suelo, etc. Dentro de éstas se tomarán subpareclas cuyo arbolado sea también uniforme, especialmente en cuanto a combinación injerto/patrón, edad, porte, color del follaje, producción, etc. Normal- mente, se tomará una muestra de hojas de cada una de estas subparcelas.

2.1.2. Selección de los árboles para tomar una muestra

Una vez dividida la plantación en subparcelas homogéneas, se procederá a la selección de los árboles en los que se va a efectuar el muestreo de las hojas. En la tabla 4 se muestra la relación aproximada entre el número de plantas que deben muestrearse en cada subparcela homogénea y el número de plantas totales de la misma. Esta relación evidentemente disminuye al aumentar el tamaño de la subparcela. Puede observarse que en subparcelas muy pequeñas, con menos de 150 árboles, se debe muestrear un árbol de cada tres. En parcelas mayores, con 150-250 árboles, se muestreará uno de cada cinco árboles, en las de 250-450 árboles uno de cada nueve y así sucesivamente hasta parcelas superiores a los 1500 árboles en las que puede muestrearse un árbol de cada cincuenta. Cuando la parcela supere los 2500 árboles es conveniente dividirla para efectuar más de un muestreo. En todos los casos el número de árboles a muestrear oscila entre 25 y 50. Este criterio ha demostrado ser suficientemente preciso en estudios previos sobre el diagnóstico del estado nutritivo en plantaciones uniformes de distintos tamaños.

Otro aspecto al que debe prestarse atención es a la situación de los árboles en que se va a efectuar el muestreo dentro de cada subparcela. Estos pueden tomarse al azar entre el conjunto del arbolado, procurando que estén suficientemente distribuidos y no se concentren en una determinada zona. Otra posibilidad, que en muchos casos puede resultar más cómoda y sistemática, es seleccionar los árboles según un diseño determinado. En las figuras se ofrecen algunas distribuciones de árboles para el muestreo en parcelas de distintos tamaños. Como puede observarse,

IA- Disposición de los árboles a muestrear (• uno de cada tres) en una subparcela con un número de árboles inferior a 150.

IB-Disposición de los árboles a muestrear (• uno de cada cinco) en una subparcela con un número de árboles comprendido entre 150 y 250.

IC-Disposición de los árboles a muestrear (• uno de cada nueve) en una subparcela con un número de árboles comprendido entre 250 y 450.

ID-Disposición de los árboles a rnuestrear (• uno de cada quince) en una subparcela con un número de árboles comprendido entre 450 y 750.

IE-Disposición de los árboles a muestrear ( • uno de cada treinta) en una subparcela con un número de árboles superior a 750.

uno de los sistemas se basa en seguir las filas de los árboles en sentido oblicuo (figs 1-A, 1-B y 1-D), con una separación igual a la relación de plantas a muestrear. En otro caso, se puede tomar el árbol central de un bloque de nueve árboles (fig 1-C). En subparcelas grandes (mayores de 750 árboles) se pueden seguir las dos diagonales de la plantación, tomando árboles alternos (fig 1-E).

Los árboles seleccionados deberán ser representativos de la plantación, por lo que deberán rechazarse aquellos que presenten:

– Anomalías vegetativas.

– Ataques de gomosis o podredumbre del cuello de la raíz

(Phytopthora sp.).

– Afección intensa de virosis (tristeza, psoriasis, etc.)

– Incidencia fuerte de plagas.

Cada árbol eliminado se sustituirá por otro contiguo cuya apariencia sea normal.

2.1.3. Tipo de hojas

Generalmente está aceptado que deben muestrearse las hojas de la brotación de primavera de una edad determina­da. Sin embargo, existen diferentes criterios sobre el tipo de brote que debe elegirse para el muestreo, considerando que pueden tomarse hojas procedentes de brotes vegetativos (sin frutos) o bien de brotes que presenten un fruto en posición terminal. Nuestro criterio se inclina a tomar hojas de brotes vegetativos, porque consideramos que ofrece más ventajas que el otro método. Dichas ventajas pueden resumiese en los siguientes puntos:

– Estos están menos sometidos a la depleción de nutrientes ocasionada por el fruto terminal próximo.

– En árboles muy jóvenes o en aquellos con escasa cosecha apenas existen brotes con fruto.

– Los brotes vegetativos son los que soportarán la floración y fructificación del año siguiente y por tanto, la determinación del contenido de nutrientes de sus hojas nos da una mejor estimación del nivel de reservas de la planta.

El principal inconveniente de este criterio estriba en la posibilidad de confundir estas hojas con las de otras brotaciones. Generalmente, en el momento de efectuar la toma de muestras aparecen en el árbol cuatro tipos de hojas: las procedentes del cielo vegetativo anterior que se denominan hojas viejas,, y las desarrolladas en las brotaciones de primavera, verano y otoño (fig. 2-A). El contenido de nutrientes, en la época de muestreo, varía notablemente entre éstas. Normalmente, la concentración de marro y micronutrientes en las hojas de la brotación de primavera es significativamente diferente a la que presentan las hojas viejas y las de las brotaciones de verano y otoño. Esto pone claramente de manifiesto la necesidad de que la persona que realice el muestreo sea capaz de distinguir las hojas de la brotación de primavera en el conjunto del árbol. Este aspecto, sin embargo, no suele plantear problemas cuando se tiene una cierta experiencia en los muestreos. Para cualquier variedad, las hojas de la brotación de primavera se pueden distinguir fácilmente de los otros tipos (fig. 2-B). Estas son mucho más estrechas, puntiagudas y lanceoladas que las hojas de verano u otoño. Algunas hojas viejas pueden presentar esta morfología, ya que parte de ellas proceden de la brotación de primavera del ciclo anterior. En este caso, son mucho más coriáceas y no suelen aparecer como brote vegetativo terminal. Se muestrearán hojas con un tamaño próximo al considerado normal dentro de la primera brotación, sin ser ni excesivamente grandes ni pequeñas. Deberán representar el estado nutritivo del árbol, por lo que no se tomarán hojas que presenten sintomatología de carencias más acusadas que las que se encuentran, por término medio, en el conjunto del árbol. Se rechazarán aquellas hojas con alteraciones, amarilleamentos excesivos y daños por ataques de plagas.

2.1.4. Epoca de muestreo

El período óptimo de muestreo es el comprendido entre septiembre y noviembre, cuando las hojas de la brotación de primavera han alcanzado una edad de 7 a 9 meses. En esta época, dichas hojas mantienen estable la concentración de elementos minerales a diferencia de lo que ocurre durante su desarrollo. No es conveniente efectuar el muestreo, al menos hasta que hayan transcurrido de 15 a 20 días desde el último abonado.

2.1.5. Situación de las hojas

Las hojas objeto de muestreo procederán de brotes vegetativos y terminales, es decir, que no tendrán fruto, ni tampoco se habrá desarrollado otra brotación sobre ellos. Dichos brotes estarán situados, aproximadamente, a la mitad de la altura del árbol y orientados en la dirección de los cuatro puntos cardinales. De cada uno de ellos se tomará la hoja situada en segunda o tercera posición comenzando por el extremo.

2.1.6. Tamaño de la muestra

Teniendo en cuenta que el número total de árboles seleccionados para el muestreo de una parcela homogénea oscila entre 25 y 50 y que se toman 4 hojas por árbol, el número normal de hojas que constituye la muestra debe estar comprendido entre 100 y 200, aunque puede oscilar moderadamente fuera de estos límites en función de las características del muestreo.

2.1.7. Transporte de las muestras

El transporte de las hojas conviene efectuarlo en bolsas de papel poroso, tela permeable o plástico perforado. No deben guardarse en recipientes herméticos o impermeables, que al impedir la evaporación de la humedad, provocan la podredumbre de las hojas. En la bolsa se marcará de forma clara la referencia de la parcela a la que corresponde la muestra.

Si las hojas están mojadas en el momento de su recogida, es conveniente secarlas con un papel absorbente antes de introducirlas en las bolsas.

Cuando sea necesario guardar las muestras durante un cierto tiempo, antes de su envío al laboratorio, se pueden mantener en un frigorífico a la temperatura de 1-4ºC. De cualquier forma, se recomienda que el tiempo transcurrido entre la toma de muestras y la recepción de éstas en el laboratorio, sea lo más corto posible.

3. Análisis de suelos

El análisis del suelo es un elemento indispensable para conocer las características, tanto físicas como químicas de éste, que afectan a la nutrición de la plantación. Las condiciones físicas del suelo, y especialmente la textura, nos informan de aspectos importantes relacionados con la movilidad del agua y la dinámica de los elementos fertilizantes. El análisis químico nos indica la riqueza en nutrientes del suelo y nos da una aproximación sobre aquellos elementos que se encuentran en forma asimilable por la planta. En su conjunto, el análisis del suelo también nos informa de aquellas características del mismo que son desfavorables o limitantes para el desarrollo del cultivo. Las tablas 5, 6, 7, 8, 9 y 10 muestran los niveles de los principales componentes del suelo, relacionados con la nutrición de los cítricos.

3. 1. PROCEDIMIENTO DE MUESTREO

Para la toma de muestras del suelo, la plantación deberá dividirse en parcelas con características edáficas homogéneas, en lo que se refiere a textura, fertilidad, color, profundidad de suelo, cte. También deberán diferenciarse aquellas parcelas que, aun teniendo un suelo semejante, estén sometidas a diferentes prácticas de cultivo, especial­mente en lo que se refiere al riego (localizado o inundación), manejo del suelo (laboreo o no cultivo) y fertilización.